Los sueldos no se ajustan a la realidad económica del país por lo que en los últimos dos años se han producido más 25 mil renuncias en Petróleos de Venezuela S. A. (Pdvsa) , según cifras ofrecida por Eudis Girot, director ejecutivo de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (Futpv)

Este número de trabajadores incluye profesionales universitarios, obreros y artesanos entre otros ligados al holding.

“La deserción es un problema grave, yo lo denomino como una tragedia para la empresa. Los petroleros están renunciando masivamente”, expresó Girot.

El dirigente agregó que los obreros devengan actualmente un sueldo de 82 mil bolívares semanales y a partir de esta se espera que sea elevado a Bs 100 mil, pero sólo para los que trabajan de 7:00 am a 4:00 pm.

Los profesionales universitarios reciben 250 mil bolívares, aproximadamente, quincenalmente, lo que, aseguró, no cubre las necesidades básicas de los trabajadores.

“El talento humano venezolano está siendo desperdiciado, no tienen beneficios, los salarios son miserables, su calidad de vida está destruida, sin esperanza alguna de recuperarse pronto”.

Girot acotó que existe total hermetismo con el nuevo contrato colectivo. “Está secuestrado, hay un misterio por parte del presidente de la federación petrolera, Wills Rangel, quien dice que ya fue aprobado, pero no anuncia cuáles fueron los acuerdos”.

Las deserciones laborales se han vuelto cotidianas en las distintas gerencias de Recursos Humano (RR HH) de Pdvsa, al extremo de sólo aceptar un número máximo diario de renuncias, comentó Girot.

Por su parte José Bodas, secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela, aseguró que a diario, sólo en Anzoátegui, renuncian entre 7 y 12 trabajadores de la principal industria del país. La gran mayoría con planes de irse del país.

“Los empleados de la petrolera son blanco de acoso laboral una vez que deciden cesar sus funciones, renuncias que en algunos casos no son aceptadas, y son acusados de traidores y apátridas”.

Bodas sostuvó que algunos se van sin siquiera esperar el pago de sus prestaciones sociales.

Agregó que en lo que va de 2018, de 5 mil a 8 mil trabajadores han renunciado a sus puestos en empresas petroleras de Anzoátegui.

“En Venezuela hay una gran crisis, un colapso generalizado, los sueldos no alcanzan para nada y el contrato colectivo está paralizado”.

El líder gremial refirió que existe un reglamento interno de Pdvsa que estipula que si al sumar la edad a los años de servicios, el resultado pasa de 65, el trabajador puede optar a una jubilación prematura, pero esto no se está cumpliendo.

Otro problema que afecta a los empleados es que cuando solicitan sus vacaciones, estás les son negadas. Al parecer es una orden emitida desde niveles superiores.

José Bodas concluyó enfatizó que hay profesionales dispuestos a quedarse para recuperar, no sólo la industria petrolera, sino a todo el país. “Hay mucha voluntad”.