Andrea Cruz, directora de la Unión Empresarial del Comercio y los Servicios de Zulia y representante de Consecomercio en la entidad, señaló que además de la falla del servicio hay reglamentos oficiales que exigen a los pequeños y medianos empresarios autogenerarse su energía con plantas eléctricas, lo que ha traído como consecuencia el cierre de comercios porque no todos tienen la capacidad de comprar un equipo que cuesta entre 600 y 1.500 dólares, y mantenerla activa.

El diputado Piero Maroun dijo que en los primeros 4 meses del año se han registrado 7.780 cortes eléctricos, de los cuales 70% fueron en los estados Zulia, Mérida, Táchira, Trujillo y Barinas; el otro 30% en el resto del país. Calculó que a la fecha el número de fallas ha sido más alto que el total del año pasado, cuando hubo 18.221.

Cruz señaló que las fallas del sistema eléctrico no solo generan que los puntos de venta no funcionen, sino que también afectan servicios como el telefónico e Internet, por lo que tampoco se pueden hacer transferencias. La situación es más grave cuando se agrega la falta de efectivo.

Vito Moisés Venceslao, coordinador de Fedecámaras-Apure y presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Servicios del estado, indicó que cada vez que hay un apagón las neveras en abastos y supermercados comienzan a descongelarse, lo que ocasiona que se pierdan productos que requieren refrigeración.

Joaquín Ruiz, presidente de Fedecámaras-Sucre, apuntó que diariamente hay hasta 5 apagones, lo que tumba las líneas en los bancos e impide que los consumidores puedan pagar en un comercio por punto de venta, y tampoco cuentan con papel moneda.

Comprar agua a cisternas para trabajar.

La semana pasada en el estado Zulia algunas familias tuvieron varios días sin servicio eléctrico ni agua, por lo que no pudieron salir de sus casas a sus puestos de trabajo, afirmó Andrea Cruz, directora de la Unión Empresarial del Comercio y los Servicios de Zulia y representante de Consecomercio.

El diputado Piero Maroun señaló que aunque quizás alguna empresa pueda solucionar la falta de agua perforando un pozo, las pequeñas no, tampoco pueden instalar una generadora de energía eléctrica porque son muy pocas las ganancias, lo que significa que al final del día terminan cerrando.

Joaquín Ruiz, presidente de Fedecámaras-Sucre, dijo que Monaca, la planta que fabrica harina, además de estar parada por falta de trigo, necesita agua para operar y poder sacar los productos, así como las demás empresas. Pero ha habido racionamientos del servicio. “La falta de agua impide activar la poca producción que hay”, aseguró.

Vito Moisés Venceslao, coordinador de Fedecámaras-Apure y presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Servicios de la entidad, apuntó que a muchos sectores no les está llegando agua. “El sector productivo necesita el servicio para trabajar. El agua es necesaria para la producción de alimentos”. Sin embargo, hay 80% de escasez en el municipio San Fernando y en el resto del estado Apure. “El agua que llega no es de calidad, es turbia. Muchos comercios se ven obligados a comprarla a camiones cisternas para trabajar y prestar servicio. Esto sucede entre 60% y 80% del sector comercial”.

Vialidad en pésimas condiciones e insegura

“Tenemos una vialidad en pésimas condiciones”, expresó Vito Moisés Venceslao, coordinador de Fedecámaras-Apure y presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Servicios del estado. “No se han visto nuevas vías y las que hay están totalmente inservibles en Apure, que es una entidad llanera. Las vías de penetración agrícola no están óptimas para la circulación de vehículos. Tenemos un país en franco retroceso”.

Añadió que debido al desplome de un puente por causas naturales, productores no pueden pasar la mercancía desde el estado hacia San Cristóbal, o viceversa. “Hasta la fecha el gobierno no ha reparado el puente ni ha hecho uno nuevo”.

Informó que otros puentes también se han caído y no los han restaurado: uno que comunica El Piñal, Táchira, con El Nula, Apure; y otro que conecta La Victoria con Ciudad Sucre, que lleva aproximadamente dos años desde que se derrumbó.

La inseguridad de las vías de comunicación hacia el estado Sucre ocasiona que transportistas de alimentos se nieguen a transitar, lo que empeora el desabastecimiento en la entidad y en Nueva Esparta. Por la troncal 9, Puerto La Cruz-Cumaná, los robos y atracos a las cavas y a la gente son el pan de cada día.

Joaquín Ruiz, presidente de Fedecámaras-Sucre, declaró que los transportistas de alimentos no quieren ir al estado Sucre porque corren riesgos sus vidas y la carga. “Dentro de muy poco tiempo aquí no va haber nada porque no hay forma de traerlo”, advirtió.

Mucha mercancía que llega a Margarita sale en ferry desde Cumaná. “El estado Nueva Esparta también sale perjudicado porque no hay forma de que le lleguen los insumos”, dijo.

Fuente: elnacional