Ya sabemos que el comediante venezolano acaba de pasar dos meses preso en Texas. Lo que no sabíamos es la historia de lo que pasó ahí. Aquí está.

Se encontró caminando en medio de la nada, sin saber a dónde ir, sin teléfono, ni dinero ni trenzas en los zapatos. Un policía le ofreció llevarlo desde el centro de procesamiento de ICE hasta una gasolinera cercana. Al llegar a la estación, la dueña, una señora mexicana, le vio la cara, le ofreció un slice de pizza y le prestó un teléfono.

José Rafael Guzmán pasó dos meses en un centro de reclusión en Hudspeth, Texas. Las razones, dice, dejarán de ser razones más temprano que tarde. Habla sin detenerse a tomar aire, porque tiene mil historias atragantadas y su cuello es un embudo que no le permite sacar todo lo que tiene que decir. También está en un punto en que debe regirse por algo muy por encima del sentido común: lo que diga su abogado. Hay momentos jocosos en la conversación, pero en general la metralla es en tono serio y reflexivo.

La historia comienza un par de meses atrás, cuando José Rafael cumplía un sueño de años: cruzar los Estados Unidos en carro. Ya había recorrido el país completo, parando en ciudades y pueblos, recogiendo material para Comida, Calle y Comedia, su canal de YouTube que sigue la línea de Caminantes, la serie web en la que, junto a Silvia Baquero, su productora, se unió a un grupo de migrantes en Colombia para documentar en clave de humor la crisis migratoria venezolana. Esta vez, la dupla iba grabando el encuentro de José Rafael con la cultura gringa, el país profundo. En Filadelfia subió las escaleras de Rocky y al coronar lloró, y en Los Ángeles visitó la estrella de Schwarzenegger en el paseo de la fama. Rocky y Arnold son su inspiración en todo lo que hace. “Yo me crié en una casa sin cable”.

Cerraron el viaje, con broche de oro, visitando una granja de cannabis en California, donde grabaron material, ya que José Rafael está muy interesado en la legalización de la marihuana, y no es un secreto que es, digamos, un entusiasta de su uso recreacional.

Me no English
El 12 de agosto, el día de su última publicación en Instagram, agentes de patrulla fronteriza lo detuvieron en un checkpoint, una alcabala, en El Paso, Texas. Border Patrol es una agencia hermana de ICE, el temible órgano de control de inmigración que ha aparecido tanto en las noticias últimamente. En un primer momento pensó que el problema no sería demasiado grave, hasta que los patrulleros le pusieron las esposas y se lo llevaron.

Silvia, “la Lilian de El Paso”, salió con la instrucción de llamar a Oswaldo Graziani, uno de los fundadores de Plop (la agencia que está detrás del Chigüire Bipolar) e íntimo amigo de José Rafael, para que la ayudara a conseguir un abogado. Así, dieron con el hombre: Jeep Darnell, un tipo joven con porte de quarterback, sombrero y botas de vaquero y una hebilla prominente. Tejano, muy tejano, pero sumamente pragmático y de mente abierta. “No te está pasando nada que no le haya pasado a un rockstar”, le dijo a José Rafael en su primera reunión.

Podía pagar la fianza del 10 %, que en este caso eran 300 dólares, y salir inmediatamente. Pero si hacía eso muy probablemente hubiera sido deportado, y no a México, donde estuvo viviendo los últimos años, sino a Venezuela.

Y eso no es una opción para él: las autoridades venezolanas no solo censuraron los shows de radio y televisión donde trabajaba, sino que además tiene una orden de captura en su contra por incitación al odio. Es un perseguido del régimen venezolano.

La recomendación del abogado era que permaneciera en la prisión durante el tiempo que durara el proceso. Jeep era positivo, estaba seguro de que saldría libre y sin cargos, pero le habló claro: en el mejor de los casos podría pasar un mes, y en el peor, seis. A José Rafael casi le da un infarto. “No te preocupes por los asuntos legales, de eso nos ocupamos nosotros. Déjalo en manos de Oswaldo. Tú preocúpate por estar bien aquí, porque la vas a pasar mal”. Doble infarto.

Luego de los trámites de admisión lo llevaron a la prisión del condado Hudspeth. Un pueblo perdido a dos horas de El Paso, donde todo gira alrededor de la cárcel. La prisión no es como lo que él había visto en los documentales de NatGeo. Era una prisión pequeña, de estadía temporal, donde los reos no pasan más de un año. Sin embargo, había una buena representación de criminales cubriendo una extensa gama de delitos, colores y afiliaciones.

“Aquí tengo que aclarar una cosa”, explica José Rafael, “yo no hablaba un coño de inglés. Es algo que no me enorgullece, obviamente, pero es lo que es. Era como si me estuvieran hablando en alemán. Entonces, después de que me revisaron, el guardia, que era un viejito al que no le entendía nada, empieza a decirme ‘foot up, foot up’, y yo no captaba qué quería decir. Y como yo estaba desnudo, y ya me habían revisado por todas partes, asumí que solo faltaba una cosa. Entonces me agaché y le abrí las nalgas. El viejo empezó a gritar como loco “feet! feet!” y ahí sí. Lo que quería era revisarme las plantas de los pies”.

Le dieron un uniforme a rayas y le quitaron las trenzas a sus zapatos —parte del protocolo para que los reos no se cuelguen. Y de ahí a una celda con siete personas más. Cuatro literas, con una letrina, en un espacio de no más de 3×7 metros cuadrados.

Prima nocta
La primera prueba la tuvo en su primer día en la cárcel, cuando uno de sus compañeros de celda lo abrazó por detrás con la cortina de la ducha. Lo abrazó duro, como probando cuánta fuerza tenía. José Rafael forcejeó, se pudo soltar y lo empujó como pudo. El tipo se rió burlonamente y le dijo que estaba bromeando. “Estar en la cárcel es una constante negociación para que no te cojan, y esto no lo digo echando vaina. Al principio todo gira alrededor de eso”, dice.

Esa misma noche, a pesar de los nervios, estaba tan cansado que pudo conciliar el sueño, pero fue interrumpido. “De repente siento una vaina rara, y cuando abro los ojos, el mismo carajo de la cortina de baño me estaba reposando el pene sobre la mano. Pegué un salto y el tipo volvió a reírse y a decir que era un juego”. Imaginen a José Rafael Guzmán, el comediante, contando esto sin reírse. Pero ahí pasó algo que él no esperaba. Otro de sus compañeros de celda, El Cholo, un viejo veterano que venía de una prisión federal con rango, intercedió por él.

“Preguntarle a alguien que ha estado preso si se lo cogieron es una completa indiscreción”

Para los negros era blanco, para los blancos era latino, para los latinos era venezolano, y era el único. No pertenecía a ningún grupo. “Lo más importante es con quién ‘caminas’ en la cárcel. ¿Entiendes, Coño?”, le dijo El Cholo. “Coño”, ese fue el nombre que le pusieron cuando llegó a la cárcel. ¿Por qué? Pues porque José Rafael dice “coño” cada tres palabras.

“Me gustaría poder decir que fui un hombrote, pero no. Yo sabía que por la vía física no era la vaina, tenía que usar la cabeza. Tú no tienes fuerza corporal para ganarle a un bicho que carga 180 kilos, que todo el día anda haciendo planchas, que está todo yuca y que te quiere coger. Yo estoy demasiado orgulloso de que no me caí a coñazos ni una vez, y logré salir liso”.

De entrada la situación era de caribeo extremo, siempre había alguien buscándole pleito. Pero José Rafael los entrompaba con comedia. Les echaba cuentos y les cantaba canciones como si fuera una rockola. “¿Qué canción les gusta? ¿“Back in Black”? Entonces yo hacía un concierto imitando todos los instrumentos, que era algo que hacía en el colegio, y ellos se cagaban de la risa”.

Eventualmente dejó de ser Coño para convertirse en Venezuela. Y sus compañeros, que ya le habían agarrado algo de cariño y que no entendían nada de lo que pasaba en su país, de vez en cuando le decían cosas como “¡Venezuela libre!”, cosa que tenía un doble significado para él, obviamente.

Y ahí estaba él, mezclado con violadores, ladrones, narcos y hasta asesinos. Negociando todos los días y haciendo aliados. Aliados que terminaron por convertirse en amigos.

Lo enseñaron a pelear y terminó aprendiendo a hablar inglés. A cambio, José Rafael, que se había convertido en una especie de ministro de cultura de ese mundito, no solo los entretenía, sino que también les daba apoyo moral.

El sistema carcelario te doma. Te quitan el sol para que no puedas pelear, te ponen un informe para quitarte la identidad. “Teníamos una hora de sol a la semana, y con todo y eso, algunos presos ya no querían ni ver para afuera y tapaban las ventanas de las celdas con papel tualé”. Le decían que ilusionarse con el exterior era dañino, que la esperanza enfermaba, y que tenía que concentrarse en el presente. También le enseñaron que en la cárcel no eres menos por llorar ni más por caerte a coñazos.

Los motores
Mientras tanto, así como se arman los equipos para ayudar a soltar a la gente que meten presa en Venezuela, se armaron un par de anillos de confianza que lo estaba apoyando. En el primero, Valerie Lollett y Oswaldo Graziani, junto a Silvia. Oswaldo se encargaba de los abogados y Valerie llevaba el contacto administrativo con José Rafael. En el segundo círculo Ximena Otero y Led Varela coordinaban recursos y ayudaban a armar un expediente que pudiera explicarle a un americano que José Rafael Guzmán es un Seth Rogen venezolano con conciencia social.

Luego de un par de semanas en prisión ya iba acumulando material, obviamente, y compró un legal pad, de esos amarillos como los de las películas, y un lápiz (con el que dormía amarrado a la mano, en caso de que alguno de sus vecinos se pusiera alegre a media noche) para ponerse a trabajar. Con la idea de que saldría relativamente rápido, al principio se limitó a anotar unas pocas ideas, pero cuando vio que su caso no se movía, terminó por sentarse a escribir el guión completo de su próximo stand up.

El nombre lo tenía muy fácil: Sin robar a nadie. Una especie de mantra que viene usando desde hace tiempo. José Rafael tiene todas estas frases que, de manera obsesiva, lo acompañan. “Sin robar a nadie”, “hasta que sea asombroso”, “inspiración: Arnold Schwarzenegger”, y “Dios mío dame la paz y no me quites la guerra”. Suele repetir esta última cada vez que sale al escenario, y se convirtió en una oración que repetía todas las noches, muchas veces obviando la segunda parte.

Porque José Rafael rezó. “Uno necesita algo de qué agarrarse”. Leyó la Biblia un par de veces y conectó con un musulmán que rezaba cinco veces al día. A veces lo acompañaba “rezando su propia vaina”. Era un periodista jordano que había viajado a California para tratar a su esposa, quien tiene un avanzado cáncer de mama, con unos parches a base de cannabis que le aliviarían el dolor. Cuando la pareja cruzó la línea estatal a Texas fueron detenidos por la patrulla fronteriza y él cayó en la misma prisión que José Rafael.

Existe una gran confusión en varios estados luego de que el hemp, el cáñamo, fue legalizado a nivel federal. De acuerdo con el estatuto, para que el cannabis sea considerado hemp debe tener menos de 0,3 % de THC. Entonces, los estados que tienen regulaciones estrictas tienden a confundirse entre lo que es legal e ilegal, y para determinarlo, necesitan hacer estudios costosos que no se justifican cuando son infracciones menores.

Sin robar a nadie
Cuando desenrollaron el caso, su abogado y el fiscal se entendieron y ambos pidieron al juez que desechara los cargos. Y aunque esto era un gran avance, todavía tenían que esperar a que el juez analizara el expediente para que confirmara el levantamiento. Este proceso tardó varias semanas. Durante esos días José Rafael estuvo a punto de ceder y pagar la fianza sin que importaran las consecuencias, pero Jeep lo mantuvo en el carril: “Tú ahorita tienes la mente de un animal, porque tú ahorita estás en una jaula y estás asustado y no piensas coherentemente”.

Finalmente, el juez desechó los cargos y le concedió la libertad plena. El anuncio vino sorpresivamente, pero no fue como en las películas: en vez de felicidad, iba cargado de angustia. El día de la liberación, el 18 de octubre, quienes lo recogieron en la prisión fueron unos agentes de ICE que lo llevaron a uno de los centros de procesamiento donde él ya había estado. No le dio tiempo de pensar que la pesadilla había terminado. La nueva amenaza era que lo iban a llevar a un lugar de reclusión para inmigrantes y que después lo deportarían. Lo vacilaron como si fueran pacos venezolanos. Pero luego de varias horas, y de que José Rafael pidiera hablar con sus abogados (así, en plural), lo dejaron ir.

Lo soltaron, así, sin más, en el medio de la nada. Váyase caminando. Ahí fue que llegó a la gasolinera y llamó a Valerie: “Vénganme a buscar”.

Ahora está en Miami. Con los mismos zapatos negros que tenía cuando cayó preso, pero con trenzas. Tiene muchos planes y libertad plena, y está tramitando los papeles para quedarse en Estados Unidos con una visa de talento. Le brillan los ojos cuando habla del material que tiene para su nueva rutina y futuros proyectos documentales, pero todavía se nota que está sacudido.

José Rafael tiene claro que lo que le tocó vivir no debe ser ni de cerca lo mismo que estar preso en Venezuela, pero igual, preso es preso. “Lo mío fue el tiempo justo para decir que fue una güevonada, pero suficiente como para ver cómo es eso por dentro y para tenerle terror, sobre todo porque yo soy como tú, como cualquiera, un güevón ahí que no ha robado a nadie”.


Fuente: cinco8.com


Warning: getimagesize(images/pdvsaSIN.jpg): failed to open stream: No such file or directory in /home/telered1/public_html/modules/mod_dn/helper.php on line 1136

Destacadas


María Alejandra Malaver, ha sido, y demostrado ser una luchadora social de vanguardia en el estado Anzoátegui y además, militante dirigente del movimiento "Voluntad Popular", lo que la induce esto último, a conocer en primer plano la personalidad del diputado Juan Guaidó, ahora nuevo Presidente de la Asamblea Nacional.




Todo empezó hace siete décadas cuando Pascual Florido, un rico hacendado, regaba su descendencia hasta tener 45 hijos. Hoy, tres de sus nietos -enemigos políticos- se sientan a la mesa de diálogo para intentar sacar a Venezuela del foso.

De un lado, Luis Florido, diputado del ala más conservadora de la oposición, y del otro los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez, parte de la cúpula chavista. Primos y adversarios sin tregua.

Su abuelo tuvo 45 hijos de varias mujeres, pero solo reconoció a su primogénita y a nueve concebidos en matrimonio, entre éstos Vicente, padre del parlamentario.

Los demás crecieron con sus madres, incluido Jorge Rodríguez, reconocido dirigente comunista torturado y asesinado en 1976 en un calabozo policial, contó a la AFP el legislador y empresario de 51 años.

Desde niño, Florido escuchó hablar en su casa sobre los Rodríguez, pero recién a los 17 años conoció a su primo en el liceo donde estudiaba.

“¡Epa, cómo estás!, le dije. Fue la única vez que lo vi hasta ahora. Tenía yo 17 años y él era un peludo”, añade, marcando el contraste con la calvicie del actual ministro de Comunicación.A Delcy, presidenta de la todopoderosa Asamblea Constituyente chavista, apenas la vino a conocer personalmente en República Dominicana, sede de los diálogos que se reanudarán este viernes.

– Virulencia política –La fecundidad del patriarca es origen de múltiples paradojas.

En una ocasión, evoca Florido, su padre le dio un aventón a un desconocido que viajaba desde Caracas a Lara, de donde es la estirpe, y el hombre resultó ser su hermano.

“Le comentó que era de Jabón, un pueblito llamado así porque es muy resbaloso cuando llueve, y mi padre le dijo: ‘¡chico, yo también!, ¿cómo se llama tu papá?’. Y el hombre le respondió: ‘Pascual Florido. ¡Pero si es el mismo mío!'”, relató el diputado.Por esas mismas casualidades, Florido y Delcy han librado una guerra fuera de Venezuela: él denunciando la “dictadura” del presidente Nicolás Maduro, y la beligerante excanciller de 48 años acusando a los “apátridas” y defendiendo al gobierno de los “ataques del imperio”.

La virulencia, sin embargo, se limita al terreno político. En una oportunidad, Jorge, psiquiatra de 52 años, pidió investigar a Florido por supuestamente especular con importaciones de alimentos.

Las cuestiones personales las han ventilado terceros. El año pasado, el poderoso dirigente chavista Diosdado Cabello acusó la familia Florido de haberle robado la herencia a los Rodríguez.

“¿Dónde está la parte de los hermanos Rodríguez? Se la robaste, así son los pillos”, sostuvo Cabello, trenzado en una pelea con Florido tras denuncias del diputado sobre malos tratos en prisión a su líder, Leopoldo López.

“¿Tú crees que cuando nosotros estemos en el poder no te podemos hacer lo mismo? Te podemos hacer cosas peores… pero no somos así”, había dicho Florido.

– En orillas distintas –La polarización ha permeado a muchas familias venezolanas, y los antagonismos tocan altas esferas.

Una hija criada por el exalcalde de Caracas Antonio Ledezma, quien en noviembre escapó de su arresto domiciliario a Europa, está casada con Andrés Izarra, exministro chavista.

Otro caso es el de Didalco Bolívar y su hija Manuela. Oficialista él, opositora ella, rivalizaron como parlamentarios.

Florido cuenta que algunas personas lo han cuestionado en la calle por su vínculo sanguíneo con los Rodríguez, pero es enfático: “Hemos crecido en orillas muy distintas y muy distantes”.

Los respeta a su manera. A Jorge, lector voraz que diagnóstica patologías en televisión a sus rivales, lo considera “un tipo muy peligroso porque es muy inteligente”.

“Hay que tenerle mucho cuidado por su condición de psiquiatra, pero puedes tener una conversación respetuosa con él. Delcy es un poco más difícil, se abre menos”, comenta.Y aclara que aunque la negociación no los ha unido, es el punto del que emergerá, ahora o en el futuro, la solución a la encrucijada venezolana.

“No es fácil con tanta rabia que hay, tanto odio de parte de ellos principalmente, y también de parte nuestra. La gente con tanta frustración ha terminado odiando. Pero tenemos que aprender a coexistir”.




Una red de 30 personas y 40 empresas conforman el entramado que utilizó Rafael Ramírez Carreño, presidente de Pdvsa durante diez años, para lavar más de dos mil millones de dólares en Banca Privada de Andorra (BPA). Entre los miembros de la red que funcionó entre 2006 y 2012, destacan sus primos Diego Salazar Carreño, Luis Mariano Rodríguez Cabello, José Enrique Luongo Rotundo y el asegurador Omar Farías Luces.

La información se desprende de la Rogatoria que las autoridades judiciales de Andorra enviaron a la Fiscalía General de Venezuela, a la cual tuvo acceso CuentasClarasDigital.org. A través del documento oficial número 4103434 del año 2012, la Batllia D´Andorra solicita información al Ministerio Público venezolano sobre un grupo de personas y empresas bajo investigación en el Principado europeo por el delito de lavado de dinero y valores.acerca deLo Mejor De La acerca de MP-caso-BPA-AN

El poder de los primos

Los investigadores andorranos desconfían de las empresas de Diego Salazar, utilizadas para movilizar cientos de millones de dólares en BPA, a las que califican de “sociedades pantalla”. Registradas en varios paraísos fiscales, en especial en Panamá a través del bufete Aleman Cordero Galindo & Lee, la mayoría aparece a nombre de Luis Mariano Rodríguez Cabello y José Enrique Luongo Rotundo, primos de Ramírez, siendo el beneficiario final de todas ellas Diego Salazar Carreño, también primo de Rafael Ramírez Carreño.

Desde las cuentas de los primos de Ramírez se realizaron numerosas operaciones entre personas naturales y jurídicas dentro y fuera de BPA, poniendo en evidencia decenas de transferencias con escasa o ninguna justificación a una serie de directivos de Pdvsa.

Sin embargo, más numerosos aún resultan los pagos realizados desde cuentas de contratistas de Pdvsa a las cuentas de los primos.

Un ejemplo de este tipo de operaciones es la efectuada desde una cuenta corporativa de Omar Farías, asegurador de Pdvsa, a la empresa registrada en Panamá Antigua Omega Inc. propiedad de José Enrique Luongo Rotundo y cuyo apoderado es Luis Mariano Rodríguez.

La cuenta número AD 28 0006 0008 2312 0034 8856 de Antigua Omega en BPA tenía un saldo de casi 218 millones de dólares en 2012 cuando las autoridades andorranas iniciaron la investigación que condujo a la Rogatoria. La suma provino de dos traspasos internos, uno por 177 millones de dólares por medio de 6 transferencias ordenadas desde un depósito abierto en BPA titularidad de la contratista de Pdvsa Compañía General de Combustibles CGC SA, una de las principales petroleras argentinas y otro por 14 millones de dólares de una cuenta de la compañía ISB Sociedad CS, SA de Omar Farías Luces, asegurador de Pdvsa y de otros cuatrocientos organismos públicos venezolanos entre ministerios, institutos, gobernaciones y alcaldías.

Esta es solo una de las decenas de transferencias que el controversial asegurador Omar Farías realizó a las cuentas de los primos y testaferros de Rafael Ramírez, incluyendo a Diego Salazar con el que dijo “no tener ningún tipo de negocio” en una entrevista al diario español El Mundo realizada a raíz del escándalo de las cuentas de venezolanos en BPA.

Omar Farías es uno de los principales responsables de la crisis financiera de 2009 en la cual decenas de socios y directivos de bancos, casas de bolsa y aseguradoras actuaron como una red para defraudar a la nación. Seguros Premier, propiedad de Farías, fue intervenida y acusada de ser parte de la plataforma financiera usada para actividades ilícitas. Sin embargo, el escándalo no impidió que Farías – protegido desde los más altos niveles del poder – siguiera siendo uno de los principales aseguradores de entidades del régimen, incluyendo Pdvsa. Un reportaje publicado inicialmente en El Nuevo Herald reveló que los contratos de cobertura de Seguros Constitución con la petrolera, que abarcaban las pólizas patrimoniales de cobertura nacional e internacional, tenían sobreprecios que superaban los 100 millones de dólares anuales.

Farías trató de incursionar en el negocio de los seguros en otros países pero no fue tan exitoso. Tanto en España como en Panamá y Ecuador, las autoridades financieras tomaron acciones legales contra sus empresas por operaciones sospechosas de lavado de dinero.

Los seguros de Pdvsa el gran negocio de Salazar, Farías y Víctor Vargas

A raíz de la explosión de Amuay, una de las mayores tragedias de la industria petrolera a nivel mundial, la opinión pública conoció un poco más acerca de los oscuros y fraudulentos negociados con los seguros y reaseguros de Pdvsa en manos de Diego Salazar, Omar Farías y Víctor Vargas Irausquín.

Uno de los receptores de las millonarias transferencias de Omar Farías dentro de BPA, José Enrique Luongo Rotundo, primo de Rafael Ramírez y de Diego Salazar, también es familiar de Jesús Enrique Luongo Demari, actual vicepresidente de Refinación, Comercio y Suministro de Pdvsa, quien era el gerente del Centro de Refinación Paraguaná en 2012, momento de la explosión de Amuay en la que perdieron la vida 42 personas, 5 permanecen desaparecidas y más de 150 resultaron seriamente lesionadas.

Desde un primer momento, Luongo Demaria descartó que el siniestro se debiera a falta de mantenimiento. A pocas horas de la explosión, con los tanques aún ardiendo y sin conocer el número de víctimas ni los daños finales, declaró a Venezolana de TV acompañado de Elías Jaua , vice presidente de la República para el momento, desestimando las denuncias de falta de mantenimiento en lo que calificó como “una matriz de opinión” sin fundamento y avalando la labor preventiva de “la nueva Pdvsa”.

Sus declaraciones fueron fundamentales para sustentar la opinión de Rafael Ramírez que atribuyó la tragedia a un sabotaje de sectores de la oposición con lo cual quedaba justificado que las compañías de seguros no pagaran a Pdvsa.

Sin embargo, la realidad parece haber sido otra.

Según expertos del sector asegurador internacional, el costo del programa de seguros de Pdvsa se había triplicado desde 2000 a 2008. Diego Salazar y otros allegados y familiares de Rafael Ramírez –como su cuñado Baldo Sansó, George Kabboul, Antonio Simancas, Héctor Gamboa y Eudomario Carruyo – otro cliente de BPA y protagonista de Los Papeles de Panamá – montaron un entramado de corrupción con base en el pago de primas de los seguros que le habría reportado millonarias comisiones al grupo y perjudicado seriamente los intereses de la petrolera.

En el libro El Gran Saqueo de Tablante y Tarre, se señala que entre las irregularidades detectadas con el caso Amuay figura el hecho de que Pdvsa no había contratado cobertura por concepto de lucro cesante o interrupción del negocio, de manera que la pérdida por este concepto, que fue de 1.200 millones de dólares, tuvo que ser asumida por PDV Insurance Company, es decir, la propia petrolera.

Al día de hoy se desconoce si La Occidental de Seguros de Víctor Vargas cubrió las pérdidas relativas al patrimonio como tampoco se ha tenido acceso al informe final del siniestro, tanto de Pdvsa como del Ministerio Público. Ramírez anunció el 25 de agosto de 2013 que “cuando la Fiscalía autorice publicaremos el informe sobre el sabotaje en Amuay”. Tres años después, ni Pdvsa ni el MP han publicado absolutamente nada sobre el tema.

Esta situación privó a la petrolera de los recursos necesarios para recuperar la planta. Expertos señalan que debido a ello Amuay está produciendo solo la mitad de su capacidad diaria.

El MP “investiga” el caso BPA desde hace cuatro años

La Rogatoria dirigida por las autoridades de Andorra al Ministerio Público venezolano aspiraba a aclarar las decenas de operaciones en su mayoría “muy genéricas y sin soporte documental suficiente dada la importancia del volumen económico” realizadas por la red de los primos de Rafael Ramírez en Banca Privada de Andorra. Hasta la fecha, se desconoce si la Fiscalía General respondió la solicitud.

Ante un requerimiento similar realizado en marzo por la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional que investiga a Ramírez, el Ministerio Público, a través de la directora Contra la Corrupción Paula Ziri Castro, negó suministrar información aduciendo que luego de cuatro años, “el proceso actualmente se encuentra en fase de investigación”.

Fuente: cuentasclarasdigital




Los más recientes análisis del sector militar incorporan la posibilidad de un cese indefinido de actividades laborales en el país, sustentado por la aplicación del artículo 350 de la Constitución. “Para que tenga efecto sobre los profesionales de armas, tendría que restringir las actividades administrativas en Fuerte Tiuna”, afirmó el coronel retirado Antonio Guevara

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) comienza a evaluar el escenario de un paro nacional, como parte de la escalada conflictiva contra el presidente Nicolás Maduro. Los más recientes análisis del Comando Estratégico Operacional (Ceofanb) incorporaron en el menú de “acciones más peligrosas” para el régimen la posibilidad de un cese total de actividad laboral, en un contexto en el que las fuerzas opositoras comienzan a invocar con seriedad el artículo 350 de la Constitución. La letra versa y sostiene el desconocimiento de “cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios o garantías democráticas o que menoscabe los derechos humanos”.

Las evaluaciones de la cúpula militar fueron distribuidas la primera semana de junio de 2017 a todas las zonas operativas de defensa integral en una “forma de mensaje conjunto” tachada de “secreto”, que se hizo del conocimiento público en la medida en que pasaba de mano en mano por la extensa e inextricable burocracia del Ministerio de la Defensa.

Según el texto, todos los jefes de zonas castrenses “deberán considerar en su planificación operacional” el resultado de este último examen a la situación política del país. Las actividades más recientes en las protestas antigubernamentales indican que Distrito Capital, Barinas, Bolívar, Mérida, Miranda y Táchira “registran niveles de conflictividad elevados”.

El problema de fondo para los militares es que las protestas llegaron al municipio Libertador del Distrito Capital. En análisis anteriores del mismo Comando Unificado de la FANB, a los que se tuvo acceso para la hechura de este trabajo, la acción de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y las policías había logrado mantener en relativa tranquilidad al centro del poder político nacional. Esa situación cambió de la noche a la mañana, con expresiones de descontento motivadas por factores sociales, como por ejemplo la carencia de alimentos.

En Barinas, de acuerdo con las estadísticas castrenses, han fallecido once personas por la conflictividad política. Allí la Operación Zamora para el mantenimiento del orden interno fue elevada a nivel amarillo —el segundo de tres en la escala de alertas—, con la finalidad de aplacar una ola de saqueos y actos vandálicos. Un destacamento de la GNB y un puesto policial fueron atacados y quemados. Zenaida Gallardo renunció a la Gobernación y fue reemplazada por el secretario de Gobierno Adán Chávez, hermano del extinto presidente Hugo Chávez.

Marcha opositora Gustavo Vera

A los seis estados de la lista inicial podrían unirse en los próximos días Aragua, Carabobo, Lara, Portuguesa, Nueva Esparta y Trujillo, de acuerdo con la evolución de las protestas en cada localidad. En los documentos anteriores, Portuguesa no figuraba en el mapa de la conflictividad política. Sus habitantes, de acuerdo con las encuestas de opinión, suelen mostrar niveles de aceptación a la gestión presidencial muy por encima del promedio nacional, junto al estado Cojedes.

“Clima de violencia mortal”

De acuerdo a las evaluaciones, adentro de los cuarteles se vende la imagen de que los opositores al Gobierno son los únicos generadores de violencia. Desde luego, estos diagnósticos omiten un dato esencial: de los 67 muertos contados desde abril de 2017 hasta la fecha de hoy solo tres (4,4%) pertenecían a las filas de los cuerpos de seguridad. De hecho, solo un uniformado ha sido ultimado en estos días —un caso que investiga la Fiscalía. Se trata de un sargento de la GN al que le dispararon en San Antonio de los Altos con una pistola que estaba en custodia de la Fuerza Armada desde 2016.

Sin embargo, el radiograma distribuido insiste en que las manifestaciones de calle tienen como fin “continuar generando un clima de violencia mortal”, que refuerce una “matriz de opinión” según la cual los cuerpos represivos hacen uso excesivo y desproporcionado de la fuerza.

Cuando este radiograma era elaborado, el lunes 5 de junio 2017, el país veía con asombro y estupor cómo efectivos de la GNB y de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) no solo reprimían sin misericordia a manifestantes en Altamira y Chuao sino que también los golpeaban y robaban, disparaban con armas de fuego y atacaban a trabajadores de los medios de comunicación y les destruían sus equipos. En Zulia, incluso, los detuvieron con el argumento de que hacían tomas en “zonas de seguridad”.

El martes 6 de junio, cuando comenzaba la divulgación del documento, el ministro de la Defensa, general en jefe Vladimir Padrino, calificaba como “atrocidades” los actos presenciados el día anterior. Un mensaje que contrasta con los términos de las evaluaciones que se hacen en su propio despacho.

El siguiente paso

En un diagnóstico efectuado por Ceofanb con anterioridad, la expresión “paro nacional” no figuraba en el panorama. Ahora, está de primera en la lista de acciones “más peligrosas” que emprendería la oposición. El coronel retirado del Ejército Antonio Guevara explica: “para que una huelga tenga efecto sobre el sector militar tendría que restringir de alguna forma las actividades administrativas en Fuerte Tiuna”, que es el centro de actividad de la FANB.

Recordó que durante manifestaciones pacíficas realizadas en Los Próceres durante las últimas dos semanas las medidas de seguridad aplicadas fueron de tal magnitud que impidieron parcialmente el paso de los trabajadores civiles, así como la salida de las personas que residen en el sector. “El Ipsfa cerró y el fuerte se paralizó”, indicó.

A su juicio, es necesario combinar la magnitud de las protestas con dosis de creatividad e imaginación, que mantengan la actividad opositora en su carácter pacífico. “Es inevitable el concurso de la Fuerza Armada en la transición. Por lo tanto no puedes confrontarla, pero sí enviarle mensajes y contenidos que la sensibilicen en torno a lo que está sucediendo en el país”, sugirió Guevara, quien actualmente se desempeña como consultor en temas políticos y de seguridad.

El oficial retirado mencionó los llamados “madrugonazos” como parte del menú de acciones posibles. Y este es precisamente el segundo peligro que avizora el Ceofanb, a propósito de un ensayo efectuado por diputados frente a la Comandancia General de la GN, el 11 de abril.

Los otros riesgos delineados por la cúpula castrense son “acciones violentas” contra instalaciones de Petróleos de Venezuela y del Gobierno en general, y arremetidas contra unidades militares y saqueos “en sectores con mayor índice de conflictividad”. Finalmente, el ataque selectivo a funcionarios y “líderes políticos de ambas facciones”.

Más calle

Si en algo coinciden los análisis hechos por la FANB con los de académicos y consultores es que la confrontación en Venezuela pareciera no tener freno. “Todo señala que la conflictividad no mermará, y mucho más mientras se convoque a la Asamblea Nacional Constituyente”, advirtió el profesor del Departamento de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de Florida, Eduardo Gamarra.

Para el académico es claro que tanto el Ejército como la Aviación y la Armada han optado por mantenerse al margen de la represión, y delegar esta tarea a la GNB que en la actualidad “tiene una imagen horrible”. Vituperable. Este componente ha sido hasta ahora el principal ejecutor de la Operación Zamora, ordenada por el presidente Maduro a principios de abril, cuando columbraba el recrudecimiento de las manifestaciones callejeras.

La acción militar se ha avivado en Barinas, Táchira, Lara, Zulia y Distrito Capital. Ha tiznado de inclemencia y rudeza, calles y casas de ciudadanos. “Si continúa la escalada es probable que sea necesario decretar un estado de conmoción interna, lo que abriría las puertas a una intervención del Ejército”, descompone el panorama el Coronel Guevara.

El riesgo en este escenario es que los soldados del mayor componente castrense salgan a las calles y no regresen hasta que haya cambiado el Gobierno. Guevara recordó que durante la crisis de abril de 2002 la Guardia Nacional fue rebasada por la acción popular y se llegó a un “punto de quiebre” que obligó al entonces presidente Chávez a activar el Plan Soberanía en Caracas —conocido como Plan Ávila—, inmediato predecesor del Plan Zamora. “Entonces el alto mando de la GN ordenó el repliegue de sus tropas, y luego siguieron los demás componentes, que desconocieron la autoridad del Presidente”, recordó.

De inmediato, la alta oficialidad encabezada por el general Lucas Rincón le dijo al mandatario que lo mejor era separarse del poder. Este guion podría repetirse en 2017, con algunas variantes. De allí que los militares hayan ordenado en los sucesivos diagnósticos “reorientar los esfuerzos en realizar actividades de inteligencia” que permitan obtener alertas tempranas y “evitar la ejecución de los eventos planificados”.

Fuente: climax




Dentro de algunos años, cuando se haga la historia del siglo XX venezolano sin el apasionamiento con el que se analiza aún ese período, dado el impacto que tiene en nuestras vidas, estoy seguro de que se revalorizará la figura de Teodoro Petkoff.

Teodoro ha vuelto a ser noticia en estos días. Ha sido sobreseído en un esperpento judicial que le montó el poder. Es un nuevo capítulo de la vida de Petkoff, quien está retirado de la vida pública luego de ser protagonista de primer orden en Venezuela en la segunda mitad del siglo XX y en las primeras décadas del siglo XXI.

El periodismo político aplanó la trayectoria intelectual y política de Teodoro en esa manía periodística de tener una frase que ayude a definir al personaje. De esa manera, tantas veces en las agencias internacionales de noticias también terminé escribiendo “Teodoro Petkoff, el ex líder guerrillero…” Y digo que se aplanó su trayectoria porque en realidad Teodoro, para toda la izquierda e intelectualidad en Europa y América Latina, fue en verdad un ícono.

Con su libro “Checoslovaquia, el socialismo como problema”, Petkoff marcó una ruptura intelectual y política para toda una generación latinoamericana y europea con el socialismo burocratizado y represivo de la extinta URSS. La historia terminó dándole la razón a Teodoro, quien al cuestionar en 1969 la imposición de Moscú sobre la primavera checa, trazó la crítica –desde la izquierda- en contra de la burocracia comunista, la misma que terminaría implosionando tres décadas después.Teodoro fundó luego el Movimiento al Socialismo, junto con el también emblemático Pompeyo Márquez, tuvo la experiencia como ministro en la segunda administración de Rafael Caldera, relanzó el diario El Mundo (cuando era vespertino) y luego fundó Tal Cual. Parlamentario de larga data ha tenido la capacidad de revisar sus propias decisiones e incluso corregirlas en público. “Sólo los estúpidos no cambian de opinión” es una de sus frases que simbolizan su perspectiva vital.

En la parte final de los 90, siendo periodista de una agencia de prensa europea, comencé a frecuentar las ruedas de prensa que ofrecía Petkoff como ministro, y también comenzó a ser una fuente ineludible en años en los que no parecía pasar nada en Venezuela. Teodoro, con su estilo vehemente y polémico, terminaba siempre por darle algún titular a los periodistas que supieran pescar en su discurso.

Al pasar los años e iniciarse el siglo XXI, Teodoro dejó la arena política, al entender que desde la prensa (dirigiendo un periódico) podría incidir públicamente. Era otra forma de hacer política no partidista. Yo por aquel tiempo dejé el periodismo diario para buscar un espacio en la universidad, el país necesitaba de análisis, reflexión y explicaciones. Luego de algunos años nos encontramos.

La innovación a la que apostaba Tal Cual les llevó a abrir una columna dedicada a analizar el tema de los medios y la libertad de expresión en Venezuela. En conversaciones con Javier Conde, entonces jefe de redacción, bautizamos como “Infocracia” a aquella columna semanal que comenzó a publicarse en 2005. Dos años después, el cierre de RCTV vino a demostrar la importancia de aquel tema (los medios y las libertades) en la agenda pública nacional. En mi caso, Infocracia pasó ser una suerte de sello personal.

Ser colaborador de Tal Cual me abrió la puerta para conversar ocasionalmente con Teodoro. Durante varios años cada vez que me tocaba recibir y atender en Venezuela a periodistas, académicos o defensores de derechos humanos, una cita obligada era llevarles a un encuentro con Petkoff. Para algunos de ellos, en verdad, entrevistarse con él en persona, terminaba siendo lo más significativo de su visita al país.

Por aquel tiempo, por el año 2009, Teodoro me dio una lección de humildad por la que estaré en deuda con él, siempre. Azucena, su fiel asistente, me llamó: Teodoro quiere verte. Pensé que sería para tratar algún asunto relacionado con mi columna o sobre algún trabajo especial para Tal Cual.

Cuando llegó el día pautado para la reunión, Teodoro me explica que va a tener un encuentro con editores y directores de medios en Estados Unidos y que le han pedido su visión sobre la situación de libertad de prensa en Venezuela.

Libreta y lápiz en mano Teodoro me pidió que le explicara, sí, que yo le explicara, cómo es que funcionaba la hegemonía comunicacional y sus tentáculos en Venezuela.

Durante la siguiente hora Petkoff sencillamente fue un discípulo, me hacía preguntas, tomaba notas y me pedía precisiones. Aquel momento ha marcado un hito en mi vida personal y profesional.

Gracias, Teodoro.