Opinión

Mucho más debe estar ocurriendo en el Alto Mando Militar para que se tomen iniciativas de este tipo. Ya se sabe: el generalato ha establecido contacto con “viejos soldados” con el fin de que les aconsejen en estas horas tan complicadas para el país. Varias han sido la iniciativas. Y en varias direcciones. El mensaje inicial es que necesitan hablar. Que requieren del consejo de aquellos militares que en el pasado fueron líderes dentro de la Fuerza Armada y todavía gozan de prestigio y respeto en la institución.

Lo que decida el Alto Mando Militar, lo que escuche el Alto Mando Militar, lo que haga el Alto Mando Militar, es otro cosa, y no es posible saberlo. Pero ya el hecho de que se produzcan estos movimientos implica que los generales del poder quieren escuchar otras voces.
Y otras voces diferentes a las habituales. Ya no bastan las que provienen del centro de poder político chavista, o que puedan llegar desde el liderazgo de la oposición, e inclusive desde el chavismo disidente, y desde oficiales que solicitaron la baja, o pasaron a retiro, y que se fueron del país, que ya no respaldan a Nicolás Maduro, y les dicen a la Fuerza Armada que es momento de dar el paso, que es momento de poner los colectivos violentos en cintura, de combatir al ELN y los grupos de las FARC que no se acogieron a los acuerdos de paz en Colombia, y que es el momento de rescatar la institucionalidad y el prestigio.

Los generales quieren escuchar voces con experiencia que a su vez escucharon en el pasado a otras voces con más experiencia. Además, voces a las que tal vez consideren independientes, más apegadas y preocupadas por el futuro de la institución castrense, que al juego partidista e ideológico. Pero ¿qué desean escuchar los generales? ¿Qué desean que se les aconseje? ¿Se atreverán los viejos soldados a decirlo todo?

La presión se centra sobre la Fuerza Armada, último sostén del régimen de Maduro. Sobre esa Fuerza Armada con una base desmotivada, con una oficialidad media que piensa en un sentido, crítica de la actuación de los superiores. Es una Fuerza Armada que corre el riesgo de ser arrastrada por los acontecimientos. De allí los contactos.
¿Qué está viendo el generalato? ¿Acaso más movimientos internos? ¿Inclusive movimientos en la estructura del Alto Mando? ¿Hay dudas? ¿Está viendo que la situación del país se deteriora cada vez más? ¿Que la presión internacional es firme? ¿Y el movimiento ciudadano está ganado para el cambio? ¿Qué va a hacer el Alto Mando Militar liderado por el general Vladimir Padrino López?

Inclusive, dentro del chavismo, la firma Datincorp detectó en un reciente estudio que el 56% de los chavistas está inconforme. Esto significaría que el porcentaje que aun respalda a Maduro se reduce a la mitad, lo cual asoma un piso muy frágil para el régimen. ¿En esto piensa el Alto Mando?

En Cuba nos metían apagones de 3 días seguidos, y había que inventar para sobrevivir, luego al tercer día, cuando llegaba la luz, se sentía un gran griterío de alegría porque "por fin" había llegado. Eso es un manejo comunista de un servicio básico, como la comida, medicinas...

Casualmente, en #Cuba la luz volvía minutos antes de la "novela brasileña", esa que era la máxima entretención para el cubano de a pie. Cuando las esperanzas parecían vencidas, llegaba la luz, recibida con gran algarabía popular porque se podría, "por lo menos", ver la novela...

Imagínense la vida de mis padres en Cuba, médicos los 2, mi papá neonatólogo, salvando vidas de bebés prematuros en un hospital, con dos o tres días de apagones en casa, teniendo que cocinar cuando llegaba la luz porque la cocina era eléctrica, sin agua, y lo peor, sin protestar.

En los apagones nos alumbrábamos con tubos de pasta de dientes cortados por la mitad, se les introducía un cordón (mecha) y se metía dentro de un frasco de vidrio con queroseno, para hacer una lámpara artesanal, no había velas. Así nos mantenían ocupados, de invento en invento...

Y no sólo es el apagón, es el hambre, el calor, limpiarte el trasero con periódico, lavarte la boca con jabón o sal, ponerte bicarbonato en las axilas para el mal olor, sin bañarte, sin agua, con miedo. Y al otro día al colegio. Y después nos dicen que en #Cuba se estudia gratis.

En Cuba para el racionamiento eléctrico separaban las ciudades en circuitos, no había un calendario oficial de apagones, sino el rumor del pueblo "dicen que hoy le toca al 2" "yo escuché que era al 3". Esto mejoró un poco cuando Chávez empezó a regalarle el petróleo de Venezuela.

Pero antenoche cuando vi el mapa de #Venezuela apagada, y veía un poco más a la izquierda en el mismo mapa a Cuba completa iluminada, siendo cubano sentí mucha arrechera. En parte de esa "luz" que se veía, estaba la propia destrucción, la propia oscuridad de los venezolanos.....

Nunca celebren cuando les llegue la luz que les es arrebatada, nunca aplaudan, nunca griten de júbilo, exijan y no den gracias. Eso es lo que los comunistas buscan, que les agradezcan por las migajas, por la miseria, por las sobras y se conformen con lo que ellos les quieren dar.

Recuerdo una ocasión en que estuvimos 72 horas en apagón en Ciego de Ávila #Cuba; la luz volvió a las 2 de la mañana por 3 horas, para luego estar 72 horas más a oscuras. Era como tortura, como un castigo, como si nos hubiésemos portado mal, un escarmiento.

En 2009, tras una visita del general cubano Ramiro Valdés a Venezuela, sorprendió el anuncio de Hugo Chávez de que el legendario militar comunista había sido designado para encabezar una comisión de la isla para asesorar a Venezuela en la recuperación de su sistema eléctrico. Esa comisión fue llamada para atender la crisis de energía que enfrentó el país en ese año, cuando la sequía afectó el sistema hidroeléctrico de El Guri.

El anuncio generó desconcierto y rechazo entre opositores, analistas y expertos del área. Como era su costumbre, la respuesta de Hugo Chávez llegó en cadena nacional: ‟la burguesía venezolana se ha vuelto como loca porque vino el comandante cubano Ramiro Valdés. Aprovecho para reivindicar a Ramiro Valdés. ¡Viva Ramiro Valdés!”, dijo Chávez durante su alocución. “A la burguesía le da piquiña cuando hablamos de Cuba. ¡Vamos a hablar de Cuba por todos lados! ¡Viva Cuba, viva Cuba, viva Cuba!”, exclamó.

“Nos da mucho gusto que Valdés venga a visitarnos en nombre del pueblo cubano y la revolución cubana, para seguir estrechando los lazos entre Cuba y Venezuela”, agregó el entonces mandatario.

El chavismo nunca detalló el papel que cumpliría la comisión cubana en la crisis que enfrentaba el país a consecuencia de la sequía de la represa del Guri, la principal fuente de electricidad.

Pero algunos analistas estimaron que ese apoyo externo no sería de gran ayuda debido a las propias deficiencias que históricamente presenta el sistema eléctrico cubano. Al mismo tiempo resonaba con ironía el anuncio del gobierno, pocos meses antes, de que Venezuela sería la gran potencia eléctrica del continente y ya se hablaba de los miles de millones de dólares que se estaban invirtiendo en las nuevas plantas y sistemas hidroeléctricos que más tarde se conocería como el escándalo de los ‟bolichicos de Derwick″. Estos personajes, contratistas del gobierno, llenaron el país de plantas de segunda mano, inservibles o que nunca llegaron.

En el actual apagón que lleva más de cuatro días han corrido versiones sobre el arribo a Venezuela del general Ramiro Valdés, esta vez, no para resolver la crisis eléctrica sino como parte de un plan que, al igual que en Cuba, busca someter más aún a la población, al tiempo de neutralizar las acciones de Juan Guaidó.

El día lunes, el ministro de Comunicaciones, Jorge Rodríguez, en medio de confusos mensajes sobre los supuestos ataques al sistema eléctrico, señaló que a Juan Guaidó le quedaban pocos días de su liderazgo.

La insinuación algunos la interpretaron como que el plan de ‟Black Out″ (apagón) eléctrico estaría surtiendo su siniestro efecto en el país y se volvería en contra del líder opositor.

Sin embargo, la respuesta que ofreció el presidente interino desde la Asamblea Nacional no sugiere que el apagón haya sido un diabólico plan ejecutado desde Cuba, sino más bien el resultado de la corrupción y la ineficiencia que ha acabado con las industrias venezolanas en veinte años de la llamada revolución.

El hombre en Caracas

Una coincidencia relaciona la presencia de Valdés en Venezuela y es que siempre aparece en momentos cruciales y en situaciones de crisis. A este general cubano se le identifica como la cabeza de los servicios de inteligencia y de la estrategia de control social y de defensa establecido en la alianza que desarrolló Hugo Chávez con Cuba desde los primeros años.

El general Ramiro Valdés es uno de los hombres más poderosos del régimen cubano y figura histórica de la revolución. Es un militar y político que ostenta el grado de comandante de la Revolución y es actualmente vicepresidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros de Cuba.

Este personaje, constituye una figura simbólica del proceso cubano, siendo considerado un héroe y patriota por seguidores, y un temerario represor por sus detractores, ya que encabezó durante años el Ministerio del Interior. Bajo su mandato y órdenes, se afirma que fueron encarcelados alrededor de 70 mil disidentes, y fusilados miles de ciudadanos en Cuba.

Fue considerado el comodín de Fidel Castro. Estuvo a su lado en el asalto al cuartel Moncada, en la cárcel, el exilio en México, en el yate Granma y en la Sierra Maestra. Fue uno de los 12. Fidel lo nombró ministro del Interior por primera vez en 1961. Lo encargó de la represión cuando en Cuba había una oposición masiva a la instauración de una dictadura totalitaria. Y, efectivamente, la ahogó en sangre. Era el hombre para el cargo. Se sabe que es un admirador de Lavrenti Beria, el siniestro jefe de la NKVD, la policía y servicio secreto de Stalin.


María Werlau, investigadora cubana, refiere en su libro sobre Cuba y Venezuela, que fue el creador del sistema de inteligencia cubano con la KGB y es uno de los hombres más poderosos en Cuba. Refiere que su llegada a Venezuela fue clave y es quien dirigió la toma del espacio cibernético venezolano y la penetración de los organismos de represión; además de los entrenamientos de los colectivos (bandas civiles paramilitares) en Cuba.

Para la investigadora a través de esa estrategia, financiada por Venezuela, Cuba tomó control de las bases de datos del país, de PDVSA, CANTV, ministerios y organismos de seguridad; se estableció el carnet de la patria, pasaportes, registros, migración, y el servicio de identificación. Además, concluyó que han desarrollado una “ciberrepresión” sofisticada con la cual saben lo que hacen los opositores en los medios y redes sociales, monitorean los correos electrónicos de los opositores, saben donde están.

Hay lugares destinados para manejar esas bases de datos, con personas de confianza del oficialismo, quienes como robots, difunden campañas o fake news, impulsados desde las salas situacionales del Gobierno.

Ramiro Valdés en PDVSA

Otro episodio que se ha olvidado es que el general Ramiro Valdés también fue protagonista de los cambios en Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA).

La presencia cubana comienza luego de finalizar el paro petrolero de 2002. En esa fecha trajeron gente de confianza de la revolución para la toma de las operaciones navieras y la recuperación del cerebro electrónico de la industria petrolera que estaba en manos de una empresa de capital estadounidense (SAIC). A partir de esa fecha comienza la llegada de asesores cubanos a la estatal.

Con una ‟conferencia magistral” sobre soberanía tecnológica para la “Siembra Petrolera” de la directora Ejecutiva de Automatización, Informática y Telecomunicaciones (AIT) de PDVSA, Socorro Hernández, se dio inicio a la XII Convención y Expo Internacional de La Habana, Informática 2007, encabezada por el ministro de Informática y Comunicaciones de Cuba, el general Ramiro Valdés.

Hoy Hernández es una de las cuestionadas rectoras del Consejo Nacional Electoral.

El 18 de diciembre de 2008 en el marco de la IX Comisión Mixta Cuba-Venezuela, el ministro para Energía y Petróleo y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, y el titular de la Informática y las Comunicaciones de la República de Cuba, Ramiro Valdés, suscribieron un memorándum de entendimiento para la creación de la empresa socialista de capital mixto Guardián del ALBA S.A., la cual se encargaría de fabricar soluciones tecnológicas integrales, en las áreas de automatización, informática y telecomunicaciones para alcanzar la plena soberanía tecnológica.

La filial PDVSA Industrial, a través de la Gerencia de Automatización, Informática y Telecomunicaciones (AIT) y la compañía cubana ALBET S.A., serían los responsables de crear la empresa, administrar sus activos y velar por su buen funcionamiento. La nueva empresa instalaría Fábricas Socialistas de Software para la generación de soluciones tecnológicas integrales, que permitirían reducir los pagos de licencias, mantenimiento, servicio técnico, entre otros, por más de 500 millones de dólares al año. El comité coordinador conformado por ambas organizaciones, elaboró el plan de negocios, los estatutos y el acta constitutiva de la nueva empresa socialista.

La empresa socialista Guardián del ALBA estaría ubicada en suelo venezolano, en la que PDVSA Industrial tendría una participación accionaria de 51% y ALBET S.A. el 49% restante. Esa empresa se estimó que iniciaría funciones en enero de 2009.

La invasión cubana se consolida en pleno referéndum revocatorio, con el control de los servicios de identificación, comunicación, empresas básicas y notarías.

Es de destacar que Socorro Hernández, luego de estar en PDVSA como directora de AIT, fue nombrada ministra de Telecomunicaciones e Informática el 9 de enero de 2008; a los meses también ocupó la presidencia de la Cantv y luego fue nombrada rectora del Consejo Nacional Electoral en 2009. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos la incluyó en una lista de funcionarios venezolanos sancionados por presuntamente estar relacionado con fraudes electorales, censura a los medios de comunicación y corrupción en los programas de distribución de alimentos.

Hernández siempre mantuvo como su mano derecha en PDVSA y CANTV a Dicsa Chacón, hermana de Jesse Chacón. Dicsa en la estatal petrolera se encargaba de manejar la relación con los cubanos en el área tecnológica. Y en la telefónica ocupó la gerencia de Transición al Socialismo.

También en sistemas de identificación

Otra de las importantes apariciones de Ramiro Valdés fue en el caso de los servicios de identificación. Un trabajo de investigación de la periodista Adriana Rivera detalla cómo el organismo que emite las cédulas de identidad y los pasaportes venezolanos tiene un padre cubano: José Lavandero García. Se trata de una de las figuras más importantes de la misión de Cuba en Venezuela. Su aprobación fue indispensable para el diseño y la puesta en marcha del Proyecto de Identidad, a partir del cual el gobierno del fallecido Hugo Chávez constituyó el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME) concebido además de la identificación, como base para el apoyo electoral del gobierno y su partido político.

Lavadero, para el momento era vicerrector de la Universidad de Ciencias Informáticas de La Habana (UCI) que depende del Ministerio de Informática y Comunicaciones, que estuvo bajo la conducción del general Ramiro Valdés hasta el año 2012.

Valdés es considerado como el artífice de los sistemas de inteligencia política de la isla conocidos como G2 y era uno de sus jefes para el momento en que Lavadero trabajaba en el diseño del SAIME. Este proyecto comenzó a concebirse desde el año 2005 y el proyecto definitivo se aprueba en 2006. El documento de 218 páginas está avalado por la empresa Albet Ingeniería y Sistemas, compañía que vende los programas informáticos elaborados en la UCI. Esta empresa se convirtió en la contratista que llevó adelante todos los cambios en el sistema de identificación.

Tecnología prestada

Un aspecto han tenido en común las ‟asesorías” cubanas en Venezuela y es que han llevado a la quiebra y al desastre tecnológico a las industrias intervenidas. En todas ellas se han producido triangulaciones con empresas de otros países como China, Rusia y algunas de Europa, a quienes se les subcontrata la tecnología que no posee la isla.

De allí que el dilema que algunos han planteado sobre si tales crisis obedecen a un plan muy bien establecido se contrapone al del atraso tecnológico de la Revolución Cubana, que como lo refirió el propio Guaidó: estos cuatro días de crisis eléctrica nos han llevado a 100 años de retroceso. De allí que, como han señalado muchos analistas, en el único aspecto que han tenido éxito los cubanos en Venezuela ha sido en el sistema de inteligencia y control de la ciudadanía, de las fuerzas armadas y la cúpula política.

En conclusión, la asesoría cubana ha dejado a los venezolanos sin acceso a documentos de identidad, se están quedando sin servicio eléctrico y una PDVSA transformada en un ente político que ha perdido 2 millones de barriles al día en producción.

Fuente: elestimulo

Si en diciembre le hubieran dicho a cualquier ciudadano que un evento de ayuda humanitaria en la frontera hubiera propiciado que más de 600 miembros de las Fuerzas Armadas cruzaran y se pusieran del lado de la Constitución, todo el mundo les hubiese llamado locos. Todavía falta, pero hoy hay certidumbre absoluta de que es un muro que se puede romper, que tiene grietas y filtraciones. Lo que corresponde es seguir forzando dilemas.

La narrativa de la Guerra Fría te permite escudarte en Trump versus Putin, pero qué tipo de revolución de izquierdas asesina a indígenas, qué tipo de revolución proletaria mata a campesinos y atenta contra un convoy humanitario y una población vulnerable"

"Con Venezuela no se puede dar la solidaridad post mortem de la izquierda. No es de izquierdas, no es revolucionario, no es socialista quien tiene que utilizar grupos paramilitares para impedir el paso de ayuda humanitaria. No es de izquierda quién ha hecho multimillonario al 1% del país gracias a la corrupción. Lo que se juega en Venezuela la izquierda es la posibilidad de reinventarse.
No hablar hoy de Venezuela los hace cómplices de algo que en 10 o 15 años será la bandera de todo el mundo sobre lo que no puede ocurrir nunca más.

"Yo tengo 31 años, Juan Guaidó, 35, Stalin González, 38… La mayoría de los que encabezamos este movimiento no somos los herederos de la Cuarta República, pero sí las víctimas de la Quinta. Entendemos que Chávez llegó al poder producto de un proceso político que hizo muy fácil votar por él. Pero hemos llegado, en 2019, a un momento en que o inventamos un nuevo polo de poder que haya aprendido de estos últimos 40 años o dentro de 20 tendremos otro Chávez peleando por Miraflores con alguno de nosotros.
Este país merece una solución lo menos traumática posible. La política no está para construir soluciones mágicas, está para construir soluciones posibles. Como en el escenario de la confrontación y un escenario bélico, la pelota está en quien usurpa el poder.

Si nosotros pedimos que no nos inhabiliten a nadie y que nos ilegalicen partidos, lo peor que podríamos hacer nosotros es hacerlo con el otro lado. Lo que no estamos dispuestos es a que mantenga la usurpación en el poder y el rol de la candidatura, que utilice todas las herramientas del Estado, porque eso no garantiza una elección libre. La transición no es la estabilidad de Maduro, no es la prolongación del régimen madurista en el poder y de la ascendencia cubana en el cuartel militar.
La transición es abierta, hasta que no estás efectivamente implementándola es muy difícil tener el diseño estratégico completo, entendiendo que todas las transiciones obligan a concesiones. Aquí hay gente que, aunque no nos guste, hay que perdonar y que vamos a tener. Así son las transiciones.

La noticia se fue regando como una tormenta de arena en el desierto. Llegó bien, y llegó por el aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía, como cualquier hijo de vecina. Llegó de Panamá en un vuelo regular, con su linda esposa. Ambos con sus caritas lavadas y sus sonrisas de oreja a oreja.

Los infames no estaban prevenidos. O quizás sí, pero saben que están jugando la segunda del noveno y ya están en un tres y dos tan complicado que no saben qué hacer con esa pelota caliente.

Lo esperaban los diplomáticos. Ellos sí que estaban en la movida. Iban a servir de testigos. Los de inmigración emocionados, le dijeron “bienvenido Presidente”.

Los de la guardia nacional lo vieron pasar mudos, inmóviles, disimulando la alegría que les causaba ese juego de luces y espejos con el que logró engañar a las hienas y los buitres.

Los de Maiquetía se enteraron que había llegado y lo esperaron ansiosos a la entrada de la Caracas-La Guaira. A lo lejos identificaron a la comitiva… y él, al verlos, se paró a saludarlos. Al fin y al cabo los guaireños son su gente. Se montó agilísimo sobre el techo de la camioneta y ondeó una bandera mientras los vecinos cantaron un emotivo Gloria al Bravo Pueblo.

Se despidió sencillo, y prosiguió su camino. Y todos fuimos felices por esas breves horas. Y aun hoy sonreímos cómplices de su picardía. De su arrojo.

No nos vamos a engañar. Todo lo que hace ese chamo está estratégicamente planeado. Y eso es lo que nos tiene encantados. Infatuados. Enamorados. Él, como en el viejo juego del escondite, libra por todos. Y nos contagia de su energía y su certeza en los futuros logros. No miente. Habla clarito y en frases cortas. No nombra a Bolívar (¡Dios sea loado, el pobre al fin va a poder descansar en paz!) y da instrucciones claras en acciones posibles.

Todos sabemos que detrás de esos planes que vamos ejecutando con el chamo, hay asesores de lujo que quizás nunca conozcamos. Pero yo les agradezco a ellos, y a los gobiernos que representan… y antes de que me lo insistas… sí, Juan Marcos Blanco. También incluyo al 45. Aunque me muerda el culo de la arrechera y siga pensando que es un desastre para mi segunda patria, está haciendo lo único posible para salvar a mi país. Y por tanto le agradezco inmensamente su aporte a nuestra esperanza.

Porque vamos a estar claros: sin ese respaldo, seguiríamos sobreviviendo como ya vivimos estos 20 años de nuestros políticos preñados de buenas intenciones, de discursos heroicos, y santurrones, pero de acciones pírricas y bobaliconas.

20 años de héroes y mártires juveniles, años de trampas, dilaciones, traiciones flagrantes, 20 años de zozobras, desaciertos y errores de la oposición. ¿Que ellos han pagado su cuota de sacrificio, cárcel y humillaciones? No lo dudo… y quizás todo lo vivido suma para llegar a este momento histórico, porque lo cierto es que los venezolanos ya andábamos podridos, desesperanzados y profundamente humillados contra la maldad fría, mortal e irracional, que actúa contra toda lógica solo para imponer su sangrienta y feroz hegemonía.

Pero llegó el menor. Fue el que quedaba de una lista de políticos jóvenes. Todos los de más experiencia habían sido anulados por el régimen.
Era un desconocido. No lo vimos venir. Todos le vimos la cara al chamo…e hicimos una mueca de desencanto. Otro carajito soñador que no sabe ni qué hacer ni qué decir….

Sí, eso era. Otro carajito soñador, pero éste se atrevió a cumplir la constitución, y llamó a las cosas por su nombre.

Y ese 23 de Enero pasó de carajito a Señor, se nos creció frente a una asombrada Caracas que lo juramentó como presidente encargado y lo aceptó de inmediato como el líder de la transición.

Ese carajito que abraza fuerte a su madre enamorada y nos derrite el alma a todos. Ese carajito que saluda con la malandra frase “qué pasó, menor” a otro muchacho y nos hace sonreír, porque todavía es un chamo...

Y lo confieso: tengo nueve sobrinos oficiales, con sus respectivos cónyuges, tengo muchos sobrinos del amor, que son los hijos de mis primos, o de mis amigos, o los amigos de infancia de mis hijos… Pero desde hace apenas unas semanas, también lo tengo a él, para encomendarlo en mis oraciones, y para mirarlo de vez en cuando por las redes.

Así que entérate, Juan Gerardo, mijo: Soy una de las tantas tías nuevas que tienes, y cuando nos encontremos por la vida te voy a sonreír con lagrimotas, te voy a hacer la cruz en la frente para bendecirte, y te voy a decir: “¿Qué pasó, menor? “Y tú solo tienes que contestarme: “Vamos bien, mi tía.
Vamos muy bien”.

Después de repetir un millón de veces que Venezuela es una dictadura manejada primero por Fidel Castro cuando Chávez y ahora por Raúl Castro con Maduro, por fin empiezo a ver que la gente habla de la dictadura castro-comunista de Venezuela. Costó mucho y sigue costando que los venezolanos lo acepten, les resulta demasiado incómodo reconocer que son manejados ni siquiera por una potencia extranjera, sino por un pobre gobierno subdesarrollado de una isla miserable. Pero en fin, ahora viene la segunda parte que trataré de explicar de la forma más sencilla posible.

Si estamos de acuerdo en que quien manda en Venezuela es Raúl Castro, de qué manera creen que lo hace. ¿A través de Maduro? Pues no, Maduro es la cortina de humo, la distracción, su tarea se limita a gritar improperios contra la oposición para mantenerlos ocupados en él, mientras Raúl Castro gobierna tranquilamente. ¿Y cómo gobierna? Pues muy fácil, el periódico El Universal publicó el 16 de febrero de 2012, las declaraciones del entonces presidente Chávez, quien dijo muy orgulloso que en Venezuela habían 44.804 cubanos colaborando con el gobierno. Y entonces la pregunta es: ¿En quién creen que confía más Raúl Castro? ¿En Maduro y los venezolanos o en los 44.804 cubanos especialmente seleccionados y entrenados por él que hoy hay en Venezuela? Dicen que hay cerca de 30 mil “supuestos” médicos, pero en el mejor de los casos, todavía habría 15 mil cubanos colaborando en otras áreas, notarías, registros públicos, instalaciones militares, servicios de inteligencia, etc. Y no se necesita ser un genio para entenderlo, ellos son el verdadero gobierno, los cerebros que han logrado que unos ineptos que apenas saben leer y escribir se mantengan 18 años en el poder. No hay que menospreciar a estos cubanos, por algo han logrado mantener una dictadura allá casi 60 años.

El prestigioso periodista cubano disidente Carlos Alberto Montaner publicó hace dos semanas refiriéndose a Venezuela:  “Los expertos cubanos saben que para ellos es vital que la oposición no se una. La infiltran, siembran calumnias, dispersan rumores, construyen falsos líderes. Las redes sociales, que sirven para congregar a los opositores, también son útiles para disgregarlos. La contrainteligencia posee agentes muy diestros en esas labores, trabajan incansablemente, cuentan con unidades especiales dedicadas a estos menesteres. Controlar a las sociedades es un arte nauseabundo que ellos conocen.”

Esa es la realidad que estamos viviendo, todos los días veo a gente criticando a la MUD y a los líderes de la oposición, algunos son pagados por el gobierno, por orden de los cubanos a los que se refiere Montaner, pero otros simplemente son tontos útiles que les hacen el juego, y mientras Raúl Castro nos sigue gobernando y robando. De manera que las marchas y manifestaciones están bien, pero mientras los manifestantes no vayan a buscar a los cubanos a las notarías, registros y donde estén para decirles que se vayan, Maduro seguirá en pie, porque él no tiene cerebro, pero ellos sí. Hay que tenerlo presente: ¡La culebra se mata por la cabeza!

El legislador de Vente Venezuela, Omar González Moreno, representante por el estado Anzoátegui, exhortó a las militares a abandonar al dictador y dejar de asesinar a los venezolanos, precisó que con cada acto el usurpador está aumentando su prontuario.

El legislador precisó que los asambleístas deben aprobar el ingreso de una coalición internacional para proteger a los ciudadanos venezolanos que son víctimas de la represión de un puñado de personas que usurpan el poder.

“Están asesinando a los venezolanos en la frontera con Brasil, agreden a los ciudadanos como ocurrió en Ureña; están matando a nuestros aborígenes de la etnia de los Pemones. El régimen masacra a nuestra gente con impunidad”, resaltó el parlamentario.

Omar González Moreno aseveró que si los integrantes de la Fuerza Armada Nacional (FAN) no protegen a la ciudadanía, entonces el Poder Legislativo nacional, el único legítimo en el país, debe solicitar apoyo extranjero.

Para el representante de Anzoátegui en la Asamblea Nacional el auxilio internacional se hace cada vez más importante luego de los últimos acontecimientos registrados en el país, donde Nicolás Maduro suma delitos internacionales como la quema de las gándolas que transportaban la ayuda humanitaria para Venezuela.

“Maduro aumenta su prontuario delictivo. Agrega más hechos a sus expedientes, sin duda terminará colgado como Sadam Husein” afirmó.

El dirigente liberal resaltó que “es ahora o nunca” en referencia al debilitamiento político nacional e internacional de Maduro y de su poca capacidad de maniobra.

A los militares, les reiteró el llamado para que abandonen al dictador y reconozcan como su Comandante en Jefe a Juan Guiadó, quien asumió la presidencia interina de la nación.

Agregó:
“Señores, ya basta de largas. Aquí ustedes están sirviendo a un régimen asesino que no vaciló en autorizar la muerte de nuestros indígenas en Santa Elena de Uairén, un sistema que prefiere incinerar medicinas de la Ayuda Humanitaria antes de entregarse a miles de pacientes con enfermedades crónicas”.

Y para finalizar un último llamado a los soldados venezolanos, ponerse del lado de la Constitución Nacional y de la ciudadanía y dejar solo a un tirano que sólo se mantienen en el poder bajo el amparo de las armas.

Cerró:
“Si ustedes dejan solo a Maduro, éste caerá y Venezuela se salvará".

Fuente: notadeprensa

Hermanos venezolanos, estamos profundamente dolidos por la situación inverosímil que el mundo entero ha visto hoy.

Leyendo todos sus mensajes y comentarios entiendo perfectamente el odio que se genere al ver estos hechos que no tienen perdón y que solo seres de un gran grado maligno pueden ejecutar. No existen palabras para describir la impotencia que siento, para consolar a todos aquellos que hoy y por estos 20 años de dictadura han perdido la compañía y el amor de un familiar por causa de asesinos despiadados.
Pero quiero decirte hermano venezolano, que eres más fuerte que esto.

Te pido por favor desde lo más profundo de mi alma que transformes esa energía que te agobia en máxima fe. No alimentes frases como "¿Cómo tener fe después de todo esto?" ES AHORA cuando más que nunca debes caminar por los senderos de la luz, aferrado a tu esperanza.

La luz vence y reina sobre todo lo que existe. La batalla se gana de pie, con firmeza. No aceptemos la derrota. La FE debe estar mas activa que nunca. Clama por ser escuchado. Clama por la iluminación para aquellos impíos que viven en la desgracia y que de la misma forma desgracian a Venezuela. Entiende que tu estás en un nivel elevado de sabiduría.

Desecha toda oscuridad en ti que se ha impuesto al ver tantos hechos lamentables y de agresión el día de hoy. Revivamos como el fénix entre las cenizas. Oremos esta noche y mañana será otro día. No permitan que el odio sea la energía que los mueva a ellos y a ustedes también. Sigan demostrando lo valientes que son.

Estoy seguro que todos nos encontraremos mediante la oración en una concentración de fe. Estaremos todos juntos sin importar en donde nos encontremos. Nos abrazaremos en ese plano perfecto espiritual y encontraremos alivio para continuar con el día de mañana.
Bendita eres #Venezuela, quiero verte triunfante y victoriosa.

Exijamos mediante la meditación que las trompetas celestiales comiencen a sonar. La salida del tramposo, del canalla, del rufián está cerca, visualízalo y creélo.

Hugo Carvajal fue la cabeza de la inteligencia militar nacional durante la administración del expresidente Hugo Chávez: en 2003 se desempeñó como jefe de investigaciones de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) y a partir de 2004 dirigió el organismo hasta su destitución el 25 diciembre de 2011.

En 2012 fue nombrado director nacional de la Oficina Nacional Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo. Incluso, con Nicolás Maduro en la presidencia, asumió las riendas de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim, antigua DIM).

A los 32 años participó en el intento de golpe de Estado del 4 de febrero de 1992, junto al ex presidente Hugo Chávez. El apoyo al exmandatario es de familia: su hermana, Wilma Carvajal, también ejerce la función pública como alcaldesa de Caicara de Maturín (municipio Cedeño), en el estado Monagas, abanderada por el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv).

Entre guerrilla y narcotráfico
Carvajal facilitó protección y documentos a los guerrilleros, y participó en la tortura y asesinato de efectivos del Ejército colombiano que perseguían a miembros de las FARC en Venezuela.

La relación entre Carvajal y la guerrilla también se confirmaba en las cartas encontradas en la computadora del jefe de las Farc, Raúl Reyes. Un reportaje del canal Globovisión, publicado en el programa “Caso de Investigación”, expuso el contenido de uno de estos documentos: “Carvajal quedó con el compromiso de traer un ofertante de armas de Panamá”, reza el escrito con fecha de 25 de enero de 2007.

Afirmaciones de Walid Makled, presunto propietario de las 5,5 toneladas de cocaína que salieron del Aeropuerto de Maiquetía en 2006, se suman a las pistas: aseguró en una entrevista a Univisión en 2011 haber mantenido negocios con altos funcionarios militares, entre ellos, Carvajal: “Yo daba una cuota semanal de 200 millones de bolívares. 100 millones eran para el general Hugo Carvajal”, declaró.

“El Pollo”, como también se le conoce, fue sancionado en 2008, junto a Henry Rangel Silva ­gobernador de Trujillo- y Ramón Rodríguez Chacín ­gobernador de Guárico-, por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por su presunta colaboración con la guerrilla colombiana. “(…) armaron, asistieron y financiaron a las FARC, incluso cuando éstas aterrorizaban y secuestraban a inocentes”, dijo Adam J. Szubin, entonces director de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro.

Fuente: talcual.com

Un escenario nuevo se ha ido configurado al interior de la Fuerza Armada. Arrecian las presiones internas. Por una parte, los oficiales y tropa que solo están a la expectativa. Por otro, la de aquellos oficiales comprometidos en actos de corrupción.

También los responsables en delitos contra los derechos humanos. Otros que desesperados han tratado de optar por la conspiración. Y un pequeño grupo, en realidad muy pequeño, de oficiales de alto grado que alegan la necesidad de defender la patria como sinónimo de Gobierno. Y finalmente, los que quieren huir. No hay capacidad de organización en ninguno de ellos.

Si hay algo completamente claro es que el compromiso que surge de la lealtad, no existe o por lo menos no abunda en la institución castrense. Quedó demostrado en el cacareado pronunciamiento que hicieron los jefes de las Regiones Estratégicas de Defensa Integral (REDI), carente de personal subalterno.

Muchas advertencias hicimos de las consecuencias que traía la situación económica en los cuarteles; la escasez de alimentos y medicamentos impacta a la familiar militar de manera muy dramática. “Los soldados, los sargentos, los oficiales están resteados pero a favor de que esto cambie –me comenta un alto oficial.- El Alto Mando hace rato que olvidó la preocupación por los problemas del personal subalterno en sus diferentes grados”.

El caso de las bajas y las deserciones es alarmante. “Ahorita –expresa un oficial con cierto desaliento- a quien no acate las órdenes le abren un procedimiento judicial para meterlos presos. Ya ni siquiera se cumple el Reglamento de Castigo Disciplinario”.

A ello se le suma que hay mucho general sin tropa, mucho militar en la Administración Pública, que son los más inclinados a defender sus propios intereses.

Un hecho que conmovió a la gran mayoría de los integrantes en la Fuerza Armada fue que desde septiembre hasta noviembre, a través del Banco de la Fuerza armada (BANFANB), se hicieron mega jornadas de créditos para todo el personal militar y civil, se flexibilizaron los requisitos para aprobación de crédito y se abultaron los montos de préstamo, hasta 250 mil bolívares nuevos. A todos les dijeron que los créditos estaban aprobados y que en un lapso de 15 días les depositaban, pero eso no ocurrió. En diciembre solo les depositaron a los Generales. “Muchos nos endeudamos –me confiesa un coronel de la Guardia Nacional Bolivariana- pensando en ese dinero, que nunca llegó”.

Pero se cree que a consecuencia del alzamiento de los sargentos de la GNB en Cotiza, fue que comenzaron los depósitos del dinero prometido en diciembre. “Es solo para comprar lealtad –insiste el coronel-. La gente no es tonta. ¿Quién conspira más? ¿El Alto Mando que juega con la necesidad del personal subalterno, militar y civil, o el subalterno que alza su voz porque no aguanta la realidad que está viviendo? Piden lealtad y ellos de la manera más descarada no son leales con el personal”.

La fractura de los pilares

La imposición de la Asamblea Nacional Constituyente significó un duro golpe para la institución castrense. Desde el Gobierno privó la soberbia, no se quiso oír a la mayoría de la Fuerza Armada, que manifestó molestia ante la convocatoria a una Constituyente sin previamente consultar al pueblo venezolano.

Triunfó la tesis, impusieron la ANC, pero a un costo muy alto para la FANB. Fue como un punto de quiebre, que desbordó la disciplina, ubicó a la subordinación a estar condicionada al superior que mejor le parezca, pero el pilar más golpeado fue el de la obediencia. ¿Cómo ser leal ante una situación así? No basta la voluntad, sino hay condiciones para ello.

Veamos algunos casos. ¿Puede ser leal aquel subalterno que ha sido amenazado por alguna sospecha? ¿Va a demostrar lealtad aquel militar a quien le han irrespetado, incluso su privacidad? ¿Es posible ser leal cuando se ve el poder de las mafias de militares incrustadas en diversas áreas de la vida nacional? ¿Va a manifestar lealtad sincera, quien afectado por la brutal crisis, ve a su superior con groseras demostraciones de riqueza? ¿Está dispuesto un anímicamente un militar a inmolarse por el Gobierno de turno, cuando sabe que los altos jefes militares tienen a sus familias fuera del país?

Todo evidencia que en la Fuerza Armada prevén más pronunciamientos militares, no solo de oficiales retirados, sino activos. Es por ello que ahora han aparecido gran cantidad de oficiales cubanos en las dependencias militares, interrogando oficiales, planificando estrategias, dando órdenes, regañando generales y escogiendo a quienes van a ser sancionados. En el Ejército seda como un hecho que el ex comandante del Ejército, MG Juan García Toussaint, será detenido en cualquier momento por sospechas de conspiración que siguen como una sombra sobre él.

A eso se le suma la desincorporación de oficiales, enviados a sus casas, que están bajo sospecha de hacer pronunciamientos contra Nicolás Maduro o a favor de un gobierno interino.

En este momento se libra una lucha por cuotas de poder, por el control de puestos, cargos, parcelas, etc. Oficiales que han cometido delitos o se han involucrado en actos deshonrosos con la participación de sus subalternos. A ello se debe la progresiva pérdida de moral. “Yo lo hice, porque mi jefe también lo hace”, es la explicación más simple.

No es casual que haya crecido, de manera sustancial, el número de militares involucrados en delitos de extorsión, sicariato, atracos, robos de armas, asesinatos, narcotráfico, etc.

“El Ministro de la Defensa –confiesa un general de la Aviación- está en su área de confort y eso lo manifiesta el resto del generalato. Eso nos traerá consecuencias muy lamentables para todos”.

“Él, mi general Padrino, -expresa en voz alta un sargento mayor de tercero- no me representa a mí, más allá de que yo le tengo respeto como superior, pero no ha sabido ser un buen jefe, él sabe las necesidades que estamos pasando, sabe lo que usted misma ha señalado y que todos aquí sabemos en la frontera qué hacen los colectivos, la guerrilla y los delincuentes de FAES (Fuerzas de Acciones Especiales), entonces los sinvergüenzas son reconocidos como leales y a quienes decimos algo nos llaman conspiradores, pues seré un conspirador y más temprano que tarde rescataremos los valores perdidos, y si puedo contribuir a ello, pues lo haré con el bando que sea”.

Un capitán del Ejército, que dos veces ha sido sometido a interrogatorios por murmurar, asegura que “el gobierno con quien sí cuenta es con los grupos de malandros, pranes, colectivos, guerrilleros, paramilitares, adscritos al PSUV y a los organismos policiales y Guardia Nacional, como fuerza de choque dentro de los Planes de Defensa de la Nación”.

Fuente: infobae

El presidente Juan Guaidó ha delineado una estrategia clara: Cese de la Usurpación, Gobierno de Transición Nacional y Elecciones Libres; frente a esto, en esta oportunidad quisiera disertar sobre el punto tres: Las elecciones libres.

Mucho se ha hablado de las condiciones electorales, del nombramiento de un nuevo Consejo Nacional Electoral, y de la depuración del Registro Electoral Permanente.

Desde Gente y Ciudad estamos convencidos de la necesidad de la reinstitucionalización y de la gestión pública de calidad, de allí que nuestra propuesta para garantizar unas elecciones libres y justas, es aplicar la norma ISO/TS 17582 … Y ustedes dirán ¿con qué se come eso?

Bueno, esta norma está destina a la calidad en materia de elecciones libres y justas. Es una norma internacional de vital aplicación en los organismos electorales de las democracias que en verdad actúan como tal; ya que tiene como objetivo fomentar la confianza en las elecciones a través de una mayor transparencia, planificación y eficiencia en los procesos electorales

Estas características son eternamente indispensables, mas en el caso venezolano se transforman en rasgos vitales para la materialización de un proceso electoral libre de los vicios que han marcado las convocatorias realizadas por Tibisay Lucena y demás rectores del CNE.

Esta ISO fue diseñada para aplicarla a los órganos electorales de las democracias enfermas donde infundir nueva confianza en el sistema electoral puede determinar el éxito de una elección. Justamente el caso venezolano.

Frente a la pérdida total de confianza en los órganos electorales, los cuales deben ser reemplazados con prontitud, se abre la necesidad de la aplicación y/o ejecución de este tipo de normas que permitirán la realización correcta de unos comicios en Venezuela.

Esta norma específica los procesos para: inscripción de electores, registro de organizaciones políticas y candidatos, logística electoral, emisión del voto, recuento de votos y declaración de resultados, educación electoral, supervisión del financiamiento de campaña y resolución de controversias electorales.

En cualquier circunstancia, los ciudadanos siempre debemos elegir la calidad como el modelo sobre el cual estructurar el servicio público.

Un proceso electoral sano y transparente es un pilar fundamental para la mejora en el funcionamiento de las instituciones, situación que en Venezuela toma una importancia superior pues nos corresponde reinstitucionalizar para rescatar, fortalecer y hacer sostenible nuestra democracia en el tiempo.

En mi experiencia de consultora política, la existencia de un ente comicial que sea respetado por todos, genera condiciones prácticas y psicológicas para la participación del ciudadano en las elecciones, retomando la confianza y la participación futura en los procesos democráticos donde es indispensable estar presente y proponiendo para el logro de su propio bienestar.

Febrero 2019. Luego de unos días de reposo médico fui hoy a la universidad, para ver con asombro el desastre que se ha causado. Todos, absolutamente todos los laboratorios y las oficinas fueron robadas, en el edificio de Ciencias, de la Universidad de Oriente, más bien saqueadas. Arrancaron rejas que estaban unidas al concreto, cargaron con neveras, aires acondicionados, microscopios, balanzas analíticas, equipos científicos, rompieron puertas y ventanas. De mi oficina, que se había salvado del desastre de diciembre, se llevaron ahora el aire acondicionado, el motor del congelador donde guardaba los peces para investigación, un microscopio estreoscópico de alta resolución, entre otras cosas. La pregunta que todo el mundo se hace es cómo sucede esto después de tantas protestas, reuniones, paros, quejas, advertencias, hechas por profesores y estudiantes a las autoridades universitarias, al Alcalde y al Gobernador. Y todo esto con un personal de vigilancia muy depauperado pero que existe y cobra, algunos de ellos más que yo. Qué indolencia tan grande y qué indefensión. Estamos a merced del hampa. Una Academia secuestrada por la delincuencia, la desidia, el desánimo y la falta de autoridad. Con dolor veo morir a la universidad que me formó, la constructora de sueños, la generadora de ideas, el motor de un país. Así jamás llegará el progreso, así nunca seremos productivos, así no hay plan que valga. Imagino que si antes nadie nos tomó en cuenta, mucho menos ahora con esta situación del país. Doctor y profesor Ángel Rafael Fariña Pestano

Y es que yo creo que se trata de volver a tener una rutina. Una cotidianidad repleta de certezas. Me parece que esa es la diferencia de este año, con respecto a los anteriores. Lo que a mi me llena de ilusión es que no me están ofreciendo nada estrambótico. Nada irreal. En realidad, lo único que aspiro es volver a tener un país. No un campo de batallas. No quiero -por ahora- volver escuchar que somos una potencia de nada. Lo que me imagino es, una simple panadería con pan. Un abasto con harina o una farmacia con aspirinas. Lo simple, pero esencial.

No quiero un presidente que me hable de Patria, quiero uno o una, que haga lo rutinario en los hospitales y en las escuelas. Que haya sillas, pupitres, tiza, pizarrones, gasas, bisturí, suturas. Que haya cama pa' los enfermos y transporte pa' los estudiantes. Quiero eso. No más. Por ahora. La cosa es que nos quitaron todo. Volver a tener el mínimo, ya sería una fortuna.

Estos días de enero me hicieron volver a creer que es posible. Y no es por los gringos, no es por la Unión Europea. Es por el desgaste de la dictadura. Es porque ya no tienen pueblo y no les da vergüenza mentir y hacer el ridículo convocando a vigilias fantasmales. Es por eso que este enero se sintió diferente. Y así como Chávez fue una consecuencia, este bendito país ya busca otra causa. Lo vi en Petare, en Catia, en Sarría, en San José, en el 23 y en El Cementerio. Lo vimos todos. La clase popular, aquella que no tocaba cacerolas y creía en "la revolución", ahora, deja el gañote en una consigna de protesta. Se enfrenta a las fuerzas públicas y grita: ¡Libertad, libertad, libertad!

Comienza febrero y volvimos a hablar de familia, de cariño. Volvemos a creer que hay un futuro -mejor- posible. Lo anuncia el conductor del metro que toca la bocina cuando entra a la estación. Los caraqueños celebran que uno más de la clase obrera también quiere un país. También lo quieren los policías de Barquisimeto que se negaron a reprimir y se abrazaron a sus tías, a sus hermanas, a sus abuelas que caminaban por la avenida Venezuela. Naguará.

Y es que lo que quiero es quedarme. No me quiero ir. Estos pocos días abrieron una rendija de esperanza activa, a pesar de la represión, de los ajusticiados por el FAES. La gente volvió a salir, en el Este y del Oeste. En los campos, en Guanare, en San Felipe, en Puerto Ayacucho. Y como no, claro que hay miedo a la tortura, a la muerte, pero más miedo hay a la esclavitud. A una vida de mendigos, esperando una bolsa de Clap.

El gran reto es no volver a creer en una persona, sino en la capacidad de una juventud que ha tomado las riendas del país. Una generación, que acompañada de la experiencia de otros, ha comenzado la ruta para el reencuentro de los venezolanos. Yo creo que vale la pena apoyar y acompañar esta oportunidad que tenemos entre las manos.

Definitivamente, lo que más me agrada de este momento es que creo que vamos a tener un país con fiscalía, jueces y parlamentarios de verdad. Con un presidente y no un comandante. Nada del otro mundo. Simple. Vamos a ser. Eso es. Ser.

El nuevo presidente de la república. Si aspiras a conocer la abundante carrera curricular (académica y política) de Juan Guaidó Márquez esta entrega no es para ti. Te recomiendo que busques en Wikipedia.

Si por el contrario deseas conocer, aunque sea someramente, al ser humano, al sereno pero corajudo y valiente venezolano que es el nuevo presidente de la república de Venezuela, esto te servirá, te dará una noción más cercana sobre el ser humano. Al menos, eso intentaré.

Otro tiburón renacido de la ceniza. Juan Guaidó es un guaireño de pura cepa, no deja de hablar de las maravillas de La Guaira o del estado Vargas, incluso cuando no hay razón para hacerlo. En su argot, el rostro de Venezuela (La Guaira) y sus curiosidades rurales y urbanas son una constante. Su memoria del deslave de Vargas es a un tiempo escalofriante e inspiradora, literalmente renacer de las cenizas.

Cuando lo conocí venía uniformado de tiburón, iniciábamos actividades con el movimiento estudiantil y Guaidó era el representante de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Si no hubiese sabido que nuestra actividad era clavar cruces blancas por todos los rincones de Caracas y pintarrajear siluetas de fallecidos en las calles como protesta por tanta muerte chavista habría pensado que nos preparábamos para un juego de pelota. Pero no, no era béisbol lo que nos acontecía, era política, iniciábamos el movimiento cívico más importante del siglo XXI en Venezuela: el movimiento estudiantil.

“¿En qué puedo ayudar y servir, señor?”, fue lo primero que me dijo.

Paréntesis sobre el señor Tovar

(Nunca les permití que me dijeran “señor”, nunca. De ahí que me llamaran “el Gus”, “poeta”, “Gandalf”, o cualquier vaina que se les ocurriese menos “señor”. Yo era uno más en la lucha, otro de ellos, un venezolano más que aspiraba a la libertad y luchaba como joven por alcanzarla. Siempre intuí que para derrocar al chavismo sería la juventud la protagonista. Siempre creí en ellos. Conociéndolos los confirmé: son muchísimo mejores que uno, son espíritus arrechísimos. Por eso los apoyé como un hermano mayor alcahueta. Todo lo que necesitaban –y más– intentaba procurárselos. El destino de Venezuela estaba en sus manos, ¿cómo no hacerlo? Por eso mi casa, mis recursos (y el de algunos gentiles amigos), mi vida estaba a su orden. Lucharía con ellos y por ellos, de ahí que no aceptaba que me dijeran “señor”: entre los que luchan no hay distancias sociales ni políticas, no hay categorías ni formalismos: hay hermandades. Juan lo entendió de inmediato y desde entonces me llamó “poeta” –y decir que no he dado aún con el poema que honre semejante alteza…, pero ese es otro tema. Sigo.)

¿Muchacho?

Me sorprendió del joven Guaidó su temple imperturbable, su serenidad. Amigable, conciliador y siempre dispuesto a ayudar y servir. Es miembro fundador de la prehistoria lúcida del movimiento estudiantil y miembro insigne de su historia, digamos, de su período clásico: 2007. Es decir, tiene años, muchos años, de experiencia como activista social y político. Por eso me burlo de los sesudos o magistrales habladores de huevonadas cuando lo llaman: “muchacho”. No tienen la más remota idea de lo que dicen.

Juan Guaidó ha luchado desde que tenía frenillos o pepas en la cara contra la dictadura. Como joven fue uno de los estrategas principales en la única derrota electoral de Hugo Chávez en 2007. Sí, él fue uno de los “generales” que le metieron al dictador aquella memorable revolcada. Lleva esa insignia en su espíritu. Tenía 24 años.

¿Muchacho? No jodan, investiguen…

El líder

Por ejemplo, recuerdo con especial curiosidad que después de las inolvidables discusiones ideológicas o políticas que se dieron en el seno del movimiento estudiantil –antológicas las de Yon Goicoechea y Stalin González– Juan Guaidó, quien participó activamente en ellas, aunque no apareciese en reflectores, decía: “Bueno, ¿ahora qué hacemos? ¡Ejecutemos, líderes!”

Líder es una palabra recurrente entre los jóvenes de la generación 2007, así se llaman unos a otros. El líder para ellos era aquél capaz de idear y ejecutar la idea, era quien arriesgaba la vida y la libertad por un principio, el que no temía desafiar a la dictadura, pero, sobre todo, el líder era quien estaba al servicio de la causa de la libertad. Juan Guaidó representa a cabalidad la palabra “líder”.

¿Alguna duda?

El conciliador

Cualquiera de los líderes de aquella generación: Guevara, Stalin, Goicoechea, Pizarro, Olivares, Diamanti, Mejía, Smolansky, Guaidó, exceptuando acaso a Ricardo Sánchez (a quien siempre le distraían los lujos, las putas y otras nimiedades capitalistas), podría estar liderando este momento histórico con la misma determinación, temple e inteligencia que lo está haciendo el actual Presidente de la República, quizá la única diferencia sea que en el caso especial de él (Guaidó) y de Guevara ambos representaban la urgida conciliación en el movimiento, eran los conciliadores.

Juan Guaidó, el conciliador, tiene años de experiencia cumpliendo ese rol. Lo hizo con el movimiento estudiantil que derrotó electoralmente a Chávez en 2007; lo hizo entre los partidos políticos que en 2015 derrotaron al chavismo en las elecciones de la Asamblea Nacional.

No por casualidad Juan Guaidó es el actual presidente de la república, Venezuela necesita concilio.

El servidor público

Guaidó siempre estuvo al servició de la “causa” o de las causas, no de personas o de grupos. En ese sentido encarna como ningún otro la noción del “servidor público”, de hecho, la rescata. Ese “deber ser” del político al servicio de su país, que no aspira al poder sino a servir, a hacer, a ayudar, a conciliar posturas manteniendo inalterablemente los principios y el coraje, que entiende que uno le debe a la patria y no la patria a uno, y que la patria se hace corpórea en el pueblo, en la cultura, en los símbolos, en el lenguaje, en el arte y en la política.

La historia gira por completo con el ascenso de Juan Guaidó a la presidencia de la República de Venezuela, la misma que en su momento presidieron Bolívar o Miranda, Vargas o Páez, Gallegos o Betancourt. Para mí y espero que para muchos otros esto es un aprendizaje y un ejemplo: el servidor público, al fin, en nuestra historia contemporánea, queda reivindicado. Lo celebró infinitamente.

La buena educación de casa y el buen hombre

El padre de Maickel Melamed (otro líder fundador del movimiento estudiantil) es uno de los hombres que silenciosamente más me ha formado en la vida. Ese señor, su paciencia, su dedicación, su entrega, me hicieron entender lo que la palabra “amor” y la palabra “disciplina” pueden ofrecerle a la civilización. Mucho de lo que hoy es ese ser alado –que no camina sino que flota, nuestro queridísimo Melamed– se lo debe a la educación de su padre, a los principios, a la formación intelectual, a la conciencia del esfuerzo y la disciplina que siempre le exigió. Cuando veo a un joven capaz de ofrecerle al mundo bondad, nobleza, una ayuda generosa, una simple mejoría, interpreto inmediatamente un hogar donde hay buenos y disciplinados padres, buenos hombres.

En ese orden de ideas, Juan Guaidó, lo certifico, es ante todo un buen hombre, un venezolano educado y con principios, cuyos padres le exigieron buena educación, disciplina y respeto, cuya madre –bella venezolana al fin– se ha sacrificado porque su hijo sea un ciudadano de bien, moral y espiritualmente integro.

¿Quién es Juan Guaidó?

Un buen hombre, ni nuevo ni viejo, simplemente bueno. Un venezolano decente dispuesto a servir a su país y que, en este momento crítico, ha ejercido su liderazgo con coraje para iniciar la transición de la dictadura a la democracia. Sabe, porque tiene mucha experiencia en ello, cómo hacerlo. Y lo hará porque entiende que un líder encarna y ejecuta las ideas que profesa.
En la era chavista, cualquiera que sea un “buen hombre” –un venezolano decente– es un enemigo acérrimo, hay que perseguirlo, encarcelarlo o asesinarlo.

Juan Guaidó ha decidido ponerse al servicio de los venezolanos decentes en la conquista su sueño de libertad. Por eso es un enemigo de la tiranía, como lo somos la mayoría de los venezolanos.

No lo dejemos solo, no nos dejemos solos, luchemos unidos: el destino está cerca, el destino es la libertad…

@tovarr

¿Qué pasará el día después, cuando la debacle pase —porque pasará—, cuando las fuerzas demoledoras encuentren el freno que en este momento no alcanzamos a vislumbrar, pero que no puede no ser? Entonces vendrá ese día en el que nos levantaremos, primeramente, a contemplar las ruinas del huracán que pasó, a lamentar que lo que fue edificado con la paciencia del tiempo tuviese las fallas que facilitaron su destrucción. Ese día, cuando la calma sobrevenga, conoceremos la magnitud de los daños y caeremos en cuenta de que eran superiores a lo que imaginábamos; y nos dolerá más saber que la tragedia fue humana, que el huracán fuimosnosotros. Entonces, habrá que recoger todo lo roto, botar los escombros (reciclar, para que no me caigan los ambientalistas) y reconstruir la casa común con la mente puesta en que debemos reforzarla para que una devastación igual no nos sorprenda de nuevo.

Cuando pienso en ese día y hago mentalmente el inventario de las mentes prodigiosas que la fuerza civil de nuestra tierra ha producido en todos los sectores, me lleno de esperanza. La reedificación será retadora, será monumental. Aun en este momento en que la tormenta se siente en toda su ferocidad, hay que poner la mente en el futuro, en el futuro y en las mentes brillantes con las que contamos.

Hay venezolanos extraordinarios en nuestra tierra y regados por el mundo. Gente que sabe de petróleo, de economía, del gobierno de las naciones, porque lo han estudiado durante toda la vida, preparándose para un llamado que nunca se ha producido. Médicos nuestros que dan clases de cómo salvar corazones; sopranos que cantan en calles abandonadas del sur; niñas que con la magia de las cartas cuentan nuestra tragedia y nos conmueven. Hay jóvenes venezolanos estudiando en todas las universidades de este diverso planeta. Ellos vendrán cuando se les convoque. Será maravilloso verlos venir, ver los retratos de los piecitos que vuelven, caminando sobre Cruz–Diez. Y los recibiremos y habrá pancartas, calles, flores y canciones. Y no habrá que vender la conciencia para cantar. Será una reconstrucción hermosa por lo largamente anhelada, llena de creatividad e iniciativa, como le enseñaban a uno en primaria.

En el fondo, el gran reto de esa reedificación nacional será el que movía la angustia de Bolívar en Angostura: la creación de una ciudadanía consciente, respetuosa de las leyes; la erradicación de eso que él no llamó así porque uno no sabe si existía la expresión en ese tiempo, pero que nosotros englobamos bajo el concepto de la “viveza criolla”, que incluye muchas cosas y no solo el “vil egoísmo que otra vez triunfó” y el afán de enriquecerse a costa de todos, sino también esa actitud mental de usar todo lo público —leyes incluidas— para sacar provecho y ventaja sobre los ciudadanos honestos. Moral y luces siguen siendo nuestras primeras necesidades. Reeducarnos para no seguir construyendo edificios endebles y prevenir tragedias.

En este difícil momento, que quedará registrado como de los más duros y difíciles de nuestra historia, pienso en ese día, en el día después. Creo que nuestras mentes brillantes deben estar puestas no en la inútil discusión de qué arquitecto va a desarrollar el proyecto —tenemos muchos y muy buenos—. En lo que hay que pensar es en los planos, que es lo que requiere echarle coco.

La tormenta me atormenta; pero, en este duro momento, pensar en los retos del día después entusiasma, porque uno sabe que tenemos con qué.

Laureano Márquez

María Alejandra Malaver, ha sido, y demostrado ser una luchadora social de vanguardia en el estado Anzoátegui y además, militante dirigente del movimiento "Voluntad Popular", lo que la induce esto último, a conocer en primer plano la personalidad del diputado Juan Guaidó, ahora nuevo Presidente de la Asamblea Nacional.

Ahora Jaua declara al portal ruso, Sputnik, que “tiene que haber una disposición para que el año 2019 en vez de un año de hecatombe, como se vaticina, podamos efectivamente encontrar los mecanismos que nos permitan emprender el camino del crecimiento económico”. Habla quien no tuvo la disposición en 2016. Quien pudo inclinar la balanza. Suele ocurrir que los castigados del poder, varían su posición, bien porque están dolidos, o porque aterrizan en la realidad. Y esta realidad es una tragedia. De hecho, él no descarta la hecatombe.

No es Elías Jaua cualquier figura del chavismo. Ha ocupado los más altos cargos con Hugo Chávez y con Nicolás Maduro. Y se le cuenta entre los elementos pensantes y con posición propia dentro del régimen. Jaua formó parte del equipo civil que ayudó a que Chávez se decidiera por Maduro cuando se planteó la sucesión. Ahora Jaua dice que no sabe por qué Chávez eligió a Maduro, aunque reconoce a Maduro como jefe del proceso. Y si ahora está fuera del Gobierno es por desencuentros con los que han venido acumulando más poder en el Ejecutivo, los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez, y también por desencuentros con la estructura del poder en el PSUV, en el que Diosdado Cabello es pieza fundamental. Maduro prefirió a los otros en este lance, pero no se descarta que Jaua vuelva al anillo del poder. Este es el crítico Jaua. El que clama por un ataque severo de la corrupción –él, que defendió al exgobernador Jesús Aguilarte Gámez; él, que ahora pide estabilizar la economía, y pudo, tuvo al menos la oportunidad de apoyar el programa que presentó Unasur, y no lo hizo. Optó por oponerse. Y mostrar un radicalismo del que ahora, en apariencia, no parece tomar parte.

Otra, quizá, hubiera sido la suerte de la economía, de haberse instrumentado la propuesta económica que en 2016 elaboraron los técnicos de Unasur y que llevaron a la mesa de negociación los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Ernesto Samper, Leonel Fernández y Martín Torrijos. El diálogo era político y también económico, pues el drama económico ya estaba vivo, según apreciaron los expresidentes y los enviados del Vaticano. Un drama que se profundizó.

Se planteaba un esquema para superar el problema cambiario e incorporar los agentes privados de la producción. El equipo se reunió con el vicepresidente Ejecutivo de la época, Aristóbulo Istúriz, uno de los que también se opuso. Pedro Silva, de Unasur, era el cabeza del plan técnico, y Samper estaba al frente de Unasur. Cuando arrancaron las mesas de diálogo el 31 de octubre de 2016 en el Museo Alejandro Otero, el expresidente Leonel Fernández planteó el “marco” económico teniendo como punto de partida la propuesta de Unasur. Jaua fue contundente, según revelaría después a KonZapara Jesús Torrealba, el jefe de la opositora MUD, y miembro del grupo de negociación. “Ese es el marco para saber lo que no vamos a hacer”, dijo Jaua, y allí murió el documento de Unasur.

Ya estaba moribundo, en verdad, pese a la situación económica que sufría el país. Pero había que jugar al radicalismo. Cuando unos subían la apuesta radical, otros lo seguían. Y es así como en el Gobierno se configuran dos bloques. Uno que respalda la propuesta y otro que lo rechaza. Entre los defensores del Plan de Unasur estaban Eulogio Del Pino, presidente de PDVSA, Ernesto Villegas, ministro de Comunicación, y Nelson Merentes, presidente del BCV. En contra, Jaua, Aristóbulo Istúriz, Ricardo Menéndez, ministro de Planificación, y Diosdado Cabello. Menéndez y Jaua siempre han jugado en la misma línea. Maduro y Cilia Flores habían quedado en el medio. Y quien terminó de inclinar la balanza fue el asesor español, el Cristo de la Economía, Alfredo Serrano Mancilla.

El monto de dinero público robado en Venezuela por unos cuantos individuos conectados al régimen chavista entre 2003 y 2015 asciende a más de 385.000 millones de dólares, con base a cálculos conservadores, y podría llegar a $529.000 millones si se considera la totalidad de las divisas no enteradas por Petróleos de Venezuela (PDVSA) al Banco Central, concluyen dos reconocidos investigadores sobre la base de cifras oficiales.

“La palabra ruina, quizás no exprese con claridad suficiente las dimensiones del desplome y la devastación que sufre Venezuela, el país que hasta hace unas décadas tenía el mayor ingreso per cápita al sur del río Bravo”, señalan los investigadores Boris Ackerman y Rosana Sosa, en un ensayo que busca entender las dimensiones y los métodos de la corrupción en un desfalco histórico sin precedentes en América.

Ackerman es un reconocido analista financiero venezolano, ingeniero y profesor de la Universidad Simón Bolívar. Rosana Sosa es economista PHD y experta en finanzas internacionales.

“Para entender las causas de dicha ruina, es necesario comprender la razón que llevó a Venezuela a tal catástrofe, que en nada tiene que ver con causas naturales, ni con situaciones en los mercados de materias primas, sanciones económicas o presiones externas”, sostienen.

“La realidad patente es que la desviación de inmensas cantidades de fondos a los patrimonios particulares de individuos allegados al régimen ha sido decisiva en el colapso de la nación venezolana”, afirman los investigadores al observar la pertinencia de describir los principales mecanismos de corrupción y determinar la cuantía de los capitales saqueados al país que solía ser la cuarta economía de Latinoamérica y que hoy exhibe un PIB del tamaño del de un país centroamericano.

“Estos capitales debieron ser invertidos en diversos sectores del país o ahorrados en fondos de estabilización para prevenir posibles crisis. Su desviación hacia caudales particulares, ha conducido a la penosa situación que vive Venezuela”, afirman.

¿Cómo medir la cuantía de la corrupción?

Los expertos usan cifras del Banco Central de Venezuela para analizar el flujo de las divisas que produjo y gastó el país en las ya casi dos décadas que lleva en el poder el régimen chavista.

En segunda instancia se utilizan los costos de la canasta básica familiar provistos por el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cendas), institución independiente que se encarga de hacer mediciones mensuales de los niveles de precios asociados con los principales productos y servicios que consume la población.

En su metodología, los analistas consideraron dos posibles fuentes de irregularidades en el uso de recursos: la primera fue la gestión de la empresa petrolera estatal Petróleos de Venezuela, S.A. Y la segunda, el control de cambios vigente a partir del 2003.

Desviación de fondos en PDVSA

La primera fuente de desviación de fondos es la petrolera venezolana PDVSA. Las exportaciones petroleras en promedio superan el 95 % de las divisas que ha obtenido Venezuela en las últimas décadas.
“Hasta el advenimiento del actual régimen que rige Venezuela, la casi totalidad de las divisas que producían las exportaciones de petróleo eran enteradas al Banco Central de Venezuela (BCV), situación que cambió radicalmente sobre todo a partir del año 2003 y aun más a partir de la reforma de la ley del BCV en el año 2005”.

Luego de 2003, el promedio enterado por parte de PDVSA al Banco Central de Venezuela apenas llegó a la mitad. Es decir, a partir de ese año, más de la mitad de las divisas provenientes de la exportación de petróleo dejó de entrar al país.

La interrogante que surge es ¿a dónde fueron a parar esas divisas? Y la respuesta, si bien no es quizás la que quieren observar las personas políticamente correctas o cercanas al régimen, es que se desviaron a patrimonios particulares, en lenguaje más prosaico, se las robaron.

En su metodología, los especialistas financieros usaron el cálculo del ingreso de divisas en PDVSA por exportaciones petroleras entre los años 2003 y 2015 (ambos inclusive).

En los seis años previos (1997-2002) PDVSA aún poseía una gerencia sin mayores desviaciones ideológicas a la naturaleza del negocio petrolero. En ese período, Venezuela exportó aproximadamente 100.000 millones de dólares y el BCV recibió el 82% de dicha cifra.

“Entre 2003 y 2015, el país exportó casi 800.000 millones de dólares en petróleo y el Banco Central recibió menos de la mitad. Es así como 409.000 millones de dólares nunca fueron enterados al BCV”.

“Si se estima que efectivamente el 18 % de las exportaciones hubiesen ido al mantenimiento de la infraestructura o a la compra de bienes para la población, hay poco más de un tercio del dinero de las exportaciones petroleras que jamás llegó a Venezuela y que muy probablemente fue a parar a los patrimonios de personas cercanas al régimen. En grandes cifras la desviación estimada en el caso de PDVSA asciende a más de 265.000 millones de dólares.

Otro enfoque es comparar las importaciones petroleras durante ambos periodos.

Entre 1997 y 2002, Venezuela importó en bienes ligados al sector la cantidad de 9.000 millones de dólares, es decir el equivalente a aproximadamente un 9 % del total de la factura petrolera del país.
Dicha cifra en términos porcentuales se mantiene en el periodo que va del 2003 al 2015, cuando las importaciones petroleras, se ubican en 81 mil millones de dólares, o poco más del 10 % de las exportaciones.

Con esto se evidencia que el porcentaje de las divisas destinado a inversiones y gastos del sector petrolero no varía. Por otra parte, las cantidades que provienen de las exportaciones petroleras y se destinan a otros usos suben exponencialmente.

Lo bajo de los saldos destinados al sector petrolero ponen en evidencia la carencia de las inversiones suficientes para mantener o incrementar los niveles de producción petrolera del país.

La carencia de mantenimiento e inversiones en PDVSA ha ocasionado la profunda caída en la producción de petróleo y el deterioro de la infraestructura.

La producción de petróleo venezolano ha descendido desde los casi tres millones de barriles por día (bpd) a comienzos del milenio hasta menos de 1,2 millones de barriles diarios en septiembre de 2018, es decir, alrededor de un 60%.

Si una porción suficiente de los fondos hubiese ido a la adquisición de insumos para el mantenimiento de la industria, tal caída y deterioro en la producción y en la infraestructura no se hubiesen evidenciado en tal magnitud.

Una importante cantidad de fondos supuestamente se dedicó a importaciones de bienes de consumo y de capital, a través de entidades como PDVAL y la misma PDVSA mediante diversos mecanismos, tales como el Fondo Chino y Petrocaribe.

“La enorme dificultad que han tenido tribunales de diversos países en identificar el origen de grandes fortunas en posesión de individuos cercanos al régimen, podría en consecuencia atribuirse al pago de sobreprecios en importaciones destinadas a Venezuela y a operaciones de arbitraje financiero con divisas, todas canalizadas por PDVSA, utilizando fondos no desembolsados al BCV”, postulan.

Control de cambios:

La otra gran fuente de posibles irregularidades en el devenir económico venezolano de las últimas dos décadas es el control de cambios que se establece a comienzos del año 2003.

Desde entonces el acceso a las divisas por parte de los particulares en Venezuela ha estado restringido y condicionado a complejos trámites y a decisiones de otorgamiento discrecionales y en la mayoría de los casos bastante opacas.

El control de cambios llegó a niveles de agotamiento al mermarse notablemente el otorgamiento de divisas a partir del año 2014.

Para estimar los montos sobrefacturados durante el control de cambios, se calcula el porcentaje de sobrefacturación, el cual equivale al nivel de sobrevaluación del tipo de cambio oficial.

Sencillamente se estima el poder de compra en Venezuela de la cantidad de bolívares necesarios para adquirir un dólar a la tasa oficial, ese poder de compra se le resta al poder de compra de ese mismo dólar en los Estados Unidos y la diferencia representada en una cantidad de porcentual que se multiplica por el total de dólares otorgados por el BCV, al sector privado a través de los diversos mecanismos de control de cambios.

Por ejemplo, un individuo que obtuvo 1000 dólares en agosto de 2010 pagó Bs. 4.300 por esa cantidad, con ese dinero en Venezuela podía comprarse el equivalente en poder adquisitivo a lo que se obtenía con 728,10 dólares fuera del país.

Bajo el supuesto, se estima que la diferencia, es decir, 271,90 dólares resultaron en beneficios para el favorecido, ganancias que no hubieran existido en la ausencia de un control de cambios.
En mayo del año 2014, el poder adquisitivo de Bs.6.300 (1.000 dólares a la tasa de cambio oficial en ese momento) era de solamente 299,50 dólares fuera del país, siendo la utilidad para quien obtenía los dólares de 700,50 dólares de los Estados Unidos.

Para determinar la paridad del poder de compra del bolívar a tasa oficial respecto al dólar, se utiliza el índice de precios al consumidor emitido por el BCV, hasta el año 2007, luego, a partir de enero del 2008 y con base a la redefinición del índice que contempló la inclusión de una mucho mayor ponderación de bienes no transables, se utiliza la canasta básica que publica el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cenda).

Para finales de 2015 un bolívar en Venezuela tenía un poder adquisitivo menor al 7% de lo que compraba ese mismo bolívar si era transformado a dólares y era usado fuera del país. Sólo que la posibilidad de cambiar el bolívar a dólares dependía de un funcionario del estado cuya discrecionalidad en muchos casos probablemente derivaba en corrupción.

La estimación de los niveles de corrupción se calcula entonces en la diferencia de lo que se podía comprar fuera Vs. Lo que se podía comprar en Venezuela, siendo esa diferencia, la utilidad adicional para quienes tenían acceso a las divisas. Dicho beneficio era repartido en los distintos eslabones de la cadena que inflaba los precios, tales como importadores, funcionarios y comerciantes estraperlistas, conocidos localmente como “bachaqueros” (vendedores intermediarios en el mercado negro).

Durante el periodo que comienza en enero de 2003 y culmina en el tercer trimestre de 2015, fueron adjudicados 337.800 millones de dólares y de ahí el monto sobrefacturado según la metodología basada en la paridad del poder de compra fue de 119.500 millones de dólares.

Como conclusión o cierre del presente análisis, se observa que el monto desviado hacia la riqueza particular de unos cuantos individuos entre los años 2003 y 2015 en Venezuela, asciende a más de 385.000 millones de dólares con base a cálculos conservadores y podría llegar a 529.000 millones de dólares si se considera la totalidad de las divisas no enteradas por PDVSA al BCV.

“En órdenes de magnitud se trata quizás del mayor saqueo patrimonial del cuál ha sido objeto país alguno a lo largo de la historia”.

“Se propone que las instituciones de los países a donde fueron a parar los recursos provenientes de la corrupción, embarguen dichos caudales para que cuando se produzca la transición en Venezuela, sean utilizados tanto en el pago de las obligaciones que tenga el país con el exterior, como en la recuperación económica del país”.

Consecuencias de la corrupción para la población venezolana:

Millones de personas han tenido que abandonar el país, generando la mayor y más aguda crisis migratoria que se ha vivido a lo largo de la historia americana. Multitudes de venezolanos inundan las calles de no pocas ciudades del hemisferio y diversos estudios ubican la diáspora hasta en 15% de los habitantes del país.

La infraestructura de servicios públicos se encuentra en pésimas condiciones, lo que se manifiesta en la tremenda degradación de las condiciones de vida de la gran mayoría de la población. Las interrupciones en el suministro eléctrico son constantes debido al deterioro del sistema, e irónicamente son atribuibles parcialmente a la falta de combustible.

Los servicios de salud sufren un profundo deterioro, con el resurgimiento de enfermedades que habían sido erradicadas mediante antiguos programas de vacunación, ahora suspendidos por falta de fondos.

La atención a enfermedades o accidentes es prácticamente nula y muchos pacientes fallecen por falta de medicamentos más que por las dolencias sufridas.

El suministro de agua es sumamente escaso en grandes y pequeñas ciudades, debido al abandono y a la carencia de mantenimiento del sistema de acueductos, en un país con inmensas reservas acuíferas y caudalosos ríos.

La hiperinflación presente en Venezuela hace constante mella en el ya absolutamente degradado ingreso de las familias, los salarios del venezolano en términos de su poder adquisitivo son quizás los más bajos del mundo y el producto interno se ha derrumbado hasta hacerse comparable con el de Costa Rica, país cuya población es apenas la octava parte de la que tiene Venezuela. Todo esto lleva a la aterradora pero certera afirmación de que el hambre es una constante para la inmensa mayoría de la población venezolana.

Fuente: elinteres

Si es por motivos para protestar, sobran. Es tal el cúmulo de carencias materiales y morales que agobia a la sociedad venezolana, que se pueden escoger con facilidad, sin un esfuerzo mínimo, las razones para echarse a la calle en nutridas manifestaciones. Llama la atención que el motivo que se ha preferido sea el de la falta de perniles en las mesas de los hogares venezolanos.

Que no haya pernil es preocupante en estas fechas navideñas, debido a que forma parte de los hábitos pascuales. El pernil es como la hallaca en estos días, es decir, una compañía indispensable, una parte esencial para los hogares católicos que celebran el nacimiento del Niño Jesús y en los cuales habitan las mayorías de la sociedad. Sin embargo, resulta procupante el hecho de que sea el motor principal de las algaradas contra la dictadura.

¿Por qué? Para calmar a las clientelas satisfechas, la dictadura ha puesto en marcha una estrategia de dádivas mediante las cuales pretende un control del clima de insatisfacción cada vez más creciente. En la lista de las dádivas ha pregonado la entrega de perniles, que ha puesto a la sociedad a la espera. Si no llega el regalo, si no se cumple la oferta revestida de generosidad, se enciende la mecha de las protestas.

Es terrible la costumbre de este tipo de entregas que han puesto en marcha los oficialistas incapaces de atender las necesidades populares. Acudiendo al más grosero populismo, quieren calmar las necesidades de la población mediante la concesión de unos supuestos favores, de unas supuestas liberalidades que se deben a la munificencia de una autoridad compasiva. El hombre desprendido que gobierna se apiada de los desarrapados porque los ama desde el fondo de sus entrañas: esa es la imagen que quieren establecer en la sensibilidad popular.

Salta a la vista la aberración que se ha puesto en marcha, la descarada dependencia que se quiere establecer entre las carestías de la sociedad y las decisiones de la dictadura, que queda como la entidad justa que se compadece de los humildes. La dictadura que no es capaz de atender las necesidades básicas de los gobernados se convierte en espléndido distribuidor de bocados. Aparte de que ni siquiera puede cumplir el doloroso cometido, coloca a las mayorías en una situación deplorable debido a la cual tiende a la pasividad.

Aparte de este punto, digno de la más enérgica de las repulsas, está otro no menos significativo: las masas comienzan a acostumbrarse a las dádivas y esperan por ellas sin hacer nada para reclamar por su bienestar, pero especialmente por su dignidad. Asuntos esenciales en la vida de la república, como el establecimiento de una justicia y el retorno de la libertad, pasan a segundo plano o desaparecen del panorama porque la gente está pendiente de un pedazo de pernil. Aun el tema de la salud, que es realmente acuciante, desaparece del plano de los reclamos porque la gente se debate por un pedazo de pierna de cochino concedido graciosamente por los acólitos de Maduro. Un pueblo que muestra este grado de degradación, este tipo de alejamiento de los asuntos que más debe atender en el teatro de una república, pierde la fuerza que necesita para ser el centro de la vida, el animador del civismo y el motor de las transformaciones que se requieren con urgencia.

Poco a poco se conocen los tras cámaras de la muerte más dolorosa, para unos, y más esperada, para otros. El ex ministro del expresidente Chávez, conversó con El Cooperante y develó detalles sobre las últimas horas del exmandatario transcurridas en el Hospital Militar de Caracas.

Ningún funcionario había comentado algo al respecto, pero Navarro ofreció detalles sobre una falla eléctrica que tuvo lugar en el hospital militar el 04 de marzo de 2013. En ese momento, el jefe del servicio médico del hospital se comunicó con Navarro para que ordenara el acondicionamiento, en la parte eléctrica, de los pisos ocho y nueve, pisos en los que se alojaría Chávez cuando llegara de Cuba, dónde se estaba tratando el cáncer diagnosticado dos años antes.

Navarro solicitó al entonces presidente de Corpoelec y hermano de Chávez, Argenis Chávez, que se abocara al trabajo, “y me lo prometió” afirma Navarro al Cooperante. Pero, 15 días después, el ex ministro fue contactado nuevamente por el jefe del servicio médico, asegurando que los trabajadores de la estatal eléctrica no habían hecho las labores.

En ese momento, era plena época decembrina y las ferreterías de Caracas estaban cerradas. Por lo que Navarro ordenó que se compraran los repuestos necesarios en un establecimiento de Maracaibo, estado Zulia. Por fin, empezó el acondicionamiento para recibir al para entonces mandatario venezolano.

Pero, su preocupación no sería únicamente que la directiva de Corpoelec omitió a su requerimiento por dos semanas. El 5 de marzo de 2013, el equipo de Gobierno de Chávez hizo un Consejo de Ministros y la entonces ministra de Salud, María Eugenia Sader, se acercó a Navarro y le informó que el día anterior se presentó un inconveniente que puso en riesgo la vida del primer mandatario.

La ministra Sader le informó que la planta eléctrica que el ministro había ordenado instalar en diciembre del 2012, no funcionó cuando se fue la luz por media hora en el Hospital Militar ese 4 de marzo de 2013. “Eso me preocupó muchísimo, porque yo había dejado esa planta funcionando”, aseguró Navarro.

Lo cierto es que Sader le indicó a Navarro que tras la falla de energía, el personal tuvo que mantener a Chávez con respiración manual hasta que, finalmente, la planta eléctrica encendió. El exministro afirma que “hubo indolencia” por parte de la directiva de Corpoelec y prefirió “no especular” sobre lo que habría pasado.

“Yo salí del Consejo de Ministros corriendo para el Hospital Militar para reclamar lo que había sucedido con la planta ,y entrando a las 4:30 de la tarde, no me había terminado de bajar del carro, cuando me llegó una llamada de Nicolás Maduro y me dice: ‘Héctor, el jefe acaba de morir’, y yo dije: ‘vámonos al ministerio que aquí no hacemos nada’”, declaró.

Por último, el exministro negó que Chávez haya muerto el 28 de diciembre de 2012, como lo afirmó la fiscal general destituida, Luisa Ortega Díaz, puesto que ese mismo día conversaron vía telefónica. En ese momento, lo designó como vicepresidente Ejecutivo de la República, en calidad de encargado, mientras Maduro viajaba a Cuba.

“Tenía dificultades para entenderlo porque tenía una traqueotomía”, dijo.

Nada indica que habrá una transición en el corto plazo, afirma Daniel Santolo. Más que en transición, el país debe pensar en una mesa de resolución de conflictos, propone Aníbal Sánchez. La transición puede ser hacia algo peor, como más autoritarismo, subraya Carlos Valero. Los tres analistas hablaron en exclusiva para Punto de Corte.

Como en política no siempre querer es poder, ni miles de deseos, súplicas o velas a todos los santos pueden hacer que Venezuela transite la ruta de la transición hacia un nuevo gobierno.

Entre peleas y divisiones sigue, sin embargo, una fecha en la mira: el 10 de enero de 2019, cuando el mandatario Nicolás Maduro asume su segundo periodo de gobierno después de unas elecciones presidenciales altamente cuestionadas nacional e internacionalmente.

En Venezuela no hay señales de una transición cercana, refiere el politólogo y analista político Daniel Santolo. Para el analista y asesor electoral Aníbal Sánchez lo perentorio es construir una agenda común que permita a los bloques confrontados negociar y entonces, sí, llegar a un cambio. El diputado Carlos Valero (Un Nuevo Tiempo) advierte que el tránsito puede ser hacia más autoritarismo y no para más democracia. Los tres comparten, en exclusiva su visión sobre la transición.

Daniel Santolo: No a corto ni a mediano paso

En Venezuela “no avizoro a mediano ni a corto plazo un proceso de transición”, expone Daniel Santolo.

Según los autores clásicos, los procesos de transición “no tienen un hito que los marque, a menos que sea un hecho de fuerza como un golpe de Estado, un proceso revolucionario armado”. Las transiciones también ocurren si hay una solución pactada entre los sectores en pugna, mediante un proceso electoral que permite resolver el conflicto.

En todo caso, la transición ocurre cuando quienes están en el poder están dispuestos a cederlo a otro grupo y aceptan ser desplazados. Y Santolo no ve, en el horizonte venezolano, nada que indique que Venezuela va a un proceso de transición, a menos que ocurra un hecho de fuerza que implique un viraje. “El Gobierno sigue, no se avizora ninguna fuerza que pueda tomar el poder a corto o mediano plazo”, y eso indica que el 10 de enero Maduro asumirá su segundo periodo.

En este cuadro político, alega el analista, lo más acertado para la oposición venezolana sería “iniciar un proceso de diálogo para impulsar una negociación que sea tutelada por organismos internacionales que se han puesto a la orden para ello”.

La Asamblea Nacional (AN) tiene un rol fundamental para buscar el acercamiento con factores del Gobierno e iniciar un proceso de normalización que lleve a la restitución plena de funciones del Poder Legislativo. El siguiente paso, en la continuación de esta ruta, debería ser el acuerdo para nombrar un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y negociar la realización de elecciones presidenciales.

Pero todo ello requiere de una oposición fuerte y unida, resalta Santolo, y la realidad es que la presión que siente el Gobierno no viene de adentro, sino de afuera: es la que ejerce la comunidad internacional.

Aníbal Sánchez: Mesa de resolución de conflictos
Querer no siempre es poder. Por más que un amplio sector quisiera cambiar las cosas rápidamente, nada muestra que hay una transición en marcha en Venezuela, confirma el analista Aníbal Sánchez.

En su opinión, lo que primero necesita el país es “una mesa de resolución de conflictos, y sobre todo, que los venezolanos nos encontremos. Pero para encontrarnos, tenemos que hacer un ejercicio de reconocimiento”.

Para llegar a esa mesa los sectores confrontados deben conversar y organizar una agenda. “Es como cuando una persona busca enamorar a otra: lo primero que hace es buscar puntos de encuentro”.

¿Qué parece imposible lograrlo? A lo mejor no lo es tanto. “Vamos a tratar de buscar los puntos que tenemos en común, porque la resolución de conflictos consiste en hacer el máximo esfuerzo en los mínimos puntos de coincidencia”, precisa.

¿Cuáles son los puntos de coincidencia? La agenda social. Abrir los canales de ayuda humanitaria es una necesidad, y eso va favorecer al pueblo de Venezuela. Ha llegado el momento de que aparezcan nuevos líderes que hablen, responsablemente, al país.

¿Quién negocia por el bloque antigobierno, descuartizado por las peleas internas? “La oposición no lo tiene fácil. Acabamos de salir de un proceso electoral; no puedo asumir que los que participaron son los voceros de la oposición, pero tampoco que los abstencionistas lo son”, puntualiza.

La AN, instancia que goza “de legitimidad de origen” conquistada con votos, puede ser la interlocutora “en la primera fase de diagnóstico y acercamiento”, aunque con el respaldo de la comunidad internacional.

Todos los que hablan de transición toman el 10 de enero como referencia, acota Sánchez. “Indudablemente que el 10 de enero va a marcar un hito histórico, incluso en la forma de hacer política, pero hay que tener mucho cuidado con crear falsas expectativas”, recomienda.

¿No lo ve como una fecha de transición? No lo veo como una fecha de transición, pero sí va a marcar un hito histórico.

¿En qué sentido? En el sentido de que un sector de la oposición, convencido del desconocimiento internacional, va a intentar de decir que hay que nombrar un presidente o una junta de gobierno que asuma la transición. Pero sí estoy seguro de que, de eso ocurrir, solo nos va a dejar más persecución política.

CARLOS VALERO: TRANSICIÓN HACIA MAYOR AUTORITARISMO

Dedicado a atender los problemas de los migrantes venezolanos en las islas del Caribe, el diputado Carlos Valero (Un Nuevo Tiempo) asevera que hay una transición “hacia mayor autoritarismo, hacia mayor crisis institucional”. Es “una transición hacia algo mucho peor”.

A partir del 10 de enero “vamos a tener un gobierno usurpador del poder”, lo que lleva a una dimensión del conflicto político “mucho más grave, mucho más compleja”.

Valero anticipa que el mandatario nacional y su equipo “van a acrecentar la persecución política, las violaciones de derechos humanos, la persecución contra los parlamentarios”.

Pero “en ese juego de mantener el poder a toda costa” no necesariamente el Gobierno lleva las de ganar, y así lo muestran las encuestas. “Que Maduro se intente sostener en el poder sobre la base de la ruina total del país hasta ahora le ha funcionado, pero yo no le arriendo mucha ganancia”, refuta.

El jefe del Estado no podrá sostenerse así indefinidamente, analiza, por lo que vendrá “un gran despertar de la sociedad venezolana, que no se la cala”, aunado a las presiones de la comunidad internacional. Todo esto, al mismo tiempo, debe llevar a la democratización del país.

Estos son los escenarios que asoman Daniel Santolo, Aníbal Sánchez y Carlos Valero para un 10 de enero que se construye desde hoy. Por lo pronto, Maduro no solo ratificó que ese día se juramentará para un segundo periodo presidencial, sino que retó a los países que lo rechazan a que saquen a sus embajadores de Venezuela.

Fuente: puntodecorte

El ex Presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, durante su mandato se enfrentó en el senado parisino con políticos de izquierda en muchas oportunidades, a continuación una de ellas luego de una votación que le fue favorable: -"Hoy hemos derrotado la frivolidad y la hipocresía de los intelectuales progresistas. De esos que el pensamiento único es el del que todo lo sabe, y que condena la política mientras la practica. Desde hoy no permitiremos mercantilizar un mundo en el que no quede lugar para la cultura: Desde 1968 no se podía hablar de moral. Nos impusieron el relativismo: la idea de que todo es igual, lo verdadero y lo falso, lo bello y lo feo, que el alumno vale tanto como el maestro, que no hay que poner notas para no traumatizar a los malos estudiantes.

Nos hicieron creer que la víctima cuenta menos que el delincuente. Que la autoridad estaba muerta, que las buenas maneras habían terminado, que no había nada sagrado, nada admirable. El slogan era VIVIR SIN OBLIGACIONES Y GOZAR SIN TRABAS...

Quisieron terminar con la escuela de excelencia y del civismo. Asesinaron los escrúpulos y la ética. Una izquierda hipócrita que permitía indemnizaciones millonarias a los grandes directivos y el triunfo del depredador sobre el emprendedor. Esa izquierda está en la política, en los medios de comunicación, en la economía. Le ha tomado el gusto al poder. La crisis de la cultura del trabajo es una crisis moral. Hay que rehabilitar la cultura del trabajo.

Dejaron sin poder a las fuerzas del orden y crearon una frase: se ha abierto una fosa entre la policía y la juventud: los vándalos son buenos y la policía es mala. Como si la sociedad fuera siempre culpable y el delincuente inocente. Defienden los servicios públicos pero jamás usan transporte colectivo. Aman mucho a la escuela pública pero mandan a sus hijos a colegios privados. Adoran la periferia pero jamás viven en ella. Firman peticiones cuando se expulsa a algún invasor, pero no aceptan que se instalen en su casa.

Son esos que han renunciado al mérito y al esfuerzo y que atizan el odio a la familia, a la sociedad y a la república.

Hoy debemos volver a los antiguos valores del respeto, de la educación, de la cultura y de las obligaciones antes que los derechos. Estos se ganan haciendo valer y respetar los anteriores.

Entre la brutalidad, la tortura y la persecución vivimos todos los que hoy se oponen a este régimen mal llamado revolución bolivariana.

Basta con autodenominarte opositor para padecer la persecución obligatoria de un gobierno que no tiene ni el más mínimo respeto por sus adversarios políticos, simplemente por tener diferencias de pensamiento y criterios propios de seres humanos distintos.

La persecución se hace insostenible cuando llega hasta la puerta de tu trabajo, obligándote a votar por el candidato que ellos decidan porque de lo contrario eres blanco de un despido injustificado, cuando te obligan a poseer un distintivo gubernamental para poder gozar de ciertos beneficios que te corresponde por el simple hecho de ser venezolano, cuando para poder comprar un producto de la cesta básica necesitas estampar tu huella de identidad, cuando para solicitar algún trabajo sales reflejado en una lista por haber firmado en contra de su política; pero mucho más cuando queriendo ejercer tus derechos constitucionales, eres sujeto a la brutalidad de las fuerzas gubernamentales, encarcelándote bajo el concepto que eres culpable y te someten hasta la tortura por el simple hecho de luchar por un bien común, donde más temprano que tarde, ellos también saldrán favorecidos.

No hace falta investigar mucho para saber que cuando se violan los derechos hay más de un culpable. Es tan culpable aquel que obedeciendo órdenes comete delitos de lesa humanidad, como el que está en la obligación de garantizar el buen estado de salud física y mental del detenido, si quienes en condición de custodio comete torturas aberrantes, son tan culpables como los funcionarios de alto rango como Nicolás Maduro, Vladimir Padrino López y Néstor Reverol por no actuar para prevenir estos abusos.

El Artículo 43 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela habla claramente de la responsabilidad del Estado con los privados de libertad. Hasta ahora, cinco venezolanos han muertos en extrañas circunstancias en las inmediaciones del SEBIN: Juan Carlos Sánchez de 32 años, asesinado en el 2004 por razones políticas, específicamente por ser socio de Rolando Guevara vinculado en el asesinato del fiscal Danilo Anderson. Germán Delgado de 25 años, escolta de la periodista Patricia Poleo y ex guardaespalda del General Néstor González. Rodolfo González (El Aviador) de 63 años, murió presuntamente ahorcado en celda del Helicoide. Carlos Andrés García, Concejal de Guasdualito, falleció luego de haber sufrido un ACV mientras estuvo detenido en el SEBIN y en la que fue negada asistencia médica.

A Carlos García le fue otorgada la medida cautelar de casa por cárcel dos días antes de su muerte, una medida considerada como un destiempo por sus familiares, quienes afirmaron que la medida la realizaron para evitar que se les responsabilizara por su inminente muerte. Y ahora Fernando Albán, concejal de Caracas de la Unidad, “falleció” este lunes 08 de octubre, tras haberse “lanzado” del décimo piso de la sede del SEBIN, ubicado en Plaza Venezuela, según información del Fiscal General de la República, Tarek William Saab.

Albán, fue detenido por efectivos del SEBIN el pasado 5 de octubre, por su presunta participación en el ataque con drones el pasado mes de agosto contra el presidente Nicolás Maduro. Tras la contradicción en las declaraciones de Saab y Néstor Reverol quien aseguró que Albán, iba a ser trasladado al tribunal, encontrándose en la sala de espera del Sebin, “se lanzó” por una ventana de las instalaciones cayendo al vacío, ocasionándole la muerte, deja en tela de juicio la claridad de los hechos. Todos muertos en extrañas circunstancias y con alteraciones en las versiones suministradas por propios los voceros del gobierno. Suponiendo la veracidad de la información suministrada por estos, que indican que los privados de libertad atentaron contra su vida, la pregunta es: ¿Qué pasa en el SEBIN que los detenidos deciden suicidarse? ¿A qué tipo torturas son sometidos que con tan poco tiempo detenidos pierden la lucidez y son capaces de atentar contra su vida? ¿Qué pasa en esas mazmorras que los detenidos prefieren morir por su mano que por las manos de sus custodios?; quienes deberían velar por la integridad de cada uno de los detenidos que ahí permanecen y los llevan de la tumba a la Tumba.

En mi opinión personal como es la opinión de la mayoría de los venezolanos, suicidio en custodia es homicidio.