Fuente: panampost/orlandoavendano

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Según una comisión de la Asamblea Nacional de Venezuela, entre los años 2004 y 2014 se perdieron unos 11.000 millones de dólares de la estatal PDVSA. Se estima que todo se esfumó entre tramas de corrupción. Pocos pueden escapar. El dinero se depositó en demasiadas cuentas.

El gran partido blanco
«Este partido ha nacido para hacer historia», dijo Rómulo Betancourt frente a una multitud en la Plaza de Nuevo Circo de Caracas el 13 de septiembre de 1941. Ese día se anunciaba ante los venezolanos la conformación de la primera gran fuerza política moderna del país. Empezaba una era. «Nace armado de un programa que interpreta las necesidades del pueblo, de la nación (…) Acción Democrática aspira a ser el cemento que amalgame a todos los venezolanos que amen su nacionalidad».

Y lo logró. La Venezuela moderna no es sino una escultura cincelada por los herederos de Betancourt. Esculpida cuidadosamente por el que por más de cinco períodos en cuatro décadas fue el partido de Gobierno —y tampoco perdió el poder cuando no lo fue—.

La última etapa republicana de Venezuela es la historia de Acción Democrática y, a un costado, COPEI. Los logros, esos grandes triunfos que volvieron a los venezolanos muestras de una sociedad idílica, son atribuibles a los hombres que, pese a andar sometidos por una impericia voraz, trazaron el presente del país. Es cierto, también los errores. Todas aquellas mañas que al final derivaron en el ascenso de un teniente coronel golpista. Pero, indistintamente, una reflexión sensata sobre esas décadas es incapaz de evadir la grandeza histórica de Acción Democrática. El partido hizo historia.

Hoy un genuino adeco hablará con nostalgia del «partido del pueblo». Luego de la última gran obra de los arribistas, la rebelión contra su partido que provocó la destitución de Carlos Andrés Pérez, el decaimiento ha sido raudo. Imparable. Y, aún cuando se pensaba que de los adecos, así como de los copeyanos, solo quedaba el cadáver en descomposición, el auge mediático de Henry Ramos Allup —quien asumió la secretaría general del partido en el año 2003 (y aún no la suelta)— no significó, al mismo tiempo, la restauración de Acción Democrática.

El gran partido fundado por Rómulo Betancourt hoy no es ni la sombra de aquel ambicioso proyecto de mediados del siglo XX. De una fuerza política histórica, Acción Democrática devino en una maquinaria opositora al chavismo pero que, al mismo tiempo, guarda relaciones económicas y políticas con el régimen al que, presuntamente, enfrenta. Todo un entramado de conexiones, algunas más lejanas, con los dineros saqueados al otrora país más rico del continente.

La contribuyente
Gerardo Hernández conoció a Henry Ramos Allup a mediados de los 2000. Ya Hugo Chávez había salido victorioso, presuntamente, del referendo revocatorio en su contra en el año 2004. Sin embargo, Hernández, con su organización, y Ramos Allup, insistían en que hubo fraude.

En la oficina del secretario general de Acción Democrática se sentó Hernández, quien había sido invitado por una joven y estelar militante del partido blanco: Vanessa Friedman. En el encuentro se discutió la estrategia a trazar de cara al fraude cometido por Hugo Chávez en el referendo del 2004. «Estábamos en sintonía. Ramos Allup entendía que se había cometido fraude y lo iba a denunciar», dice Hernández.

No obstante, más allá de la aparente lucidez del secretario general de Acción Democrática, algo le llamó la atención a Hernández. Friedman no era solo una militante romántica y sumamente atractiva. La joven también era contribuyente del partido. Estaba sentada ahí, junto a su jefe, consentida con especial afecto, por ser una de las financistas de Acción Democrática.

«Lo comentó en varias oportunidades durante la reunión. Presumía de apoyar económicamente al partido de Ramos Allup. Y él no decía nada», dice Hernández, quien también destaca: «En ese momento sentía que Ramos Allup comprendía bien lo que estaba pasando con Chávez. Insisto: estábamos en sintonía. Pero luego algo cambió».

Los Ramos y los Morillo
Vanessa Friedman empezó a militar desde muy joven en Acción Democrática. Con una energía voraz, el vigor y su transparente compromiso con oponerse al chavismo, se perfilaba como una de las incipientes estrellas del partido. Destacaba, por supuesto, porque también gozaba del afecto del secretario general del partido, Ramos Allup, quien, agudo, divisó su talento con rapidez.

La joven tenía una relación con otro enérgico joven, Francisco Morillo. «Eran la típica pareja caraqueña del este. Ambos muy guapos, de buena familia», dice quien fue un amigo cercano de Friedman. Se conocían desde los trece años y para el momento en el que Gerardo Hernández se reúne con Henry Ramos Allup en su oficina en el Edificio Rómulo Betancourt, en Caracas, ya ambos se habían casado.

Morillo había sido heredero empresarial de Wilmer Ruperti, un reconocido hombre de negocios marítimos que había logrado una importante fortuna gracias a contratos con el Estado venezolano. La postura de Ruperti a finales de 2002, en contra del paro petrolero que pretendía desestabilizar al régimen de Hugo Chávez, le ganó importantes simpatías con el chavismo que lo ayudaron a posicionarse muy bien en la élite empresarial boliburgués.

No obstante, el entorno delincuencial de los negocios de Ruperti aparentemente habría puesto incómodo a Morillo, quien arguyó aquello para justificar su ruptura con quien lo había apadrinado financieramente. Morillo, luego de separarse de Ruperti, trabajó en la estatal petrolera por varios meses y, debido a intereses políticos, termina incursionando por su lado en el mundo petrolero al constituir la consultora Waltrop Consultant junto al antiguo empleado de PDVSA, Leonardo Baquero.

Gracias al networking logrado luego de trabajar con Ruperti y gracias a las conexiones de Baquero, Waltrop Consultant tuvo acceso a varias empresas que recibían contratos spot y licitaciones de PDVSA. Waltrop Consultant empezó a asesorarlas.

Hasta ahora todo lucía legítimo. «Morillo al romper con Ruperti solo estaba buscando apartarse del chavismo o al menos eso decía», comenta el allegado a Friedman, quien pidió mantener su nombre resguardado. A Vanessa Friedman nada le lucía turbio. Confiaba en la persona que conocía desde niña. Disfrutó, por supuesto, el flujo intenso de dinero, innato a la nueva consultora que prosperaba.

Luego de Waltrop, como todos somos demasiado codiciosos, se constituyó en 2004 en Panamá la empresa Helsinge Inc, «una compañía especializada en el comercio físico de productos energéticos y petroquímicos», según se lee en su página web. Baquero y Morillo lograron abrir sucursales de la novel compañía en Miami, Ginebra y Jersey, una isla británica. El propósito de ambos, al fundar Helsinge Inc, era esquivar las limitaciones que tenía una consultora y acceder, de primera mano, a las licitaciones y contratos spot repartidos por PDVSA.

El ascenso económico de Morillo fue advertido por quienes lo conocían y en Acción Democrática lo apreciaron de inmediato. Friedman, su mujer, recibió todo el afecto de quienes, de hecho, son bastante reservados. Henry Ramos Allup y su esposa, Diana D’Agostino, se convirtieron en sus protectores políticos. Y ambas familias se encapricharon.

Quien durante esos años formaba parte del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Acción Democrática, y también accedió a comentar si no se publicaba su identidad, confirmó al PanAm Post que la familia Morillo-Friedman llegó a aportar grandes sumas de dinero al partido. «Montos de cinco mil dólares. También de diez mil y quince mil dólares. Y Henry Ramos tenía muy buena relación con Francisco y Vanessa», dice el ex miembro del CEN.

Gerardo Hernández, quien luego mantuvo contacto con Friedman, corroboró los montos comentados por el antiguo militante de Acción Democrática.

«Recuerdo esa reunión con claridad y que luego me dijeran que habían colaborado con el partido», insiste Hernández. No obstante, cuando se sentó en esa oficina, junto a Ramos Allup y la joven Friedman, aún el conflicto no había empezado. Faltaban algunos años.

La relación entre el secretario general de Acción Democrática y la pareja caraqueña se siguió solidificando hasta que en el 2007 la familia D’Agostino consideró que era momento de que los hijos de Henry Ramos Allup empezaran a foguearse en el mundo petrolero. El del medio, Ricardo Ramos D’Agostino, entra a trabajar en Helsinge gracias a la mediación de Vanessa Friedman, quien le guardaba cariño a los herederos Ramos.

La ilusión de prosperidad se quiebra para Friedman cuando empieza a descubrir que detrás de la riqueza de su esposo lo que realmente había era un gigantesco entramado de corrupción y de relaciones con el régimen de Hugo Chávez. El hallazgo, resultado de varias torpezas, agrietó definitivamente la relación hasta el divorcio.

Esa decisión, aunque personal y totalmente racional, provocó el quiebre de otra ilusión: la fantástica relación entre Henry Ramos Allup, su partido, y Vanessa Friedman. El ostracismo fue el resultado. Y todo un proceso de hostigamiento y acoso fue detonado luego de que Friedman sugiriera a los hijos de Henry Ramos Allup apartarse de la compañía de su esposo por la posibilidad de salir empañados en un escándalo que eventualmente estallaría.

Ricardo Ramos D’Agostino no dejó Helsinge Inc y Vanessa Friedman fue apartada del partido. De hecho, tres fuentes que trabajaron en la alcaldía adeca de Myriam Do Nascimento en El Hatillo confirmaron al PanAm Post que Henry Ramos Allup dio la orden de expulsar a Friedman del ayuntamiento, donde trabajaba.

«Vanessa, al meterse con su esposo y querer el divorcio, también se metió con Henry Ramos Allup y sus negocios con Morillo», dice quien en esos años trabajaba en la alcaldía de Myriam Do Nascimento.

Estalla la trama
En marzo de 2018 la agencia Reuters reportó la demanda de un fideicomiso denominado PDVSA US Litigation Trust contra un grupo de empresas por tejer una red de corrupción y estafas a la estatal petrolera venezolana. Aunque la demanda podría ser impulsada por un intento de venganza, según reporta el periodista Alek Boyd, quien ha sido uno de los que más ha seguido esta trama, el acto destapó el que podría ser uno de los más grandes escándalos de corrupción cometidos durante el desfalco de Venezuela. Y una pequeña empresa aparece en el centro de las acusaciones: Helsinge Inc.

Según se lee en la demanda, a la que tuvo acceso el PanAm Post, la «acción surge de una conspiración en curso (la empresa Helsinge Inc) entre compañías y comerciantes internacionales de petróleo, sus bancos y conspiradores, incluidos agentes corruptos y funcionario de la compañía estatal venezolana Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA): a) para fijar precios, ofertas de aparejos y eliminar la competencia en la compra y venta de petróleo crudo y productos de hidrocarburos de PDVSA; b) malversar los datos y la propiedad intelectual de PDVSA; c) para saquear sistemáticamente a PDVSA haciendo que los funcionarios corruptos paguen precios inflados por productos y servicios».

En concreto, según se lee en las «acciones naturales» de la demanda, Helsinge Inc pudo tejer toda una red de corrupción sobornando funcionarios de PDVSA. También, gracias a la ayuda de un hacker, Luis Liendo, la compañía de Francisco Morillo y Leonardo Baquero pudo clonar el servidor de PDVSA y, de esa manera, tuvo acceso a información privilegiada que luego entregaba a diferentes compañías petroleras del mundo. «Con ese procedimiento se le daría acceso en tiempo real a los contratistas y sus clientes, que conocerían antes que otros competidores la información de las licitaciones», escribió la periodista venezolana Maibort Petit al respecto.

Se lee en la demanda: «A media que avanzaba la conspiración, Helsinge Inc pudo obtener acceso directo a los servidores planteados de PDVSA (…) todo esto habilitó a Helsinge Inc para malversar información privilegiada de PDVSA (…) las pérdidas para PDVSA y las ganancias para los demandados, como resultado de los delitos cometidos por Helsinge Inc, asciende a muchos miles de millones de dólares».

Toda la información para la demanda fue proveída por el investigador John Brennan, fundador de la compañía estadounidense The Brennan Group LLC y quien llegó a ser «detective senior» de la reconocida policía británica Scotland Yard. Su investigación contó con el aporte de Vanessa Friedman, quien logró salvar miles de documentos que inculpaban directamente a su ya exesposo, Francisco Morillo.

En declaración para la demanda el reconocido detective Brennan dice: «Mis investigaciones han revelado que dos venezolanos, Francisco Morillo y Leonardo Baquero, y una serie de conspiradores, han sobornado a los empleados de PDVSA para obtener acceso electrónico directo a información interna altamente confidencial de PDVSA. Estos conspiradores han utilizado este acceso para defraudar a PDVSA y manipular el mercado».

Brennan asegura en la demanda que entrevistó «a numerosos individuos en Estados Unidos, Venezuela y otros países». También que revisó varios documentos y correos electrónicos.

Un nombre sobresale entre los sobornados por la compañía de Morillo y Leonardo Baquero: René Hecker quien, de acuerdo con Brennan, «conoció a ambos cuando trabajaban en PDVSA». «Entendemos de nuestros informantes que Hecker ocupó el cargo de gerente comercial del Departamento de Comercio de PDVSA hasta 2013», relata el investigador británico.

René, según confirmó al PanAm Post un allegado al caso, es hermano de Ricardo Hecker, también cercano a Morillo y «consultor jurídico» del mayor general chavista Miguel Rodríguez Torres, quien en ese momento se desempeñaba como jefe de la inteligencia del Gobierno de Hugo Chávez —luego conformaría el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y asumiría el ministerio de Relaciones Interiores y Justicia—. De hecho, sería gracias al contacto con Rodríguez Torres (es decir, la inteligencia del régimen) que Helsinge Inc lograría el acceso a información tan privilegiada de PDVSA y podría hackear a la estatal petrolera.

«René Hecker sigue siendo hasta hoy uno de los principales contactos para Morillo dentro de PDVSA, en su rol actual como jefe de Petropiar S.A., la empresa conjunta entre PDVSA y Chevron», señala John Brennan.

De acuerdo con la demanda e información publicada por los periodistas de investigación Alek Boyd y Maibort Petit, algunas de las empresas que se favorecieron de la información a la que Helsinge Inc accedía ilegalmente fueron la petrolera rusa Lukoil, la multinacional suiza Glencore y la multinacional basada en Singapur, Trafigura.

Brennan relata que estas compañías están entre «los mayores compradores de petróleo crudo de PDVSA y vendedores de petróleo crudo ligero para PDVSA». «Sus transacciones con PDVSA durante los últimos 15 años han totalizado decenas de billones de dólares», espeta.

Según se lee en el testimonio del británico, basado en miles de documentos a los que obtuvo acceso, Helsinge Inc cobraba mensualmente a las empresas que participaron en la «conspiración» entre US$ 15 mil y US$ 150 mil. Además, agregaba un porcentaje de ganancia de US$ 0,22 por cada barril de petróleo o producto que se transaba.

Toda esta información fue corroborada por John Thackray, un forense americano y vicepresidente de GetData USA que en 2010 fue reconocido por la División Criminal del Departamento de Justicia de Estados Unidos «debido al sobresaliente desempeño en instrucción de informática y análisis forense clínico».

El vástago del partido blanco
El 12 de marzo de 2018, cuatro días después de que se hiciera pública la demanda contra el grupo de compañías, el periodista de Associated Press, Joshua Goodman, reportó la detención de dos ejecutivos de Helsinge Inc en Suiza.

«Los ejecutivos fueron arrestados en los últimos días luego de acusaciones que se incluyeron en una querella contra PDVSA (…) La fiscalía de Ginebra confirmó la detención de los ejecutivos de Helsinge Inc por sospecha de corrupción y lavado de dinero», se lee en AP.

Uno de los detenidos, John Robert Ryan, aparece en varios documentos como uno de los contactos de Helsinge Inc. Otro de los nombres que aparece entre los contactos es el de Ricardo Ramos D’Agostino, hijo de Henry Ramos Allup y Diana D’Agostino.

El documento más antiguo al que el PanAm Post tuvo acceso es del 2008. Se trata de un intercambio comercial entre Helsinge Inc y la petrolera suiza Vitol. En él, entre los números de contactos del comprador —en este caso Helsinge Inc— aparecen Pedro Vicente García, John Robert Ryan y Ricardo Ramos.

Otro documento, más reciente, data del año 2015, unos nueve meses antes de que Henry Ramos Allup se convirtiera en presidente de la Asamblea Nacional. En este caso, una venta de gas oil de vacío a Petromar, «en nombre de PDVSA», también aparece el nombre de Ricardo Ramos entre los contactos de Helsinge Inc.

Durante la presidencia en el Parlamento del secretario general de Acción Democrática, el militante del partido blanco, Luis Aquiles Moreno, fue designado presidente de la Comisión de Energía y Petróleo de la Asamblea. Dos militantes del partido comentaron a PanAm Post que durante esos meses Francisco Morillo visitaba constantemente la oficina de Moreno. Otro militante, el que fue miembro del Comité Ejecutivo Nacional, asegura que Morillo llegó a asesorar a la Comisión de Energía y Petróleo. Esto no pudo ser confirmado.

Por último, seguro el documento más revelador, es del 30 de agosto de 2017, cuando ya Ramos Allup había dejado la directiva del Parlamento venezolano. Se trata de un archivo de PDVSA y es la venta a Helsinge Inc de un «contrato spot» por 550.000 barriles de gasolina. Nuevamente, entre los contactos de la compañía de Morillo y Baquero aparecen Ryan y Ramos, esta vez con el cargo de «analista de la operación». Quien es el designado para firmar el documento es el vicepresidente de PDVSA, el chavista Ysmel Serrano.

Serrano fue ratificado en el puesto por Nicolás Maduro el 3 de mayo de 2018 de acuerdo con la Gaceta 41.389. La última transacción de Helsinge Inc en la que el PanAm Post pudo constatar que estuvo involucrado Ricardo Ramos fue de mediados de 2018.

El PanAm Post envió un correo a Helsinge Inc solicitando algún comentario pero no hubo respuesta. También se intentó contactar a Ricardo Ramos D’Agostino. Henry Ramos Allup, a quien se le escribió, nunca contestó.

Al contactar a Venessa Friedman, el PanAm Post fue referido a su abogada. La abogada aseguró que por los momentos Friedman no puede declarar debido a que es potencialmente testigo en Estados Unidos.

"Sería un Gobierno, el que yo presidiera, de implacable celo en lo que a probidad administrativa se refiere. Si algo debe hacerse en Venezuela con mano firme, sin vacilación en el pulso, es cauterizar de una vez por todas esa llaga purulenta del peculado», espetó frente a una multitud Rómulo Betancourt al cerrar su campaña electoral el 5 de diciembre de 1958.

Fuente: panampost/orlandoavendano


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Destacadas


María Alejandra Malaver, ha sido, y demostrado ser una luchadora social de vanguardia en el estado Anzoátegui y además, militante dirigente del movimiento "Voluntad Popular", lo que la induce esto último, a conocer en primer plano la personalidad del diputado Juan Guaidó, ahora nuevo Presidente de la Asamblea Nacional.




Todo empezó hace siete décadas cuando Pascual Florido, un rico hacendado, regaba su descendencia hasta tener 45 hijos. Hoy, tres de sus nietos -enemigos políticos- se sientan a la mesa de diálogo para intentar sacar a Venezuela del foso.

De un lado, Luis Florido, diputado del ala más conservadora de la oposición, y del otro los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez, parte de la cúpula chavista. Primos y adversarios sin tregua.

Su abuelo tuvo 45 hijos de varias mujeres, pero solo reconoció a su primogénita y a nueve concebidos en matrimonio, entre éstos Vicente, padre del parlamentario.

Los demás crecieron con sus madres, incluido Jorge Rodríguez, reconocido dirigente comunista torturado y asesinado en 1976 en un calabozo policial, contó a la AFP el legislador y empresario de 51 años.

Desde niño, Florido escuchó hablar en su casa sobre los Rodríguez, pero recién a los 17 años conoció a su primo en el liceo donde estudiaba.

“¡Epa, cómo estás!, le dije. Fue la única vez que lo vi hasta ahora. Tenía yo 17 años y él era un peludo”, añade, marcando el contraste con la calvicie del actual ministro de Comunicación.A Delcy, presidenta de la todopoderosa Asamblea Constituyente chavista, apenas la vino a conocer personalmente en República Dominicana, sede de los diálogos que se reanudarán este viernes.

– Virulencia política –La fecundidad del patriarca es origen de múltiples paradojas.

En una ocasión, evoca Florido, su padre le dio un aventón a un desconocido que viajaba desde Caracas a Lara, de donde es la estirpe, y el hombre resultó ser su hermano.

“Le comentó que era de Jabón, un pueblito llamado así porque es muy resbaloso cuando llueve, y mi padre le dijo: ‘¡chico, yo también!, ¿cómo se llama tu papá?’. Y el hombre le respondió: ‘Pascual Florido. ¡Pero si es el mismo mío!'”, relató el diputado.Por esas mismas casualidades, Florido y Delcy han librado una guerra fuera de Venezuela: él denunciando la “dictadura” del presidente Nicolás Maduro, y la beligerante excanciller de 48 años acusando a los “apátridas” y defendiendo al gobierno de los “ataques del imperio”.

La virulencia, sin embargo, se limita al terreno político. En una oportunidad, Jorge, psiquiatra de 52 años, pidió investigar a Florido por supuestamente especular con importaciones de alimentos.

Las cuestiones personales las han ventilado terceros. El año pasado, el poderoso dirigente chavista Diosdado Cabello acusó la familia Florido de haberle robado la herencia a los Rodríguez.

“¿Dónde está la parte de los hermanos Rodríguez? Se la robaste, así son los pillos”, sostuvo Cabello, trenzado en una pelea con Florido tras denuncias del diputado sobre malos tratos en prisión a su líder, Leopoldo López.

“¿Tú crees que cuando nosotros estemos en el poder no te podemos hacer lo mismo? Te podemos hacer cosas peores… pero no somos así”, había dicho Florido.

– En orillas distintas –La polarización ha permeado a muchas familias venezolanas, y los antagonismos tocan altas esferas.

Una hija criada por el exalcalde de Caracas Antonio Ledezma, quien en noviembre escapó de su arresto domiciliario a Europa, está casada con Andrés Izarra, exministro chavista.

Otro caso es el de Didalco Bolívar y su hija Manuela. Oficialista él, opositora ella, rivalizaron como parlamentarios.

Florido cuenta que algunas personas lo han cuestionado en la calle por su vínculo sanguíneo con los Rodríguez, pero es enfático: “Hemos crecido en orillas muy distintas y muy distantes”.

Los respeta a su manera. A Jorge, lector voraz que diagnóstica patologías en televisión a sus rivales, lo considera “un tipo muy peligroso porque es muy inteligente”.

“Hay que tenerle mucho cuidado por su condición de psiquiatra, pero puedes tener una conversación respetuosa con él. Delcy es un poco más difícil, se abre menos”, comenta.Y aclara que aunque la negociación no los ha unido, es el punto del que emergerá, ahora o en el futuro, la solución a la encrucijada venezolana.

“No es fácil con tanta rabia que hay, tanto odio de parte de ellos principalmente, y también de parte nuestra. La gente con tanta frustración ha terminado odiando. Pero tenemos que aprender a coexistir”.




Una red de 30 personas y 40 empresas conforman el entramado que utilizó Rafael Ramírez Carreño, presidente de Pdvsa durante diez años, para lavar más de dos mil millones de dólares en Banca Privada de Andorra (BPA). Entre los miembros de la red que funcionó entre 2006 y 2012, destacan sus primos Diego Salazar Carreño, Luis Mariano Rodríguez Cabello, José Enrique Luongo Rotundo y el asegurador Omar Farías Luces.

La información se desprende de la Rogatoria que las autoridades judiciales de Andorra enviaron a la Fiscalía General de Venezuela, a la cual tuvo acceso CuentasClarasDigital.org. A través del documento oficial número 4103434 del año 2012, la Batllia D´Andorra solicita información al Ministerio Público venezolano sobre un grupo de personas y empresas bajo investigación en el Principado europeo por el delito de lavado de dinero y valores.acerca deLo Mejor De La acerca de MP-caso-BPA-AN

El poder de los primos

Los investigadores andorranos desconfían de las empresas de Diego Salazar, utilizadas para movilizar cientos de millones de dólares en BPA, a las que califican de “sociedades pantalla”. Registradas en varios paraísos fiscales, en especial en Panamá a través del bufete Aleman Cordero Galindo & Lee, la mayoría aparece a nombre de Luis Mariano Rodríguez Cabello y José Enrique Luongo Rotundo, primos de Ramírez, siendo el beneficiario final de todas ellas Diego Salazar Carreño, también primo de Rafael Ramírez Carreño.

Desde las cuentas de los primos de Ramírez se realizaron numerosas operaciones entre personas naturales y jurídicas dentro y fuera de BPA, poniendo en evidencia decenas de transferencias con escasa o ninguna justificación a una serie de directivos de Pdvsa.

Sin embargo, más numerosos aún resultan los pagos realizados desde cuentas de contratistas de Pdvsa a las cuentas de los primos.

Un ejemplo de este tipo de operaciones es la efectuada desde una cuenta corporativa de Omar Farías, asegurador de Pdvsa, a la empresa registrada en Panamá Antigua Omega Inc. propiedad de José Enrique Luongo Rotundo y cuyo apoderado es Luis Mariano Rodríguez.

La cuenta número AD 28 0006 0008 2312 0034 8856 de Antigua Omega en BPA tenía un saldo de casi 218 millones de dólares en 2012 cuando las autoridades andorranas iniciaron la investigación que condujo a la Rogatoria. La suma provino de dos traspasos internos, uno por 177 millones de dólares por medio de 6 transferencias ordenadas desde un depósito abierto en BPA titularidad de la contratista de Pdvsa Compañía General de Combustibles CGC SA, una de las principales petroleras argentinas y otro por 14 millones de dólares de una cuenta de la compañía ISB Sociedad CS, SA de Omar Farías Luces, asegurador de Pdvsa y de otros cuatrocientos organismos públicos venezolanos entre ministerios, institutos, gobernaciones y alcaldías.

Esta es solo una de las decenas de transferencias que el controversial asegurador Omar Farías realizó a las cuentas de los primos y testaferros de Rafael Ramírez, incluyendo a Diego Salazar con el que dijo “no tener ningún tipo de negocio” en una entrevista al diario español El Mundo realizada a raíz del escándalo de las cuentas de venezolanos en BPA.

Omar Farías es uno de los principales responsables de la crisis financiera de 2009 en la cual decenas de socios y directivos de bancos, casas de bolsa y aseguradoras actuaron como una red para defraudar a la nación. Seguros Premier, propiedad de Farías, fue intervenida y acusada de ser parte de la plataforma financiera usada para actividades ilícitas. Sin embargo, el escándalo no impidió que Farías – protegido desde los más altos niveles del poder – siguiera siendo uno de los principales aseguradores de entidades del régimen, incluyendo Pdvsa. Un reportaje publicado inicialmente en El Nuevo Herald reveló que los contratos de cobertura de Seguros Constitución con la petrolera, que abarcaban las pólizas patrimoniales de cobertura nacional e internacional, tenían sobreprecios que superaban los 100 millones de dólares anuales.

Farías trató de incursionar en el negocio de los seguros en otros países pero no fue tan exitoso. Tanto en España como en Panamá y Ecuador, las autoridades financieras tomaron acciones legales contra sus empresas por operaciones sospechosas de lavado de dinero.

Los seguros de Pdvsa el gran negocio de Salazar, Farías y Víctor Vargas

A raíz de la explosión de Amuay, una de las mayores tragedias de la industria petrolera a nivel mundial, la opinión pública conoció un poco más acerca de los oscuros y fraudulentos negociados con los seguros y reaseguros de Pdvsa en manos de Diego Salazar, Omar Farías y Víctor Vargas Irausquín.

Uno de los receptores de las millonarias transferencias de Omar Farías dentro de BPA, José Enrique Luongo Rotundo, primo de Rafael Ramírez y de Diego Salazar, también es familiar de Jesús Enrique Luongo Demari, actual vicepresidente de Refinación, Comercio y Suministro de Pdvsa, quien era el gerente del Centro de Refinación Paraguaná en 2012, momento de la explosión de Amuay en la que perdieron la vida 42 personas, 5 permanecen desaparecidas y más de 150 resultaron seriamente lesionadas.

Desde un primer momento, Luongo Demaria descartó que el siniestro se debiera a falta de mantenimiento. A pocas horas de la explosión, con los tanques aún ardiendo y sin conocer el número de víctimas ni los daños finales, declaró a Venezolana de TV acompañado de Elías Jaua , vice presidente de la República para el momento, desestimando las denuncias de falta de mantenimiento en lo que calificó como “una matriz de opinión” sin fundamento y avalando la labor preventiva de “la nueva Pdvsa”.

Sus declaraciones fueron fundamentales para sustentar la opinión de Rafael Ramírez que atribuyó la tragedia a un sabotaje de sectores de la oposición con lo cual quedaba justificado que las compañías de seguros no pagaran a Pdvsa.

Sin embargo, la realidad parece haber sido otra.

Según expertos del sector asegurador internacional, el costo del programa de seguros de Pdvsa se había triplicado desde 2000 a 2008. Diego Salazar y otros allegados y familiares de Rafael Ramírez –como su cuñado Baldo Sansó, George Kabboul, Antonio Simancas, Héctor Gamboa y Eudomario Carruyo – otro cliente de BPA y protagonista de Los Papeles de Panamá – montaron un entramado de corrupción con base en el pago de primas de los seguros que le habría reportado millonarias comisiones al grupo y perjudicado seriamente los intereses de la petrolera.

En el libro El Gran Saqueo de Tablante y Tarre, se señala que entre las irregularidades detectadas con el caso Amuay figura el hecho de que Pdvsa no había contratado cobertura por concepto de lucro cesante o interrupción del negocio, de manera que la pérdida por este concepto, que fue de 1.200 millones de dólares, tuvo que ser asumida por PDV Insurance Company, es decir, la propia petrolera.

Al día de hoy se desconoce si La Occidental de Seguros de Víctor Vargas cubrió las pérdidas relativas al patrimonio como tampoco se ha tenido acceso al informe final del siniestro, tanto de Pdvsa como del Ministerio Público. Ramírez anunció el 25 de agosto de 2013 que “cuando la Fiscalía autorice publicaremos el informe sobre el sabotaje en Amuay”. Tres años después, ni Pdvsa ni el MP han publicado absolutamente nada sobre el tema.

Esta situación privó a la petrolera de los recursos necesarios para recuperar la planta. Expertos señalan que debido a ello Amuay está produciendo solo la mitad de su capacidad diaria.

El MP “investiga” el caso BPA desde hace cuatro años

La Rogatoria dirigida por las autoridades de Andorra al Ministerio Público venezolano aspiraba a aclarar las decenas de operaciones en su mayoría “muy genéricas y sin soporte documental suficiente dada la importancia del volumen económico” realizadas por la red de los primos de Rafael Ramírez en Banca Privada de Andorra. Hasta la fecha, se desconoce si la Fiscalía General respondió la solicitud.

Ante un requerimiento similar realizado en marzo por la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional que investiga a Ramírez, el Ministerio Público, a través de la directora Contra la Corrupción Paula Ziri Castro, negó suministrar información aduciendo que luego de cuatro años, “el proceso actualmente se encuentra en fase de investigación”.

Fuente: cuentasclarasdigital




Los más recientes análisis del sector militar incorporan la posibilidad de un cese indefinido de actividades laborales en el país, sustentado por la aplicación del artículo 350 de la Constitución. “Para que tenga efecto sobre los profesionales de armas, tendría que restringir las actividades administrativas en Fuerte Tiuna”, afirmó el coronel retirado Antonio Guevara

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) comienza a evaluar el escenario de un paro nacional, como parte de la escalada conflictiva contra el presidente Nicolás Maduro. Los más recientes análisis del Comando Estratégico Operacional (Ceofanb) incorporaron en el menú de “acciones más peligrosas” para el régimen la posibilidad de un cese total de actividad laboral, en un contexto en el que las fuerzas opositoras comienzan a invocar con seriedad el artículo 350 de la Constitución. La letra versa y sostiene el desconocimiento de “cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios o garantías democráticas o que menoscabe los derechos humanos”.

Las evaluaciones de la cúpula militar fueron distribuidas la primera semana de junio de 2017 a todas las zonas operativas de defensa integral en una “forma de mensaje conjunto” tachada de “secreto”, que se hizo del conocimiento público en la medida en que pasaba de mano en mano por la extensa e inextricable burocracia del Ministerio de la Defensa.

Según el texto, todos los jefes de zonas castrenses “deberán considerar en su planificación operacional” el resultado de este último examen a la situación política del país. Las actividades más recientes en las protestas antigubernamentales indican que Distrito Capital, Barinas, Bolívar, Mérida, Miranda y Táchira “registran niveles de conflictividad elevados”.

El problema de fondo para los militares es que las protestas llegaron al municipio Libertador del Distrito Capital. En análisis anteriores del mismo Comando Unificado de la FANB, a los que se tuvo acceso para la hechura de este trabajo, la acción de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y las policías había logrado mantener en relativa tranquilidad al centro del poder político nacional. Esa situación cambió de la noche a la mañana, con expresiones de descontento motivadas por factores sociales, como por ejemplo la carencia de alimentos.

En Barinas, de acuerdo con las estadísticas castrenses, han fallecido once personas por la conflictividad política. Allí la Operación Zamora para el mantenimiento del orden interno fue elevada a nivel amarillo —el segundo de tres en la escala de alertas—, con la finalidad de aplacar una ola de saqueos y actos vandálicos. Un destacamento de la GNB y un puesto policial fueron atacados y quemados. Zenaida Gallardo renunció a la Gobernación y fue reemplazada por el secretario de Gobierno Adán Chávez, hermano del extinto presidente Hugo Chávez.

Marcha opositora Gustavo Vera

A los seis estados de la lista inicial podrían unirse en los próximos días Aragua, Carabobo, Lara, Portuguesa, Nueva Esparta y Trujillo, de acuerdo con la evolución de las protestas en cada localidad. En los documentos anteriores, Portuguesa no figuraba en el mapa de la conflictividad política. Sus habitantes, de acuerdo con las encuestas de opinión, suelen mostrar niveles de aceptación a la gestión presidencial muy por encima del promedio nacional, junto al estado Cojedes.

“Clima de violencia mortal”

De acuerdo a las evaluaciones, adentro de los cuarteles se vende la imagen de que los opositores al Gobierno son los únicos generadores de violencia. Desde luego, estos diagnósticos omiten un dato esencial: de los 67 muertos contados desde abril de 2017 hasta la fecha de hoy solo tres (4,4%) pertenecían a las filas de los cuerpos de seguridad. De hecho, solo un uniformado ha sido ultimado en estos días —un caso que investiga la Fiscalía. Se trata de un sargento de la GN al que le dispararon en San Antonio de los Altos con una pistola que estaba en custodia de la Fuerza Armada desde 2016.

Sin embargo, el radiograma distribuido insiste en que las manifestaciones de calle tienen como fin “continuar generando un clima de violencia mortal”, que refuerce una “matriz de opinión” según la cual los cuerpos represivos hacen uso excesivo y desproporcionado de la fuerza.

Cuando este radiograma era elaborado, el lunes 5 de junio 2017, el país veía con asombro y estupor cómo efectivos de la GNB y de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) no solo reprimían sin misericordia a manifestantes en Altamira y Chuao sino que también los golpeaban y robaban, disparaban con armas de fuego y atacaban a trabajadores de los medios de comunicación y les destruían sus equipos. En Zulia, incluso, los detuvieron con el argumento de que hacían tomas en “zonas de seguridad”.

El martes 6 de junio, cuando comenzaba la divulgación del documento, el ministro de la Defensa, general en jefe Vladimir Padrino, calificaba como “atrocidades” los actos presenciados el día anterior. Un mensaje que contrasta con los términos de las evaluaciones que se hacen en su propio despacho.

El siguiente paso

En un diagnóstico efectuado por Ceofanb con anterioridad, la expresión “paro nacional” no figuraba en el panorama. Ahora, está de primera en la lista de acciones “más peligrosas” que emprendería la oposición. El coronel retirado del Ejército Antonio Guevara explica: “para que una huelga tenga efecto sobre el sector militar tendría que restringir de alguna forma las actividades administrativas en Fuerte Tiuna”, que es el centro de actividad de la FANB.

Recordó que durante manifestaciones pacíficas realizadas en Los Próceres durante las últimas dos semanas las medidas de seguridad aplicadas fueron de tal magnitud que impidieron parcialmente el paso de los trabajadores civiles, así como la salida de las personas que residen en el sector. “El Ipsfa cerró y el fuerte se paralizó”, indicó.

A su juicio, es necesario combinar la magnitud de las protestas con dosis de creatividad e imaginación, que mantengan la actividad opositora en su carácter pacífico. “Es inevitable el concurso de la Fuerza Armada en la transición. Por lo tanto no puedes confrontarla, pero sí enviarle mensajes y contenidos que la sensibilicen en torno a lo que está sucediendo en el país”, sugirió Guevara, quien actualmente se desempeña como consultor en temas políticos y de seguridad.

El oficial retirado mencionó los llamados “madrugonazos” como parte del menú de acciones posibles. Y este es precisamente el segundo peligro que avizora el Ceofanb, a propósito de un ensayo efectuado por diputados frente a la Comandancia General de la GN, el 11 de abril.

Los otros riesgos delineados por la cúpula castrense son “acciones violentas” contra instalaciones de Petróleos de Venezuela y del Gobierno en general, y arremetidas contra unidades militares y saqueos “en sectores con mayor índice de conflictividad”. Finalmente, el ataque selectivo a funcionarios y “líderes políticos de ambas facciones”.

Más calle

Si en algo coinciden los análisis hechos por la FANB con los de académicos y consultores es que la confrontación en Venezuela pareciera no tener freno. “Todo señala que la conflictividad no mermará, y mucho más mientras se convoque a la Asamblea Nacional Constituyente”, advirtió el profesor del Departamento de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de Florida, Eduardo Gamarra.

Para el académico es claro que tanto el Ejército como la Aviación y la Armada han optado por mantenerse al margen de la represión, y delegar esta tarea a la GNB que en la actualidad “tiene una imagen horrible”. Vituperable. Este componente ha sido hasta ahora el principal ejecutor de la Operación Zamora, ordenada por el presidente Maduro a principios de abril, cuando columbraba el recrudecimiento de las manifestaciones callejeras.

La acción militar se ha avivado en Barinas, Táchira, Lara, Zulia y Distrito Capital. Ha tiznado de inclemencia y rudeza, calles y casas de ciudadanos. “Si continúa la escalada es probable que sea necesario decretar un estado de conmoción interna, lo que abriría las puertas a una intervención del Ejército”, descompone el panorama el Coronel Guevara.

El riesgo en este escenario es que los soldados del mayor componente castrense salgan a las calles y no regresen hasta que haya cambiado el Gobierno. Guevara recordó que durante la crisis de abril de 2002 la Guardia Nacional fue rebasada por la acción popular y se llegó a un “punto de quiebre” que obligó al entonces presidente Chávez a activar el Plan Soberanía en Caracas —conocido como Plan Ávila—, inmediato predecesor del Plan Zamora. “Entonces el alto mando de la GN ordenó el repliegue de sus tropas, y luego siguieron los demás componentes, que desconocieron la autoridad del Presidente”, recordó.

De inmediato, la alta oficialidad encabezada por el general Lucas Rincón le dijo al mandatario que lo mejor era separarse del poder. Este guion podría repetirse en 2017, con algunas variantes. De allí que los militares hayan ordenado en los sucesivos diagnósticos “reorientar los esfuerzos en realizar actividades de inteligencia” que permitan obtener alertas tempranas y “evitar la ejecución de los eventos planificados”.

Fuente: climax




Dentro de algunos años, cuando se haga la historia del siglo XX venezolano sin el apasionamiento con el que se analiza aún ese período, dado el impacto que tiene en nuestras vidas, estoy seguro de que se revalorizará la figura de Teodoro Petkoff.

Teodoro ha vuelto a ser noticia en estos días. Ha sido sobreseído en un esperpento judicial que le montó el poder. Es un nuevo capítulo de la vida de Petkoff, quien está retirado de la vida pública luego de ser protagonista de primer orden en Venezuela en la segunda mitad del siglo XX y en las primeras décadas del siglo XXI.

El periodismo político aplanó la trayectoria intelectual y política de Teodoro en esa manía periodística de tener una frase que ayude a definir al personaje. De esa manera, tantas veces en las agencias internacionales de noticias también terminé escribiendo “Teodoro Petkoff, el ex líder guerrillero…” Y digo que se aplanó su trayectoria porque en realidad Teodoro, para toda la izquierda e intelectualidad en Europa y América Latina, fue en verdad un ícono.

Con su libro “Checoslovaquia, el socialismo como problema”, Petkoff marcó una ruptura intelectual y política para toda una generación latinoamericana y europea con el socialismo burocratizado y represivo de la extinta URSS. La historia terminó dándole la razón a Teodoro, quien al cuestionar en 1969 la imposición de Moscú sobre la primavera checa, trazó la crítica –desde la izquierda- en contra de la burocracia comunista, la misma que terminaría implosionando tres décadas después.Teodoro fundó luego el Movimiento al Socialismo, junto con el también emblemático Pompeyo Márquez, tuvo la experiencia como ministro en la segunda administración de Rafael Caldera, relanzó el diario El Mundo (cuando era vespertino) y luego fundó Tal Cual. Parlamentario de larga data ha tenido la capacidad de revisar sus propias decisiones e incluso corregirlas en público. “Sólo los estúpidos no cambian de opinión” es una de sus frases que simbolizan su perspectiva vital.

En la parte final de los 90, siendo periodista de una agencia de prensa europea, comencé a frecuentar las ruedas de prensa que ofrecía Petkoff como ministro, y también comenzó a ser una fuente ineludible en años en los que no parecía pasar nada en Venezuela. Teodoro, con su estilo vehemente y polémico, terminaba siempre por darle algún titular a los periodistas que supieran pescar en su discurso.

Al pasar los años e iniciarse el siglo XXI, Teodoro dejó la arena política, al entender que desde la prensa (dirigiendo un periódico) podría incidir públicamente. Era otra forma de hacer política no partidista. Yo por aquel tiempo dejé el periodismo diario para buscar un espacio en la universidad, el país necesitaba de análisis, reflexión y explicaciones. Luego de algunos años nos encontramos.

La innovación a la que apostaba Tal Cual les llevó a abrir una columna dedicada a analizar el tema de los medios y la libertad de expresión en Venezuela. En conversaciones con Javier Conde, entonces jefe de redacción, bautizamos como “Infocracia” a aquella columna semanal que comenzó a publicarse en 2005. Dos años después, el cierre de RCTV vino a demostrar la importancia de aquel tema (los medios y las libertades) en la agenda pública nacional. En mi caso, Infocracia pasó ser una suerte de sello personal.

Ser colaborador de Tal Cual me abrió la puerta para conversar ocasionalmente con Teodoro. Durante varios años cada vez que me tocaba recibir y atender en Venezuela a periodistas, académicos o defensores de derechos humanos, una cita obligada era llevarles a un encuentro con Petkoff. Para algunos de ellos, en verdad, entrevistarse con él en persona, terminaba siendo lo más significativo de su visita al país.

Por aquel tiempo, por el año 2009, Teodoro me dio una lección de humildad por la que estaré en deuda con él, siempre. Azucena, su fiel asistente, me llamó: Teodoro quiere verte. Pensé que sería para tratar algún asunto relacionado con mi columna o sobre algún trabajo especial para Tal Cual.

Cuando llegó el día pautado para la reunión, Teodoro me explica que va a tener un encuentro con editores y directores de medios en Estados Unidos y que le han pedido su visión sobre la situación de libertad de prensa en Venezuela.

Libreta y lápiz en mano Teodoro me pidió que le explicara, sí, que yo le explicara, cómo es que funcionaba la hegemonía comunicacional y sus tentáculos en Venezuela.

Durante la siguiente hora Petkoff sencillamente fue un discípulo, me hacía preguntas, tomaba notas y me pedía precisiones. Aquel momento ha marcado un hito en mi vida personal y profesional.

Gracias, Teodoro.