La cantante desfiló por la alfombra roja, titulada en esta ocasión “Cuerpos celestes: la moda y la imaginación católica”, con una toca alusiva a los arzobispos y obispos de la curia

Apegada al código de vestimenta de la velada, Rihanna lució el polémico atuendo, consistente en vestido, abrigo (esta vez sin cola) y hasta su propia versión de la mitra, todo en un color blanco y plagado de piedras y bordados que Margiela diseñó en exclusivamente para la ocasión.

En las redes sociales, la vestimenta de Rihanna no ha pasado desapercibida y ha despertado toda clase de comentarios.

Mientras los fieles seguidores de la intérprete caribeña la ha catalogado como “el nuevo papa” o como una sacrílega por faltarle al respeto a la Iglesia Católica. Además, para rematar, a la Gala del Met, Rihanna llegó en un auto descubierto que emulaba al “Papamóvil”.