La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, fue sometida a una intervención quirúrgica para tratar una “afección benigna” en los riñones, según informó la Casa Blanca

La operación no se había anunciado con antelación y se desconocía que Melania Trump, de 48 años, sufría problemas de riñón. Fue sometida a un procedimiento de embolización, que implica bloquear un vaso sanguíneo, según un comunicado de la Casa Blanca.

La intervención se realizó en el Hospital Militar Walter Reed, a las afueras de Washington y donde suelen tratarse las familias presidenciales. La esposa de Donald Trump permanecerá “probablemente” hospitalizada el resto de la semana. “La primera dama espera una recuperación completa para que pueda continuar con su trabajo para los niños en todas partes”, agregó la nota.

El presidente estadounidense escribió en Twitter que Melania, a la que visitó en el hospital, está en “buen” estado de ánimo y dio las gracias a las personas que le han deseado una pronta recuperación

La ausencia de detalles en el comunicado de la Casa Blanca ha avivado la especulación sobre la dolencia que sufría la primera dama. En un país donde la salud del presidente es una cuestión de Estado, que se explica con enorme transparencia, la principal pregunta es si la intervención y la hospitalización durante varios días de Melania Trump responden a un problema médico grave, por ejemplo un tumor benigno, o simplemente se ha optado por una solución precavida.