Opinión

Según una comisión de la Asamblea Nacional de Venezuela, entre los años 2004 y 2014 se perdieron unos 11.000 millones de dólares de la estatal PDVSA. Se estima que todo se esfumó entre tramas de corrupción. Pocos pueden escapar. El dinero se depositó en demasiadas cuentas.

El gran partido blanco
«Este partido ha nacido para hacer historia», dijo Rómulo Betancourt frente a una multitud en la Plaza de Nuevo Circo de Caracas el 13 de septiembre de 1941. Ese día se anunciaba ante los venezolanos la conformación de la primera gran fuerza política moderna del país. Empezaba una era. «Nace armado de un programa que interpreta las necesidades del pueblo, de la nación (…) Acción Democrática aspira a ser el cemento que amalgame a todos los venezolanos que amen su nacionalidad».

Y lo logró. La Venezuela moderna no es sino una escultura cincelada por los herederos de Betancourt. Esculpida cuidadosamente por el que por más de cinco períodos en cuatro décadas fue el partido de Gobierno —y tampoco perdió el poder cuando no lo fue—.

La última etapa republicana de Venezuela es la historia de Acción Democrática y, a un costado, COPEI. Los logros, esos grandes triunfos que volvieron a los venezolanos muestras de una sociedad idílica, son atribuibles a los hombres que, pese a andar sometidos por una impericia voraz, trazaron el presente del país. Es cierto, también los errores. Todas aquellas mañas que al final derivaron en el ascenso de un teniente coronel golpista. Pero, indistintamente, una reflexión sensata sobre esas décadas es incapaz de evadir la grandeza histórica de Acción Democrática. El partido hizo historia.

Hoy un genuino adeco hablará con nostalgia del «partido del pueblo». Luego de la última gran obra de los arribistas, la rebelión contra su partido que provocó la destitución de Carlos Andrés Pérez, el decaimiento ha sido raudo. Imparable. Y, aún cuando se pensaba que de los adecos, así como de los copeyanos, solo quedaba el cadáver en descomposición, el auge mediático de Henry Ramos Allup —quien asumió la secretaría general del partido en el año 2003 (y aún no la suelta)— no significó, al mismo tiempo, la restauración de Acción Democrática.

El gran partido fundado por Rómulo Betancourt hoy no es ni la sombra de aquel ambicioso proyecto de mediados del siglo XX. De una fuerza política histórica, Acción Democrática devino en una maquinaria opositora al chavismo pero que, al mismo tiempo, guarda relaciones económicas y políticas con el régimen al que, presuntamente, enfrenta. Todo un entramado de conexiones, algunas más lejanas, con los dineros saqueados al otrora país más rico del continente.

La contribuyente
Gerardo Hernández conoció a Henry Ramos Allup a mediados de los 2000. Ya Hugo Chávez había salido victorioso, presuntamente, del referendo revocatorio en su contra en el año 2004. Sin embargo, Hernández, con su organización, y Ramos Allup, insistían en que hubo fraude.

En la oficina del secretario general de Acción Democrática se sentó Hernández, quien había sido invitado por una joven y estelar militante del partido blanco: Vanessa Friedman. En el encuentro se discutió la estrategia a trazar de cara al fraude cometido por Hugo Chávez en el referendo del 2004. «Estábamos en sintonía. Ramos Allup entendía que se había cometido fraude y lo iba a denunciar», dice Hernández.

No obstante, más allá de la aparente lucidez del secretario general de Acción Democrática, algo le llamó la atención a Hernández. Friedman no era solo una militante romántica y sumamente atractiva. La joven también era contribuyente del partido. Estaba sentada ahí, junto a su jefe, consentida con especial afecto, por ser una de las financistas de Acción Democrática.

«Lo comentó en varias oportunidades durante la reunión. Presumía de apoyar económicamente al partido de Ramos Allup. Y él no decía nada», dice Hernández, quien también destaca: «En ese momento sentía que Ramos Allup comprendía bien lo que estaba pasando con Chávez. Insisto: estábamos en sintonía. Pero luego algo cambió».

Los Ramos y los Morillo
Vanessa Friedman empezó a militar desde muy joven en Acción Democrática. Con una energía voraz, el vigor y su transparente compromiso con oponerse al chavismo, se perfilaba como una de las incipientes estrellas del partido. Destacaba, por supuesto, porque también gozaba del afecto del secretario general del partido, Ramos Allup, quien, agudo, divisó su talento con rapidez.

La joven tenía una relación con otro enérgico joven, Francisco Morillo. «Eran la típica pareja caraqueña del este. Ambos muy guapos, de buena familia», dice quien fue un amigo cercano de Friedman. Se conocían desde los trece años y para el momento en el que Gerardo Hernández se reúne con Henry Ramos Allup en su oficina en el Edificio Rómulo Betancourt, en Caracas, ya ambos se habían casado.

Morillo había sido heredero empresarial de Wilmer Ruperti, un reconocido hombre de negocios marítimos que había logrado una importante fortuna gracias a contratos con el Estado venezolano. La postura de Ruperti a finales de 2002, en contra del paro petrolero que pretendía desestabilizar al régimen de Hugo Chávez, le ganó importantes simpatías con el chavismo que lo ayudaron a posicionarse muy bien en la élite empresarial boliburgués.

No obstante, el entorno delincuencial de los negocios de Ruperti aparentemente habría puesto incómodo a Morillo, quien arguyó aquello para justificar su ruptura con quien lo había apadrinado financieramente. Morillo, luego de separarse de Ruperti, trabajó en la estatal petrolera por varios meses y, debido a intereses políticos, termina incursionando por su lado en el mundo petrolero al constituir la consultora Waltrop Consultant junto al antiguo empleado de PDVSA, Leonardo Baquero.

Gracias al networking logrado luego de trabajar con Ruperti y gracias a las conexiones de Baquero, Waltrop Consultant tuvo acceso a varias empresas que recibían contratos spot y licitaciones de PDVSA. Waltrop Consultant empezó a asesorarlas.

Hasta ahora todo lucía legítimo. «Morillo al romper con Ruperti solo estaba buscando apartarse del chavismo o al menos eso decía», comenta el allegado a Friedman, quien pidió mantener su nombre resguardado. A Vanessa Friedman nada le lucía turbio. Confiaba en la persona que conocía desde niña. Disfrutó, por supuesto, el flujo intenso de dinero, innato a la nueva consultora que prosperaba.

Luego de Waltrop, como todos somos demasiado codiciosos, se constituyó en 2004 en Panamá la empresa Helsinge Inc, «una compañía especializada en el comercio físico de productos energéticos y petroquímicos», según se lee en su página web. Baquero y Morillo lograron abrir sucursales de la novel compañía en Miami, Ginebra y Jersey, una isla británica. El propósito de ambos, al fundar Helsinge Inc, era esquivar las limitaciones que tenía una consultora y acceder, de primera mano, a las licitaciones y contratos spot repartidos por PDVSA.

El ascenso económico de Morillo fue advertido por quienes lo conocían y en Acción Democrática lo apreciaron de inmediato. Friedman, su mujer, recibió todo el afecto de quienes, de hecho, son bastante reservados. Henry Ramos Allup y su esposa, Diana D’Agostino, se convirtieron en sus protectores políticos. Y ambas familias se encapricharon.

Quien durante esos años formaba parte del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Acción Democrática, y también accedió a comentar si no se publicaba su identidad, confirmó al PanAm Post que la familia Morillo-Friedman llegó a aportar grandes sumas de dinero al partido. «Montos de cinco mil dólares. También de diez mil y quince mil dólares. Y Henry Ramos tenía muy buena relación con Francisco y Vanessa», dice el ex miembro del CEN.

Gerardo Hernández, quien luego mantuvo contacto con Friedman, corroboró los montos comentados por el antiguo militante de Acción Democrática.

«Recuerdo esa reunión con claridad y que luego me dijeran que habían colaborado con el partido», insiste Hernández. No obstante, cuando se sentó en esa oficina, junto a Ramos Allup y la joven Friedman, aún el conflicto no había empezado. Faltaban algunos años.

La relación entre el secretario general de Acción Democrática y la pareja caraqueña se siguió solidificando hasta que en el 2007 la familia D’Agostino consideró que era momento de que los hijos de Henry Ramos Allup empezaran a foguearse en el mundo petrolero. El del medio, Ricardo Ramos D’Agostino, entra a trabajar en Helsinge gracias a la mediación de Vanessa Friedman, quien le guardaba cariño a los herederos Ramos.

La ilusión de prosperidad se quiebra para Friedman cuando empieza a descubrir que detrás de la riqueza de su esposo lo que realmente había era un gigantesco entramado de corrupción y de relaciones con el régimen de Hugo Chávez. El hallazgo, resultado de varias torpezas, agrietó definitivamente la relación hasta el divorcio.

Esa decisión, aunque personal y totalmente racional, provocó el quiebre de otra ilusión: la fantástica relación entre Henry Ramos Allup, su partido, y Vanessa Friedman. El ostracismo fue el resultado. Y todo un proceso de hostigamiento y acoso fue detonado luego de que Friedman sugiriera a los hijos de Henry Ramos Allup apartarse de la compañía de su esposo por la posibilidad de salir empañados en un escándalo que eventualmente estallaría.

Ricardo Ramos D’Agostino no dejó Helsinge Inc y Vanessa Friedman fue apartada del partido. De hecho, tres fuentes que trabajaron en la alcaldía adeca de Myriam Do Nascimento en El Hatillo confirmaron al PanAm Post que Henry Ramos Allup dio la orden de expulsar a Friedman del ayuntamiento, donde trabajaba.

«Vanessa, al meterse con su esposo y querer el divorcio, también se metió con Henry Ramos Allup y sus negocios con Morillo», dice quien en esos años trabajaba en la alcaldía de Myriam Do Nascimento.

Estalla la trama
En marzo de 2018 la agencia Reuters reportó la demanda de un fideicomiso denominado PDVSA US Litigation Trust contra un grupo de empresas por tejer una red de corrupción y estafas a la estatal petrolera venezolana. Aunque la demanda podría ser impulsada por un intento de venganza, según reporta el periodista Alek Boyd, quien ha sido uno de los que más ha seguido esta trama, el acto destapó el que podría ser uno de los más grandes escándalos de corrupción cometidos durante el desfalco de Venezuela. Y una pequeña empresa aparece en el centro de las acusaciones: Helsinge Inc.

Según se lee en la demanda, a la que tuvo acceso el PanAm Post, la «acción surge de una conspiración en curso (la empresa Helsinge Inc) entre compañías y comerciantes internacionales de petróleo, sus bancos y conspiradores, incluidos agentes corruptos y funcionario de la compañía estatal venezolana Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA): a) para fijar precios, ofertas de aparejos y eliminar la competencia en la compra y venta de petróleo crudo y productos de hidrocarburos de PDVSA; b) malversar los datos y la propiedad intelectual de PDVSA; c) para saquear sistemáticamente a PDVSA haciendo que los funcionarios corruptos paguen precios inflados por productos y servicios».

En concreto, según se lee en las «acciones naturales» de la demanda, Helsinge Inc pudo tejer toda una red de corrupción sobornando funcionarios de PDVSA. También, gracias a la ayuda de un hacker, Luis Liendo, la compañía de Francisco Morillo y Leonardo Baquero pudo clonar el servidor de PDVSA y, de esa manera, tuvo acceso a información privilegiada que luego entregaba a diferentes compañías petroleras del mundo. «Con ese procedimiento se le daría acceso en tiempo real a los contratistas y sus clientes, que conocerían antes que otros competidores la información de las licitaciones», escribió la periodista venezolana Maibort Petit al respecto.

Se lee en la demanda: «A media que avanzaba la conspiración, Helsinge Inc pudo obtener acceso directo a los servidores planteados de PDVSA (…) todo esto habilitó a Helsinge Inc para malversar información privilegiada de PDVSA (…) las pérdidas para PDVSA y las ganancias para los demandados, como resultado de los delitos cometidos por Helsinge Inc, asciende a muchos miles de millones de dólares».

Toda la información para la demanda fue proveída por el investigador John Brennan, fundador de la compañía estadounidense The Brennan Group LLC y quien llegó a ser «detective senior» de la reconocida policía británica Scotland Yard. Su investigación contó con el aporte de Vanessa Friedman, quien logró salvar miles de documentos que inculpaban directamente a su ya exesposo, Francisco Morillo.

En declaración para la demanda el reconocido detective Brennan dice: «Mis investigaciones han revelado que dos venezolanos, Francisco Morillo y Leonardo Baquero, y una serie de conspiradores, han sobornado a los empleados de PDVSA para obtener acceso electrónico directo a información interna altamente confidencial de PDVSA. Estos conspiradores han utilizado este acceso para defraudar a PDVSA y manipular el mercado».

Brennan asegura en la demanda que entrevistó «a numerosos individuos en Estados Unidos, Venezuela y otros países». También que revisó varios documentos y correos electrónicos.

Un nombre sobresale entre los sobornados por la compañía de Morillo y Leonardo Baquero: René Hecker quien, de acuerdo con Brennan, «conoció a ambos cuando trabajaban en PDVSA». «Entendemos de nuestros informantes que Hecker ocupó el cargo de gerente comercial del Departamento de Comercio de PDVSA hasta 2013», relata el investigador británico.

René, según confirmó al PanAm Post un allegado al caso, es hermano de Ricardo Hecker, también cercano a Morillo y «consultor jurídico» del mayor general chavista Miguel Rodríguez Torres, quien en ese momento se desempeñaba como jefe de la inteligencia del Gobierno de Hugo Chávez —luego conformaría el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y asumiría el ministerio de Relaciones Interiores y Justicia—. De hecho, sería gracias al contacto con Rodríguez Torres (es decir, la inteligencia del régimen) que Helsinge Inc lograría el acceso a información tan privilegiada de PDVSA y podría hackear a la estatal petrolera.

«René Hecker sigue siendo hasta hoy uno de los principales contactos para Morillo dentro de PDVSA, en su rol actual como jefe de Petropiar S.A., la empresa conjunta entre PDVSA y Chevron», señala John Brennan.

De acuerdo con la demanda e información publicada por los periodistas de investigación Alek Boyd y Maibort Petit, algunas de las empresas que se favorecieron de la información a la que Helsinge Inc accedía ilegalmente fueron la petrolera rusa Lukoil, la multinacional suiza Glencore y la multinacional basada en Singapur, Trafigura.

Brennan relata que estas compañías están entre «los mayores compradores de petróleo crudo de PDVSA y vendedores de petróleo crudo ligero para PDVSA». «Sus transacciones con PDVSA durante los últimos 15 años han totalizado decenas de billones de dólares», espeta.

Según se lee en el testimonio del británico, basado en miles de documentos a los que obtuvo acceso, Helsinge Inc cobraba mensualmente a las empresas que participaron en la «conspiración» entre US$ 15 mil y US$ 150 mil. Además, agregaba un porcentaje de ganancia de US$ 0,22 por cada barril de petróleo o producto que se transaba.

Toda esta información fue corroborada por John Thackray, un forense americano y vicepresidente de GetData USA que en 2010 fue reconocido por la División Criminal del Departamento de Justicia de Estados Unidos «debido al sobresaliente desempeño en instrucción de informática y análisis forense clínico».

El vástago del partido blanco
El 12 de marzo de 2018, cuatro días después de que se hiciera pública la demanda contra el grupo de compañías, el periodista de Associated Press, Joshua Goodman, reportó la detención de dos ejecutivos de Helsinge Inc en Suiza.

«Los ejecutivos fueron arrestados en los últimos días luego de acusaciones que se incluyeron en una querella contra PDVSA (…) La fiscalía de Ginebra confirmó la detención de los ejecutivos de Helsinge Inc por sospecha de corrupción y lavado de dinero», se lee en AP.

Uno de los detenidos, John Robert Ryan, aparece en varios documentos como uno de los contactos de Helsinge Inc. Otro de los nombres que aparece entre los contactos es el de Ricardo Ramos D’Agostino, hijo de Henry Ramos Allup y Diana D’Agostino.

El documento más antiguo al que el PanAm Post tuvo acceso es del 2008. Se trata de un intercambio comercial entre Helsinge Inc y la petrolera suiza Vitol. En él, entre los números de contactos del comprador —en este caso Helsinge Inc— aparecen Pedro Vicente García, John Robert Ryan y Ricardo Ramos.

Otro documento, más reciente, data del año 2015, unos nueve meses antes de que Henry Ramos Allup se convirtiera en presidente de la Asamblea Nacional. En este caso, una venta de gas oil de vacío a Petromar, «en nombre de PDVSA», también aparece el nombre de Ricardo Ramos entre los contactos de Helsinge Inc.

Durante la presidencia en el Parlamento del secretario general de Acción Democrática, el militante del partido blanco, Luis Aquiles Moreno, fue designado presidente de la Comisión de Energía y Petróleo de la Asamblea. Dos militantes del partido comentaron a PanAm Post que durante esos meses Francisco Morillo visitaba constantemente la oficina de Moreno. Otro militante, el que fue miembro del Comité Ejecutivo Nacional, asegura que Morillo llegó a asesorar a la Comisión de Energía y Petróleo. Esto no pudo ser confirmado.

Por último, seguro el documento más revelador, es del 30 de agosto de 2017, cuando ya Ramos Allup había dejado la directiva del Parlamento venezolano. Se trata de un archivo de PDVSA y es la venta a Helsinge Inc de un «contrato spot» por 550.000 barriles de gasolina. Nuevamente, entre los contactos de la compañía de Morillo y Baquero aparecen Ryan y Ramos, esta vez con el cargo de «analista de la operación». Quien es el designado para firmar el documento es el vicepresidente de PDVSA, el chavista Ysmel Serrano.

Serrano fue ratificado en el puesto por Nicolás Maduro el 3 de mayo de 2018 de acuerdo con la Gaceta 41.389. La última transacción de Helsinge Inc en la que el PanAm Post pudo constatar que estuvo involucrado Ricardo Ramos fue de mediados de 2018.

El PanAm Post envió un correo a Helsinge Inc solicitando algún comentario pero no hubo respuesta. También se intentó contactar a Ricardo Ramos D’Agostino. Henry Ramos Allup, a quien se le escribió, nunca contestó.

Al contactar a Venessa Friedman, el PanAm Post fue referido a su abogada. La abogada aseguró que por los momentos Friedman no puede declarar debido a que es potencialmente testigo en Estados Unidos.

"Sería un Gobierno, el que yo presidiera, de implacable celo en lo que a probidad administrativa se refiere. Si algo debe hacerse en Venezuela con mano firme, sin vacilación en el pulso, es cauterizar de una vez por todas esa llaga purulenta del peculado», espetó frente a una multitud Rómulo Betancourt al cerrar su campaña electoral el 5 de diciembre de 1958.

Fuente: panampost/orlandoavendano

Estados Unidos de Norte América no es una democracia. Estados Unidos de Norte América es una República Federal. Interesantemente Suiza tampoco es una Democracia. Suiza es una Confederación. Las dos naciones son ricas y prosperas.

La resiliencia es una capacidad que nos permite afrontar las crisis o situaciones potencialmente traumáticas y salir fortalecidos de ellas. La resiliencia implica reestructurar nuestros recursos psicológicos en función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades. De esta manera, las personas resilientes no solo son capaces de sobreponerse a las adversidades que les ha tocado vivir, sino que van un paso más allá y utilizan esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.

Para las personas resilientes no existe una vida dura, sino momentos difíciles. Y no se trata de una simple disquisición terminológica, sino de una manera diferente y más optimista de ver el mundo ya que son conscientes de que después de la tormenta llega la calma. De hecho, estas personas a menudo sorprenden por su buen humor y nos hacen preguntarnos cómo es posible que, después de todo lo que han pasado, puedan afrontar la vida con una sonrisa en los labios.!

La práctica de la resiliencia: ¿Cómo podemos ser más resilientes?

La resiliencia no es una cualidad innata, no está impresa en nuestros genes, aunque sí puede haber una tendencia genética que puede predisponer a tener un “buen carácter”. La resiliencia es algo que todos  podemos desarrollar a lo largo de la vida. Hay personas que son resilientes porque han tenido en sus padres o en alguien cercano un modelo de resiliencia a seguir, mientras que otras han encontrado el camino por sí solas. Esto nos indica que todos podemos ser resilientes, siempre y cuando cambiemos algunos de nuestros hábitos y creencias.

De hecho, las personas resilientes no nacen, se hacen, lo cual significa que han tenido que luchar contra situaciones adversas o que han probado varias veces el sabor del fracaso y no se han dado por vencidas. Al encontrarse al borde del abismo, han dado lo mejor de sí y han desarrollado las habilidades necesarias para enfrentar los diferentes retos de la vida.

Las malas políticas de Estado en materia de seguridad han permitido que delincuentes, paramilitares, grupos guerrilleros y hasta células terroristas hayan rodeado a Venezuela por todos sus puntos cardinales

Las denuncias por crímenes como asesinatos, narcotráfico, secuestros y extorsión sobran. Desde las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la frontera; el Ejercito de Liberación Nacional (ELN) en Bolívar; las “megabandas” criminales operan desde las cárceles; las células terroristas de Hezbolá en el oriente del país; o los colectivos paramilitares que operan con la excusa de defender la revolución bolivariana y que se han dedicado a aterrorizar a la población.

Todos estos delincuentes han convertido estos delitos, algunos más que otros, en el pan de cada día, y siempre bajo la mirada indolente de las autoridades. Incluso, en la mayoría de los casos, se han registrado denuncias de que los cuerpos de seguridad se han prestado para el funcionamiento y operación de estos delincuentes.

Para los expertos en seguridad ciudadana, esta falta de política de seguridad es lo que ha convertido a Venezuela en el “lugar de perfecto” para el hospedaje de estos grupos.

“Mientras no exista un cambio político y una disposición de las Fuerzas Armadas, la criminalidad, la invasión guerrillera y los mal llamados colectivos seguirán existiendo, sin ningún tipo de control”, dijo a El Estímulo el criminólogo Luis Izquiel.

Combinar la seguridad ciudadana con las fuerzas militares aparenta no ser algo posible, especialmente en Venezuela que ha estado controlada por militares en las últimas dos décadas. Sin embargo, Izquiel asegura que este tipo de procedimiento de combinar ambas a los funcionarios de seguridad es normal en los países democráticos.

“Eso no es nada del otro mundo. Cuando hay planes de seguridad donde es requerida la asistencia militares, estos se someten a los planes elaborados por civiles. Esto no es lo mismo a cuando aplican las OLP (Operación de Liberación del Pueblo) que es un procedimiento militar en zonas urbanas. Sino, ve la cantidad de denuncias por personas asesinadas después que pasan”, aseguró.

A pesar de ser conocedor de los errores en los actuales programas de seguridad, el criminólogo resalta que es fundamental que las fuerzas policiales y militares trabajen en conjunto para atender estos problemas.

“Para enfrentar a las llamadas ‘megabandas’ en las zonas urbanas es fundamental tener una policía y brigadas especiales bien entrenadas y equipadas. No obstante, para contrarrestar al ELN y los disidentes de las FARC, se tiene que plantear un operativo de guerra, porque esos grupos irregulares están entrenados para ese tipo de procesos”.

Izquiel destaca que todo esto se maneja en el papel, ya que no existe la intención política de combatir la delincuencia organizada.

La corrupción en el gobierno encabezado por Nicolás Maduro, junto expansión de las economías ilegales, han convertido al país en un refugio de criminales.


Fuente: @aepulido/elestimulo

Al cerrar el primer semestre del 2019 los servicios públicos en Venezuela se encuentran al borde del colapso, el informe presentado por CEDICEVE (@cediceve), detalla que solo 2 de cada 10 habitantes del país tiene acceso al servicio de agua potable.

Vivimos un verdadero drama y es en el interior del país donde más se sufre la falta de servicios públicos, es preocupante que por lo menos el 75% de los hospitales del territorio nacional no puedan acceder a agua potable.

A esto se le suma las fallas en el suministro de energía eléctrica, los cortes son de entre 7 y 19 horas, lo que sucede con los servicios públicos en el país es una vergüenza y es Nicolás Maduro el único responsable de este desastre.

Nosotros vivimos a diario la tragedia en #Anzoátegui, no hay un municipio de nuestra entidad que se salve de la escasez de agua y los cortes de energía eléctrica. #Anaco, #Clarines, #Píritu, #PuertoPíritu, allí todos los días se vive un drama por la falta de agua al igual que en otras localidades del estado.

La única forma recuperar Venezuela, de volver a tener calidad de vida es seguir trabajando sin descanso hasta lograr el cese de la usurpación. Nosotros tenemos un plan para impulsar el desarrollo, para que volvamos a ser una nación prospera y tenemos trabajar en unidad para poder ponerlo en marcha.

Mucho se habla sobre el TIAR, lo que representa y sus alcances. El chavismo afirma que su aprobación abre las puertas a una invasión internacional, mientras que los adversarios de Maduro aseguran que es un mecanismo de asistencia a la población venezolana que está en una situación muy difícil.

Una de las tantas discusiones que se plantea en Venezuela con la crisis nacional es la necesidad de solicitar ayuda internacional para resolver el conflicto entre las facciones políticas que plantean modelos opuestos para el país.

El escenario que se plantea si es necesario o no el uso de la fuerza o cuál es tipo de ayuda se desea para el país, en momento que se hace un nuevo intento de negociación, el quinto en 20 años de chavismo.

Edmundo González Urrutia, internacionalista y embajador de carrera, responde las preguntas más comunes que existen al respecto.

1. ¿Qué es el TIAR?

El Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, como su nombre lo indica, es un tratado de defensa y asistencia suscrito en 1947 por los países del hemisferio. En cierta forma es un vestigio de la “Guerra Fría”.

2. ¿Por qué surge?

Surge en medio de la confrontación entre el este y el oeste en los años de la Guerra Fría. Se creó como una instancia para contener las amenazas de agresión y la defensa continental. Políticamente, como una estrategia para enfrentar al comunismo.

3. ¿Qué países están dentro de él?

Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Panamá, Paraguay, República Dominicana, Uruguay fueron los que comenzaron en 1947.

Perú que era fundador renunció al tratado el 22 de enero de 1990 y retiró la renuncia el 16 de diciembre de 1991.

Trinidad y Tobago ingresó al Tratado en 1967, Bahamas en 1982 y Canadá en 1990.

4. ¿Qué implica pertenecer al tratado?

Hoy en día sus implicaciones son más de carácter simbólico.

5. ¿Qué pasa si es invocado?

Se convoca a reunión de consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la Organización de Estados Americanos para adoptar las decisiones que correspondan.

6. ¿Puede ser rechazado el ingreso de Venezuela por otras naciones?

La reincorporación de Venezuela a este instrumento debe ser aprobada en el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos.

7. ¿Hay experiencias previas de uso del tratado?

El Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca ha sido invocado en varias oportunidades durante las décadas de 1950 y 1960.

También cuando la guerra entre Honduras y El Salvador.

Venezuela lo invocó por el caso del intento de magnicidio a Rómulo Betancourt por el dictador Manuel Trujillo de República Dominicana y a raíz de la invasión de Machurucuto.

Argentina lo hizo cuando la Guerra de las Malvinas.

Sin embargo nunca ha sido activado o puesto en aplicación. La más reciente invocación del TIAR ha sido la de Estados Unidos después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

8. ¿Por qué se salió Venezuela del TIAR?

Se salió junto a los países del ALBA por razones ideológicas y por su postura antiestadounidense

9. ¿Cuál es el procedimiento para reingresar?

La aprobación legislativa de la Asamblea Nacional y solicitar nuevamente la adhesión al tratado ante la Organización de Estados Americanos.

10. ¿El TIAR garantiza el uso de la fuerza internacional en Venezuela?

Por supuesto que no. Una cosa es que Venezuela solicite su reincorporación a dicho pacto de defensa y otra que se active automáticamente una intervención armada.

Fuente: manueltovar/@mentetransfuga

Según el portal de noticias de Univisión, algunos de los reclusos que alberga esta cárcel (ADMAX), son desde terroristas hasta mafiosos y pasan la mayoría de sus días en aislamiento en reducidas celdas de concreto. Desde el viernes, ‘El Chapo’ Guzmán está cumpliendo su condena de cadena perpetua a la que se le suman 30 años de encierro adicionales. Guzmán se encuentra en la prisión ADMAX Florence, considerada una de las cárceles de máxima seguridad en EE.UU. y en la que están algunos de los mayores convictos estadounidenses. Según el portal de noticias de Univisión, algunos de los reclusos que alberga esta cárcel son desde terroristas hasta mafiosos y entre ellos están los siguientes:

Osiel Cárdenas Guillén: Es el exjefe del cartel del Golfo y en el 2010 fue condenado a 25 años de prisión. Era el enemigo de ‘El Chapo’ y conocido por su violencia. Fue arrestado en EE.UU. cuando dirigía un pequeño imperio de tráfico de drogas en Tamaulipas que transportaba toneladas de cocaína a Estados Unidos. Fue extraditado al país norteamericano y en el 2007 se declaró culpable de cargos como tráfico de drogas, lavado de dinero e intento de asesinato. En el 2010 Cárdenas tenía 42 años y se encontraba en los tribunales, donde pidió disculpas a su país México, a Estados Unidos, a su esposa y en especial a sus hijos “por todos los errores que cometí” actualmente está ADMAX cumpliendo condena.

Theodore Kaczynski: Conocido como “Unabomber”, este terrorista fue perseguido durante casi dos décadas por el FBI. La primera vez que los investigadores supieron de él, fue en 1978 con una explosión en la universidad de Chicago. Durante los 17 años siguientes envió por correo o entregó personalmente una serie de bombas cada vez más sofisticadas que acabaron con la vida de 3 personas e hirieron a más de 24. También amenazó con hacer explotar aviones. En 1995 Theodore envió un ensayo a las autoridades donde explicaba las razones de estos hechos y luego de análisis exhaustivos las autoridades lograron dar con su ubicación. En 1998 se declaró culpable de cargos vinculados con explosivos y fue condenado. Hoy tiene 76 años y cumple cadena perpetua en la prisión ADMAX.

Terry Nichols: Es el coconspirador del atentado de Oklahoma City del 19 de abril de 1995. Una bomba explotó esa mañana en el edificio federal Alfred Murrah, murieron 168 personas, incluidos 19 niños. Su amigo, Timothy McVeigh, quien planeó y llevó a cabo el ataque fue ejecutado en el 2001. McVeigh era de ideologías extremistas y junto a Nichols construyó la bomba. Este fue el peor ataque de terrorismo doméstico en Estados Unidos. Actualmente Terry cumple cadena de por vida en la prisión de máxima seguridad.

Dzhokhar Tsarnaev: Dzhokhar fue condenado a muerte por su participación en el atentado del maratón de Boston en 2013. En el ataque murieron tres personas y unas 260 resultaron heridas. Según las declaraciones que dio al FBI, él y su hermano estaban molestos por las guerras de Estados Unidos en Afganistán e Irak y el asesinato de musulmanes allí. Los hermanos habían planeado el ataque solos y colocaron la bomba de presión cerca de la línea de meta de la Maratón. Su hermano fue abatido por la policía estadounidense. Actualmente, Tsarnaev se encuentra esperando su pena capital en Florence ADMAX.

Zacarias Moussaoui: Es ciudadano francés y miembro de Al Qaeda. Según los fiscales, Moussaoui asistió a un campo de entrenamiento terrorista en Afganistán en 1998. En el 2005 se declaró culpable de cargos de conspiración de terrorismo por desempeñar un papel clave en los atentados del 11 de septiembre del 2001 en Nueva York. Moussaoui colaboró con los atacantes para que entre otras cosas pudiesen tener lecciones de vuelo. Además declaró ante el tribunal que pertenece a Al Qaeda y que era leal a Osama bin Laden. Se encuentra cumpliendo su condena de por vida en Florence ADMAX.

José Padilla: Fue uno de los primeros ciudadanos en Estados Unidos en ser reconocido como operativo de Al Qaeda luego de los atentados del 9/11. Fue detenido el 8 de mayo de 2002 en el aeropuerto O’Hare de Chicago a los 31 años y se le retuvo como “combatiente enemigo”.  En el 2007 fue condenado por conspiración terrorista por asistir a un campo de entrenamiento de Al Qaeda, cargos de conspiración para asesinar, secuestrar y mutilar y conspiración para proporcionar material de apoyo para el terrorismo.  Según informes fue arrestado bajo sospecha de planear un ataque de bomba sucia en EE.UU. Su pena se cumplirá en el 2025.

Cuando los últimos rayos de luz solar se desvanecieron en el Mar Caribe, el político fugitivo Iván Simonovis se dirigía a una isla con libertad.

Tres semanas antes, había huido del arresto domiciliario, bajando rápidamente una pared de 75 pies (25 metros) en plena noche y luego llevó un cortador de pernos a su monitor del tobillo. Desde entonces, se había movido furtivamente entre casas de seguridad para mantenerse un paso por delante de las fuerzas de seguridad de Nicolás Maduro.

Fue un plan meticuloso acorde con su reputación como el policía SWAT más famoso de Venezuela.

Pero luego, casi con la libertad a la vista, la crisis de Venezuela dio un último golpe: el motor de su barco de pesca se apagó, ahogándose con el agua y los sedimentos que obstruían su tanque de gasolina, un problema creciente en la otrora rica nación de la OPEP a medida que su suministro de crudo disminuye. y sus refinerías caen en mal estado.

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«Nadie hubiera imaginado que en Venezuela un motor fallaría debido a la gasolina», dijo Simonovis, de 59 años, a The Associated Press en sus primeros comentarios desde que reapareció el lunes en Washington después de cinco semanas en la carrera.

Que Simonovis pueda reírse de su terrible experiencia es tanto un testimonio de la incompetencia de sus carceleros como su propia valentía. Hasta la fecha, no ha habido ninguna reacción oficial a su fuga después de 15 años de detención, una posible señal de que Maduro está demasiado avergonzado como para reconocer su falta de control sobre sus propias fuerzas de seguridad, algunos de los cuales ayudaron a Simonovis a obtener la libertad.

«Son miembros activos del gobierno de Maduro, pero silenciosamente trabajan para el gobierno de Juan Guaidó», dijo Simonovis, refiriéndose al líder de la oposición reconocido como el presidente de Venezuela por los Estados Unidos y más de 50 otras naciones.

En 2004, el ex director de seguridad pública de Caracas fue encarcelado por acusaciones falsas de haber ordenado a la policía que abriera fuego contra los manifestantes a favor del gobierno que acudieron en defensa de Hugo Chávez durante un breve golpe de estado. Diecinueve personas murieron en un tiroteo que se desató en un paso elevado en el centro de la ciudad.

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El confinamiento de casi una década de Simonovis en una celda de prisión sin ventanas de 6 pies por 6 pies (2 por 2 metros) después de un juicio marcado por irregularidades se convirtió en un grito de guerra para la oposición, que lo consideraba un chivo expiatorio . Su orden de arresto fue firmada por el juez Maikel Moreno, quien como abogado había defendido a uno de los pistoleros a favor de Chávez involucrados en el tiroteo en 2004 y que ahora encabeza la Corte Suprema.

De manera similar, Simonovis se convirtió en un trofeo para Chávez, quien lo acusó de crímenes de lesa humanidad, por los cuales nunca fue acusado, y erigió un memorial en el paso elevado para aquellos que murieron «defendiendo la constitución bolivariana».

Simonovis y los demás acusados ​​de la policía, cinco de los cuales siguen encarcelados, recibieron sentencias de 30 años, el máximo permitido por la ley venezolana, por complicidad con el asesinato.

Los fiscales eran especialmente severos debido a los vínculos de Simonovis con la aplicación de la ley de los Estados Unidos y la reputación de ser incorruptible. Fue catapultado a la fama en 1998 al terminar un enfrentamiento de rehenes televisado de siete horas con una bala de francotirador. Luego, como director de seguridad, llevó al ex comisionado de policía de la ciudad de Nueva York, William Bratton, a Caracas para ayudar a limpiar la fuerza policial de la capital y atacar el crimen.

En la década que siguió a su encarcelamiento, Simonovis y la oposición intentaron innumerables formas de obtener su libertad: una huelga de hambre, solicitando un indulto presidencial e incluso intentando una candidatura al Congreso para que pudiera recibir la inmunidad parlamentaria.

En 2014, se le concedió un arresto domiciliario para que pudiera buscar tratamiento médico para 19 enfermedades crónicas, algunas de ellas exacerbadas por el hecho de que solo se le permitían 10 minutos de luz solar al día.

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A raíz de una fallida revuelta militar del 30 de abril convocada por Guaidó, Simonovis fue informado de que pronto podría ser puesto detrás de las rejas. El detalle de seguridad estacionado permanentemente fuera de su casa en una calle arbolada se incrementó de ocho a 12 agentes fuertemente armados después de que Maduro nombró a un lealista de línea dura para encabezar a la policía de inteligencia de SEBIN después de que el ex jefe huyó del país durante el levantamiento.

«Lo único que sabía es que nunca volvería a la cárcel», dijo Simonovis. «Entonces, tomé la decisión de dejar mi hogar y mi tierra natal».

El trazado del escape llevó semanas, con una línea de meta clara: los Estados Unidos.

Leopoldo López, el preso político más prominente de Venezuela hasta que se echó a sí mismo en arresto domiciliario durante el breve levantamiento militar y buscó refugio dentro de la residencia del embajador español, trabajó en sus amplios contactos políticos para asegurar el apoyo de los EE. UU. Y otros dos gobiernos extranjeros.

Entre las tareas estaba obtener permiso para ingresar a los Estados Unidos, ya que el único documento de identidad de Simonovis había expirado una década antes.

Desapareció de su hogar a altas horas de la noche del 16 de mayo. Dentro de una pequeña bolsa llevaba una linterna, una navaja de bolsillo, una copia de su sentencia judicial y una biografía del astronauta estadounidense Neil Armstrong.

«No puedes dormir cuando sabes que el gobierno te está buscando», dijo.

Al descender a un callejón oscuro, calculó mal y se estrelló ruidosamente contra una pared adyacente. Pero se recuperó rápidamente y en 90 segundos estuvo en el primero de los tres autos que lo llevarían a una casa abandonada.

«Me acerqué a esto como una redada policial, donde cada segundo es vital», dijo Simonovis, quien pasó las noches antes de su escape, desatornillando la cerca detrás de su casa y practicando su descenso en una escalera, anclando los nudos que no había usado desde la especialidad. Entrenamiento de fuerzas. «La velocidad con la que te mueves es lo que garantiza tu éxito, por lo que necesitas moverte rápidamente».

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Una vez libre, Simonovis llamó a su esposa, Bony Pertnez, a quien había mantenido en la oscuridad acerca de sus planes. Ella estaba visitando a sus hijos en Alemania, que en los días que siguieron suscitaron rumores de que él también había huido allí, especulación que buscaba fomentar.

Mientras lo perseguían en una casa abandonada y luego en una embajada extranjera, en algún momento viendo la película «Argo», un thriller político que refleja su propio escape, le ordenó a su esposa que publicara fotos familiares y videos en las redes sociales para engañar a las fuerzas de seguridad. Persiguiéndole para que creyera que ya había huido del país.

Guaidó, quien emitió un indulto que Simonovis usó para justificar su vuelo, se sumó a la intriga. “Debió haber sido liberado hace muchos años, hace mucho tiempo. Pero hoy está libre «, dijo el líder de la oposición el día de su fuga.

Durante el tenso viaje hasta el punto de lanzamiento del barco de pesca, se tuvieron que negociar varios puestos de control de la guardia nacional, por lo que Simonovis viajó en un Toyota destartalado y encajado entre otros dos autos en caso de que tuviera que correr.

Al final, llegaron a un área remota de la costa de Venezuela con algunos contratiempos. Entonces, lo que se suponía que era una corta travesía marítima a una isla se convirtió en una dura prueba de 14 horas cuando el motor del barco falló.

Por temor a exponer a las más de 30 personas que lo ayudaron a escapar y que siguen en riesgo, Simonovis se negó a identificar la isla o decir cómo, o exactamente cuándo, llegó después de que el barco comenzó a navegar. A principios de este mes, uno de sus abogados fue arrestado después de hablar con periodistas fuera de la casa de Simonovis y permanece encarcelado en la misma prisión de Caracas donde se encontraba Simónovis junto a docenas de activistas de la oposición.

Al día siguiente, un avión alquilado lo recogió. Volando sobre las Bahamas al espacio aéreo estadounidense, el piloto entregó los controles a Simonovis, un piloto consumado.

«Aterricé mi propia libertad», dijo, recordando que también lo habían llevado en un avión 15 años antes, después de su arresto. «Pero esta vez tuve el control de mi propio destino».

Ahora, mientras reclama su vida, quiere contraatacar, utilizando su experiencia policial para ayudar a las autoridades estadounidenses a investigar la corrupción, el tráfico de drogas y los presuntos vínculos con grupos terroristas por parte de funcionarios venezolanos. También está buscando ayudar a Guaidó a desarrollar un plan para mejorar la seguridad urbana en caso de que tome el poder. En Washington, planea reunirse con varios legisladores de EE. UU. Para presionar por más acciones contra Maduro.

Recuerda el tiempo perdido con una mezcla de tristeza y gratitud cada vez que sale a comprar un café, una tarea simple que durante mucho tiempo le fue negada.

«Cuando estás prisionero … dependes de alguien más para todo, para comer, vestirte, para la medicina», dijo. «Estaba pagando por algo el otro día y no podía entender a la persona que me hablaba, no por el inglés sino porque estaba muy concentrada en lo que estaba sucediendo».

«En este momento, estoy abrumado por mi libertad. Pero se siente bien. Es la condición natural del hombre ”.

Mientras tanto, espera que su viaje inspire a otros venezolanos a perseverar y levantarse contra Maduro.

«Llega un momento en que tienes que arriesgarlo todo», dijo Simonovis, tomando la brisa de verano bajo la sombra del monumento a Washington.

«Cuando salí de mi casa, había dos resultados posibles: o lo pierdo todo o gano mi libertad», dijo. «Pero si me hubiera quedado, simplemente me habría hundido cada día más en un mar de desesperación».

Fuente: AP

Somos un pueblo carnívoro. Lo éramos antes de la llegada de los españoles y lo seguimos siendo en la Conquista, en la Colonia, en las guerras del siglo XIX, en la era petrolera y hasta hace una década, pero desde que llegó Maduro nos estamos volviendo veganos. No por convicción ni salud, sino porque comer carne ahora es prácticamente imposible, un verdadero lujo.

De todas las noticias escuchadas esta semana, esta fue, para mí, la más alarmante y triste. El consumo de carne bovina ha disminuido un 80% entre el 2018 y el 2019. El año pasado se encontraba en 4,1 kilos anuales por personas y hoy en sólo 2,7 kilos anuales por persona. El promedio más bajo de América Latina y de seguro uno de los más bajos del mundo. En 1982 ese promedio anual estaba en 23,5 kilos por persona. ¿Saben cuánta carne se comía en Venezuela en promedio en el siglo XVIII, en plena Colonia? Pues nada menos que 409,67 gramos diarios, según estudios del historiador José Rafael Lovera publicados en su libro Historia de la Alimentación en Venezuela. Sí, leyeron bien, d-i-a-r-i-o-s. Lo que, multiplicado por los 365 días del año, nos arroja un promedio de 149,53 kilos anuales. ¿Cómo pasamos de comer 149,53 kilos anuales de carne por persona en plena explotación colonial para llegar a 2,7 de kilos anuales en estos comienzos del siglo XXI? Solo en revolución, donde las sanciones no tienen nada que ver con esta tragedia.

¿De dónde nos nace este gusto por la carne animal? La necesidad de proteína es inherente a la naturaleza humana, producto de influencias biológicas e históricas que han condicionado nuestros hábitos alimenticios.

Lo traían en sus genes las primeras tribus cazadoras recolectoras que llegaron en el Pleistoceno persiguiendo los grandes mamíferos que, una vez extinguidos, fueron reemplazados por la fauna autóctona de cacería menor consistente en venados, lapas, tigres, dantas, báquiros, conejos, aves, etcétera

Los primeros pobladores prehispánicos poseían ya el hábito y gusto por la carne animal que consumían fresca, asada ensartada en varas o sobre en un sistema de parrillas hecho con madera entrelazada llamada bucán, o bien ahumada con ramas de diversas plantas dando origen a la carne bucanada preparada por los indios arawakos, procedimiento imitado luego por aventureros europeos que se instalaron en las islas del Caribe y comerciaron con ella por lo que fueron llamados así, bucaneros. Este procedimiento de cocción se mantiene hasta el día de hoy en la llamada carne en vara y la asada a las brasas sobre una parrilla, métodos que dominan (dominaban)la cocina pública y doméstica de la mayoría de los hogares venezolanos, convirtiéndose su consumo en un hecho social cotidiano, integrador, democrático y, más que nada, sápido.

El verdadero Dorado perseguido por los conquistadores estuvo siempre en las llanuras donde la vaca dominó proteicamente el sistema alimentario que se implantó desde 1529 cuando se inicia la penetración del territorio por Coro hacia El Tocuyo, hasta transformarse en el más popular, cotidiano, dilecto y consistente componente de la dieta de los diferentes estratos de la sociedad, “la incansable carne frita, porque nunca fastidia aunque se repita diariamente”, de la que hablaba José Antonio Díaz en 1861, en su tratado de agricultura donde incluyó un capítulo de cocina campestre considerado el primer recetario impreso de la cocina venezolana donde, de las treinta y seis preparaciones saladas que presenta, catorce llevan carne de res. Esa carne vacuna se enquistó en la carne de los indígenas, europeos, africanos y mestizos que estructuraron la nacionalidad y que rápidamente hicieron de ella el sustento irrenunciable con que el país se identificó hasta llegar a darle el nombre de bandera a uno de los platos más representativos de su cocina.

Ya ni pabellón tenemos, de ninguna clase.

@miropopiceditor

Entrevista inédita hecha en 2003 - De la Alcaldía Mayor, donde era jefe de Seguridad Ciudadana, pasó a la de Chacao, donde se desempeñó como asesor de análisis criminal, un nuevo intento de hacer científico el combate al hampa caraqueña. Hace 16 años ya decía no tener un solo indicio de que la guerra contra el crimen la estén ganando los uniformados.

En septiembre de 2000, el alcalde metropolitano, Alfredo Peña, designó a Ivan Simonovis director de Seguridad Ciudadana de la alcaldía mayor. Y poco después extendió un contrato de nueve meses al superpolicía neoyorquino, William Bratton, con la idea de reformular el empleo de la policía ante el formidable avance del crimen en Caracas. Con ese nombramiento, Simonovis, que había sido jefe de la División General de Operaciones y jefe de Brigada de Acciones Especiales (BAE) de PTJ, se convirtió en emblema del policía élite. Después de los sucesos de abril del año pasado, Simonovis abandonó el cargo junto al alcalde Peña y en la actualidad es asesor de empresas privadas de seguridad y trabaja con la Policía de Chacao en el sistema de análisis criminal. “Usualmente”, dice Simonovis para explicar en qué consiste su trabajo con el alcalde Leopoldo López, “los gobiernos lidian con la delincuencia en forma reactiva y luchan contra el delito por aproximación. Lo que debe hacerse es justamente lo contrario, es preciso hacer un estudio científico del delito. Los policías uniformados deben salir a la calle con objetivos preestablecidos, deben saber qué van a hacer y cómo lo van a hacer. Esto, que parece una obviedad, no suele practicarse en Venezuela, donde los policías uniformados salen a la calle a ver qué pasa, a prevenir el delito con su sola presencia, sin tener un plan bien concebido para elevar sus posibilidades de prevenir el delito.”

Arrullado por una sirena
Nacido el 3 de marzo de 1960 en Caracas, Ivan Simonovis Aranguren pertenece a la cuarta o quinta generación de venezolanos que llevan ese apellido que, según la investigaciones de su hermano Igor (quien es sacerdote católico y está residenciado en Italia), se escribía originalmente Simonowich y tiene un origen croata. Hizo la primaria en el Colegio San Pedro, en Los Chaguaramos, y optó por cursar el bachillerato en horario nocturno porque empezó a trabajar a los 16. Hijo y nieto de policías (su abuelo, Honorio Aranguren, fue fundador de PTJ en el año 58), en 1980 ingresó a la escuela básica de detectives de la PTJ y a los seis meses obtuvo el rango de detective. Posteriormente, obtuvo una licenciatura en Ciencias Policiales en el Instituto Universitario de la PTJ, condición obligada para ascender dentro de la institución, y su nombre fue escogido en once oportunidades para recibir entrenamiento fuera de Venezuela, la mayorías de ellas en los Estados Unidos, así como en Francia, Alemania y varios países de América Latina. Participó en el Programa Antiterrorismo del Departamento de Estado de los Estados Unidos, donde recibió entrenamiento acerca de la lucha contra el terrorismo, investigaciones especiales, casos complejos de secuestro con el FBI. “Desde que abrí los ojos estoy en una patrulla, debe ser por eso que me apasiona tanto esta profesión”, dice.

En el año 2002, la Organización Panamericana de la Salud reveló que Venezuela había pasado del octavo al segundo lugar en tasa de mortalidad como consecuencia de la actividad criminal. Un país, pues, muy interesante para un policía con vocación.

No hay familia sin víctimas
Según los datos aportados por Simonovis, en el año 1998, según la Agenda Nacional de Seguridad (ANS) se gastaron unos cinco mil millones de dólares en asuntos asociados a la actividad delictiva, que incluyen pérdidas materiales, gastos médicos, gasto público, inversión privada y piratería. En la actualidad, cinco años después, se duplica esta cifra. Esto se explica porque en Venezuela la criminalidad ha ido creciendo entre un 11 y un 15% anual en los últimos veinte años, dependiendo del delito, dependiendo del gobierno, ése es el ritmo de crecimiento del crimen.

“Yo estoy entrenado en operaciones de comando. Soy paracaidista, domino todas las disciplinas que tienen que ver operaciones especiales y de alto riesgo. Pero no soy el único. Mis antiguos compañeros andan por ahí, unos del lado de la oposición y otros del Gobierno. El alcalde Freddy Bernal, es uno de ellos.”

“En los últimos cinco años se han producido 43 mil casos de homicidio en Venezuela. En los últimos años de la guerra de Vietnam fallecieron 57 mil efectivos militares norteamericanos, estoy hablando de una guerra declarada en una jungla. A nosotros nos falta poco para alcanzar esa cifra… y no estamos en guerra. Cada año se incrementa la cantidad de venezolanos muertos por asesinato y nosotros nos hemos ido acostumbrando a esa horrenda contabilidad. La ANS ha establecido que el promedio de delitos, en los últimos cinco años, es de 972.000 personas agraviadas; es decir, que de cada cien venezolanos, 24.7 ha sido víctima de un delito; esto significa que no hay familia en Venezuela que no haya sido tocada por algún delito. Estoy hablando, claro está, de los delitos denunciados, porque hay muchos que ni siquiera son denunciados, sobre todo los delitos contra la propiedad. Cuando uno ve que en las cifras de criminalidad aparecen más robos de vehículos que robos a personas, se da cuenta de que la cifra negra (los delitos no denunciados y que, por tanto, no ingresan a las estadísticas). El año pasado, entre robo y hurto de vehículos, se desaparecieron unos 60 mil carros, pero las cifras de robos y hurtos a personas son inferiores. Eso es absurdo. No puede haber más carros que gente. Lo que ocurre es que las personas agraviadas no denuncian porque consideran que esto es una pérdida de tiempo. Y esa sensación se explica por una combinación de dos factores: primero, tenemos una gran debilidad en los operadores de justicia (policías, Fiscalía, jueces y sistema carcelario), en Venezuela hay un déficit de 18 policías por cada diez mil habitantes; hay fiscales que tienen asignados hasta cinco mil casos; en los últimos veinte años no ha crecido el número de cargos para jueces, cuando la criminalidad se ha incrementado en un 75%; y el sistema carcelario… bueno… qué podré agregar al respecto. Y, segundo, no existe una política criminal, ni antes ni ahora.

-Usted ha sido acusado de haber organizado a los paramilitares el 11 de abril de 2002. Y hay quien ha dicho que una asamblea de la Policía Metropolitana, la semana siguiente a esos sucesos, obligó a destituirlo como comisionado de seguridad, señalado por los policías de haber puesto ese cuerpo al servicio de las ambiciones políticas del alcalde Peña.
-Yo estoy muy entrenado en todo lo que tiene que ver con operaciones de comando. Fui entrenado por el Estado venezolano para eso. Soy paracaidista, domino todas las disciplinas que tienen que ver con operaciones especiales y de alto riesgo. Pero no soy el único. Esos cursos no me los daban a mí solo. Mis antiguos compañeros andan por ahí, unos del lado de la oposición y otros del Gobierno. El alcalde Freddy Bernal, es uno de ellos, experto en operaciones especiales, fundó el Grupo Zeta. Con respecto a esas acusaciones, sólo me queda desafiarlas: que las demuestren. La verdad es que yo no pierdo el tiempo ocupándome de esas acusaciones, que sólo tomaré en cuenta cuando un fiscal me cite y me diga que tiene pruebas en mi contra. Y eso no va a ocurrir.

¿En qué supera Caracas a Nueva York?
Cuando Ivan Simonovis dice: “ahora en Venezuela hay más crimen del que la gente cree que hay”, uno piensa que ha escuchado mal, que, bueno sí, el hampa está desatada pero que el miedo corre más rápido. Pero no, uno ha escuchado bien, Simonovis afirma que la delincuencia se ha enseñoreado del país hasta el punto de hay más crimen del que cualquiera de nosotros percibe que hay. “Y soy consciente de que la comunidad vive aterrada. Pero si no se vive en un barrio no se tiene la menor idea de hasta qué punto la criminalidad tiene acogotada a la gente. Cómo se explica que en un país de 24 millones habitantes, se asesine en un fin de semana a cien personas; en la ciudad de Nueva York, que tiene ocho millones de habitantes, donde existe una amenaza real y permanente de terrorismo, donde conviven bandas criminales de todas las especialidades así como las mafias más fuertes, en un año mueren, por acción del crimen, no más de 700 personas. En Caracas, con tres millones de habitantes, asesinaron a 2.400 personas el año pasado. Eso es lo que está sucediendo. Esa es la realidad.”

“La seguridad es una sensación, y el único que posee la capacidad de generarla es el Estado. En la medida en que un Estado es ineficiente, deja crímenes sin castigo, se disipa la sensación de seguridad. Eso lo saben los delincuentes, que son malandros pero no son gafos.”

-Mientras el gobierno, -dice Simonovis- cualquier gobierno, no tome en sus manos la solución de este problema, mientras el Estado no cumpla con su deber, la ciudadanía debe tratar de protegerse a sí misma, de blindarse ante esa amenaza y desarrollar mecanismos de prevención y seguridad. Las familias, por ejemplo, deben crearse un sistema de comunicación eficiente para mantenerse informadas de los desplazamientos de cada uno de sus miembros. Mire a la gente a los ojos cuando esté en la calle; tenga una actitud decidida; no se distraiga por atender un teléfono celular. En una entrevista que una vez le hice a un delincuente, le pregunté cómo escogen ellos a la víctima, y la respuesta fue: ‘son los que andan ahuevoniaos’. Hay que estar alerta. Algunos lo llamarán paranoia, yo lo llamo sentido común.

“La seguridad es una sensación, y el único que posee la capacidad de generarla es el Estado. En la medida en que un Estado es ineficiente, deja crímenes sin castigo, se disipa la sensación de seguridad. Eso lo saben los delincuentes, que son malandros pero no son gafos; ellos podrán ignorar los conceptos de criminología pero saben muy bien que de 637.000 delincuentes que pasaron por un proceso durante un año, más de la mitad está en libertad. (En Caracas han asesinado 28.000 personas en los últimos diez años; por esos casos han ido a juicio 4.150 imputados pero en las cárceles sólo hay 1.970 presos por estos delitos, es decir sólo el 7% de los que cometieron esos homicidios lo están pagando). Entonces, si el delincuente sabe que puede contar con la impunidad, qué le impide cometer un delito. Es lo que ocurre con el secuestro, delito que en los últimos cuatro años se ha incrementado en Venezuela en un 150%.”

Fuente: elestimulo

Están a punto de meter en la cárcel a Juan Guaidó. Nicolás Maduro y los servicios cubanos lo están sopesando.

La detención de Edgar Zambrano, primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, es un ensayo general para la aprehensión del presidente Guaidó. Tientan el terreno. Maduro y Raúl Castro han llegado a la conclusión de que no es posible controlar el poder con otro foco de autoridad suelto en Venezuela. No menciono al “presidente” cubano, Miguel Díaz-Canel, porque es el chico de hacer los mandados.

Se proponen destruir totalmente la Asamblea Nacional acusándola de “traición a la patria”.

Al madurismo no le importa que nadie le crea. El juego consiste en elaborar coartadas paralelas para “explicar” el desastre. Hay hiperinflación por culpa de Dollar Today, una página web manejada por “los enemigos de la patria”. Hay escasez de alimentos y medicinas debido al embargo de los estadounidenses. Hay cortes de luz y falta el agua potable porque John Bolton lo decidió y personalmente dirigió los estropicios. Los venezolanos escapan del paraíso confundidos por el canto de sirena de los adversarios capitalistas. La verdad no importa. Solo el relato.

El régimen cubano está desesperado, pero elabora su estrategia para mantenerse a flote. Raúl teme a motines callejeros producto de las carencias. Necesita el subsidio venezolano como Drácula necesitaba la dosis de sangre de sus víctimas. El “aparato” de inteligencia de La Habana cree, a estas alturas, que Donald Trump es un perro ladrador, pero no mordedor. Por eso lo tratan con guantes de seda y se reservan las baterías más gruesas contra Marco Rubio, Mike Pompeo, John Bolton y Elliot Abrams.

El núcleo duro que respalda a Guaidó. Esos son los enemigos que deben maniatar. Son los “mordedores”, aunque carezcan de fuerza para utilizar el peso de las armas americanas.

La conclusión a que ha llegado la inteligencia cubana con respecto a Trump tiene cierta lógica. Si quiere retirarse del Medio Oriente, ¿qué sentido tendría que metiera las tropas en Venezuela? Si es capaz de debilitar a la OTAN o a la Unión Europea, porque está persuadido de que su país paga la parte del león y no se beneficia en lo absoluto, ¿por qué en América Latina desempeñaría el rol de “cabeza del mundo libre” cuando los principales afectados son los propios latinoamericanos?

Si el gordito de Corea del Norte unas veces es el rocket man y otras un muchacho confiable, ¿por qué temerle al inquilino de la Casa Blanca? Ya saben que están frente a un vendedor que dice cualquier cosa, y amenaza y patalea, pero no recurre al garrote.

No obstante, Nicolás Maduro huele a pasado. Eso Cuba lo comprende. Llegó al poder de contrabando. A principios de 2013, cuando murió Hugo Chávez, el régimen cubano lo eligió no por sus virtudes, sino por sus debilidades. Le “tocaba” a Diosdado Cabello, pero era un bribón demasiado independiente que no seguía órdenes de nadie. Maduro, en cambio, era obediente y mantendría vigente lo único que a La Habana le interesaba: el suministro de petróleo y el dinero non sancto que se repartían las nomenclaturas de ambas dictaduras, como aquel “negocio” glorioso por medio del cual una “empresa” cubana le alquiló en 1 millón de dólares diarios a Pdvsa una plataforma para extraer petróleo del lago de Maracaibo. La factura real era medio millón todos los días de Dios, pero al triangular los costos desde La Habana se duplicaban mágicamente.

Maduro debe salir del juego para salvar los intereses cubanos. Maduro está de acuerdo. Ya todos saben que el nuevo hombre de Cuba es el general Vladimir Padrino López, jefe de las fuerzas armadas, y la persona que hizo abortar el golpe del 30 de abril y engañó a los servicios de inteligencia enemigos. Pero ¿cómo lograr dar el cambiazo? Una posibilidad es convencer al Grupo de Lima, a Estados Unidos y a la propia oposición de la necesidad de solucionar la crisis mediante el “modelo nicaragüense”.

¿Qué es eso? En 1990 la dictadura sandinista se sometió a unas elecciones pensando que las ganaría, como casi todas las encuestas indicaban, incluso las que ordenó Washington. Pero ocurrió lo impensable: ganó doña Violeta Chamorro por un margen enorme, como me había vaticinado D. Oscar Arias tras ver la encuesta de Borge y Asociados, una modesta empresa tica que acertó plenamente.

En ese punto, los sandinistas tenían en contra a la mayoría de la población y a Estados Unidos, pero conservaban el aparato militar, de manera que hicieron una proposición indecorosa que todo el mundo acabó aceptando para salir de aquel avispero. Los sandinistas admitirían la derrota en las urnas a cambio de quedarse al frente de la fuerzas armadas sin que el nuevo gobierno pudiera controlarlas. En el periodo previo a la toma de posesión eliminarían a los peores adversarios. Fue entonces cuando asesinaron a decenas de jefes de la “Contra”.

La Habana piensa que la salida de Maduro puede darse de igual forma con una variante: unas elecciones impecables en las que el chavismo seguramente sería derrotado, pero Padrino López quedaría al frente de las fuerzas armadas y se respetaría el acuerdo de petróleo por médicos, vital para Cuba, y el regreso al dulce clima entre los dos países de la época de Obama, so pena de desatar sobre Estados Unidos otro Camarioca, otro Mariel, otro “balserazo”, dado que a la isla le sobran los presuntos emigrantes ansiosos de llegar a Estados Unidos y la crisis económica se agrava con cada vuelta a la tuerca de la ley Helms-Burton.

Ojalá que eso no suceda y los demócratas venezolanos no lo admitan. Es pan para hoy y hambre para mañana. Treinta años después de las elecciones de 1990 Daniel Ortega y el sandinismo continúan gravitando sobre Nicaragua, mientras el socialismo del siglo XXI se mantiene en ese país, en Venezuela y en Bolivia orquestado por La Habana. Padrino no es solo el jefe de las fuerzas armadas, como era el general Humberto Ortega en Nicaragua. Es el protector de un narcoestado aliado de los terroristas del Medio Oriente. El problema no se soluciona con parches, sino con nosotros medidas drásticas. Es la hora de los cirujanos de hierro, no de las “curitas”.

@CarlosAMontaner

Cuando se les pide que expliquen por qué sus esfuerzos para derrocar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, se han quedado cortos, los funcionarios de la administración de Trump suelen citar la influencia siniestra de Cuba y Rusia, que dicen ha endurecido la resistencia del régimen. De lo que no hablan tanto es un factor posiblemente más importante: el Cartel de los Soles

Ese colorido término se refiere a la red de tráfico de drogas que cada año transporta cientos de toneladas de cocaína colombiana desde los aeródromos venezolanos a América Central y el Caribe para su distribución final a los Estados Unidos y Europa, y eso incluye a algunos de los funcionarios de mayor rango del régimen de Maduro. Estos hombres se aferran al poder no porque sean verdaderos creyentes del socialismo, o por su lealtad a Vladimir Putin y Raúl Castro. Se aferran porque, a pesar de la implosión económica de Venezuela, todavía están cosechando millones, y probablemente estarían encarcelados en Venezuela o en los Estados Unidos si salen del poder.

El tráfico de cocaína es solo una de las muchas actividades delictivas en las que está inmersa la élite de la “revolución bolivariana” de Hugo Chávez. También en la minería ilícita de oro y hierro; ventas fraudulentas de petróleo; en los beneficios de las importaciones de alimentos y medicinas; y en el comercio corrupto de divisas. Maduro y todos los que están cerca de él, incluyendo a su esposa, su No. 2 y los ministros del interior y de la industria, están en esas andanzas.

Aunque tanto el gobierno de Trump como los defensores extranjeros de la extrema izquierda de Maduro prefieren describir la crisis venezolana en términos políticos, la realidad es que el régimen es menos un gobierno, mucho menos socialista, que una pandilla criminal. Eso tiene dos consecuencias que complican su eliminación. Primero, el dinero que está obteniendo de la actividad criminal está sirviendo como un apoyo que le permite sobrevivir a las sanciones de los EE. UU.

Quizás lo más importante es que la contaminación tóxica en casi todos los altos funcionarios hace que sea mucho más difícil seguir las fórmulas habituales para una transición pacífica, incluida la creación de un gobierno de transición y la amnistía para aquellos que renuncian.

El colapso de la economía formal de Venezuela ha creado una grave escasez de alimentos, agua, medicinas y energía, y ha provocado que más del 10 por ciento de sus 30 millones de personas hayan huído del país. Sin embargo, los ingresos ilícitos que se están derramando para la camarilla de Maduro parecen estar aumentando. Un reciente informe de CNN dijo que los vuelos de drogas desde Venezuela habían aumentado de aproximadamente dos por semana en 2017 a casi todos los días en 2018; citando a un funcionario de EE. UU. que afirmó que este año se habían realizado hasta cinco vuelos por noche. En el 2018, se calcula que se traficaron a través de Venezuela 265 toneladas de cocaína colombiana, con un valor de venta de $ 39 mil millones, según el informe.

Un nuevo estudio preparado para la Universidad de Defensa Nacional por Douglas Farah y Caitlyn Yates encontró que incluso mientras el régimen de Maduro vendió 73 toneladas de oro en Turquía y los Emiratos Árabes Unidos el año pasado para recaudar efectivo, sus reservas crecieron en 11 toneladas, como resultado probable de la minería ilegal de oro, donde participan incluso grupos rebeldes colombianos con sede en Venezuela y aliados con el régimen. Esas ventas podrían haber recaudado cerca de $ 3 mil millones, más que suficiente para financiar las fuerzas de represión y los grupos paramilitares aún leales a Maduro.

Farah y Yates describen el régimen venezolano como parte de una red regional a la que denominan Empresa Criminal Conjunta Bolivariana, un “consorcio de estados criminalizados y actores no estatales”. Identificaron 181 individuos y 176 empresas en 26 países vinculados a la actividad criminal venezolana. Gracias a esta empresa, dicen, “el régimen de Maduro no se ha derrumbado y puede que no durante un período de tiempo significativo (…) La capacidad de la red para adaptarse y diversificar su cartera criminal significa que el dinero continúa fluyendo hacia las arcas del régimen”.

En teoría, la oposición venezolana, el gobierno de Trump y otros que buscan desalojar a Maduro podrían resolver perdonar todo esto. La oposición ha hablado sobre la amnistía para los líderes militares que adversen al régimen, y la semana pasada, el Departamento del Tesoro levantó las sanciones al jefe de inteligencia de Venezuela luego de que desertara.

Sin embargo, como cuestión práctica, es difícil imaginar a la mayoría de la mafia de Maduro simplemente abandonando esas actividades. Al menos dos de sus capos han sido acusados por grandes jurados federales de los Estados Unidos. Otro, el ex general Hugo Carvajal, desertó a España el mes pasado, y fue encarcelado rápidamente por una solicitud de extradición de Estados Unidos . Se enfrenta a cargos federales de contrabando de cocaína.

Algunos líderes de la oposición y gobiernos extranjeros esperan negociar un gobierno de transición que incluya figuras del régimen. Pero, como dijo la veterana activista de la oposición María Corina Machado a The Washington Post , “no se puede incluir a los capos de la droga. . . no puede haber individuos que formen parte de la mafia en el tráfico de oro, el tráfico de petróleo y el tráfico de gas o las mafias de alimentos”. Eso, por desgracia, puede excluir a casi todos los que tienen el poder de lograr un cambio pacífico en Caracas.

Fuente: editorial: thewashingtonpost

El último martes de abril no fue un día normal. El presidente encargado, Juan Guaidó, se presentó antes del amanecer en la Base Aérea La Carlota, con un grupo de militares, haciendo un llamado a las Fuerzas Armadas a que se pusieran del lado de la Constitución. Con ellos estaba Leopoldo López, líder de Voluntad Popular, preso político desde hace cinco años, y en libertad a partir de ese momento. No era cualquier amanecer para los venezolanos. Algo estaba pasando.

Jaime Nestares, gerente general de la División Radio de Empresas 1BC y director de RCR, como todos los días, llegó temprano a la emisora de la avenida Páez de El Paraíso, que desde la madrugada transmitía lo que ocurría en esa rara mañana caraqueña. No sabían en la emisora que tenían las horas contadas. Después 89 años, RCR 750 AM salía del aire.

Un grupo de unas ocho personas, entre civiles y militares, enviado por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) entró abruptamente a la estación a las 11:00 am. Paralelamente, otro equipo se trasladó a la central de transmisión en El Junquito.

“Firme”, le exigieron los funcionarios a Jaime Nestares, en la sala de redacción de la emisora. El programa Aquí se habla libertad: Foro Penal, conducido por Gonzalo Himiob y Alfredo Romero, fue cortado de inmediato.

El documento presentado por el equipo de Conatel alegaba la no renovación de una licencia vencida en 2007. Sin embargo, la concesión no ha caducado, pues a partir de ese año comenzaban a correr 20 años de licencia otorgados en derechos adquiridos previamente. “Esa es la discusión que hemos tenido en tribunales y no nos han dado razones. Es exactamente el mismo caso que RCTV”, explicó.

El texto que le presentaron a Nestares, que constaba de seis páginas, firmado por Jorge Rodríguez y sin fecha, tampoco señalaba la incautación de equipos; no obstante, violentaron la vigilancia y la sala de transmisiones y se llevaron el radioenlace que conecta El Junquito con El Paraíso.

En el primer cuatrimestre de 2019 Conatel cerró cinco emisoras: Tropical 99.7 FM en Aragua, Ambiente 96.1 FM en Guárico, La Mega Hertz 96.5 y Radio Criolla 92.9 FM, ambas de Apure, y Stéreo 99.7 FM en Monagas. A todas, menos a la de Punta de Mata, les incautaron los equipos.

«Sin embargo, el miedo o te ablanda, te aplasta o lo superas»

Radio Caracas Radio estuvo 30 minutos fuera del aire. Luego retomaron la transmisión a través de Youtube, Periscope y Tunein, plataformas digitales en la que continúan su labor como un medio de comunicación de información y opinión desde hace casi 90 años.

— ¿Contemplaban el escenario del cierre?

—Sin duda. Es que no hay dos sin tres. Nosotros somos el grupo 1BC. Cerraron RCTV en 2007. Cerraron RCTV en cable en 2009. 92.9 Tu FM en 2017. Y ahora cierran RCR en 2019. Todo por la misma razón. Nosotros nos opusimos a Chávez desde 1992 porque defendíamos lo mismo que defendemos hoy en día: la República, su división de poderes, sus valores y principios, la democracia y la libertad.

— ¿Cómo era trabajar pensando, día tras día, que podía venir el cierre?

—Lo mismo que trabajar ante una dificultad que puede ser una tormenta, un mal tiempo para las cosechas o en un entorno de hiperinflación. Es una dificultad más. Claro, aquí se añade un elemento adicional que va in crescendo. A medida que la democracia involuciona hacia la dictadura y crece el monstruo de la tiranía, el ejercicio de los derechos individuales y colectivos se hace más peligroso. Nuestro caso en la Convención Americana de los Derechos Humanos vs. el Estado comenzó por el maltrato a los periodistas. En la medida en la que el tirano va madurando, se hace obscenamente violento. Se hace cada vez más oscura la democracia y es más complicado ponerle luz y explicarle a la ciudadanía lo que está pasando. Ya no te estás jugando la multa, ya no te estás jugando el cierre. Te juegas la vida, como pasó con Fernando Albán.

— ¿Por qué cree que Conatel tomó la decisión de cerrar RCR el 30 de abril?

—El documento no tenía fecha y estaba firmado por Jorge Rodríguez. Eso debía estar preparado para cualquier momento en el que dieran la orden. Era el momento más oportuno para cercenar la libertad de información y opinión. Ese día vieron que las cosas se le discurrían de las manos. Entonces tenías un montón de estaciones de radio en silencio, que no podían contarlo o no querían. Quizás por conveniencia económica están más del lado del gobierno que del lado de la nación. Sin embargo, hay una ciudadanía ávida de información. Nosotros decidimos hace mucho tiempo estar de pie. Estar del lado de correr los riegos y ejercer la libertad de expresión y de información. Eso implicó estos peligros, pero para nosotros es más importante contarle a la gente lo que ocurre, especialmente aquello que el gobierno no quiere que contemos. Eso es incómodo.

— ¿Recibieron muchas presiones y amenazas antes del cierre?

—Por supuesto. Esta radio tiene acumulados 47 expedientes administrativos solo entre 2018 y 2019. No hay un solo ancla de RCR del que yo sepa, a excepción de un programa de variedades, que no tenga un expediente abierto por cinco o seis causales. Somos unos campeones –señala irónico-. Todo el catálogo completo de la Ley Resorte y aun así hemos seguido. Nos han caído las siete plagas: la persecución fiscal de la empresa por el Seniat, también a título personal, la Superintendencia Municipal de Administración Tributaria, que es el municipio Libertador, y cualquier cantidad de cosas. Desde 2005 para acá hemos recibido comisiones de todo tipo y todo color. Cualquier nimiedad nos han aplicado.

— ¿Hay diferencias entre las presiones ejercidas por Chávez a las de Maduro?

— Ninguna. Es un régimen. Antes era Chávez y los suyos. Ahora lo opera Maduro y sus cuatreros.

—RCR tiene 89 años. ¿En qué otros gobiernos fue sancionada?

—Tuvimos dificultades con los dos gobiernos de Carlos Andrés Pérez, con Jaime Lusinchi, muy poco en el de Caldera. Con Luis Herrera hubo dificultades porque fueron tiempos de renovación de licencia. Pasamos por Gómez y Pérez Jiménez, pero nadie se atrevió a cerrarnos.

—Actualmente están transmitiendo en las plataformas digitales. ¿Qué planes alternativos tienen en casos de censura en Internet o apagones como los de marzo?

—No te lo puedo contar porque si te lo digo me lo van a quitar, pero de que vamos a salir al aire, te lo aseguro.

— ¿La radio digital es rentable?

—Ni el modo digital ni el analógico. Yo llegué a la radio en 1997 y teníamos 257 clientes activos, no siempre presentes, pero rotativos. Todos los bancos, compañías de seguros, marcas de automóviles, etc. Una radio dedicada a la información y a la opinión. 130 personas trabajando aquí. Actualmente hay 25 clientes activos, presentes hay dos solamente y somos menos de 30 trabajadores. Yo estoy convencido que sin el apoyo de los accionistas, de la junta directiva y ejecutivos de 1BC no tendríamos ni el ánimo, ni el aliento, ni el empuje de hacer todos los días los que nos gusta hacer, que es seguir haciendo radio.

— ¿Qué hacer ahora? ¿Cómo se reinventa RCR de cara al futuro de Venezuela?

— Todos los días nos levantamos con la convicción de que si al menos un ciudadano nos escucha y podemos contarle lo que está pasando y a él le sirve, quizás es la mejor recompensa. No importa el tamaño, sino saber que sigue ahí y que está viva. Nosotros vamos a volver al aire. Al igual que RCTV. Nuestra lucha es recuperarnos en todo. Primero la frecuencia y nos acompaña la razón legal. Estoy seguro de que ambos, como El Nacional y los canales de televisión que han sido sacados de las parrillas de programación, se van a reinsertar en uno de los fenómenos económicos más importantes de Occidente como será el renacimiento de la economía venezolana. Nos vamos a recuperar muy rápido. Yo quiero ser parte de eso y lo veremos todos juntos. Además, hay una firme voluntad de todos porque hasta las bases chavistas aprendieron. La palabra que yo buscaría más allá de entendimiento sería concordia, porque no es solamente entendimiento entre las partes, es la paz y el sentimiento mutuo de que ambas partes hemos encontrado la manera de entendernos y de trabajar juntos y no voy a parar de trabajar en esa dirección. Nos preparamos para realizar el sueño de acompañar a los venezolanos en hacer crecer el país en concordia y en paz.

Fuente: elnacionalweb

La carta del general Manuel Christopher Figuera para justificar su salida del SEBIN, más que una expresión personal, es una prueba clara sobre la existencia de una corriente en la FAN que busca una salida a la crisis política del país

La renuncia del director del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), general de división (Ejército) Manuel Ricardo Christopher Figuera, es un hecho inusitado y revelador del descontento que actualmente impera en la Fuerza Armada Nacional. Indica, además, que Nicolás Maduro necesita apalancarse en este momento para preservar algún grado de gobernabilidad sobre la única institución que lo sostiene en el poder.

Este oficial, puesto 88 de la promoción egresada de la Academia Militar en 1989, creció en los últimos años a la sombra del mayor general Iván Hernández Dala, quien al momento de la redacción de estas líneas todavía comanda la Dirección de Contrainteligencia Militar y la Guardia de Honor Presidencial, todo a la vez. Hernández es un oficial clave para la preservación del actual estatus político. En EEUU lo saben, y por eso a la vez que lo sancionan a través del Departamento del Tesoro le ofrecen una salida negociada, si se da por cierto lo declarado por el asesor nacional de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton.

Hasta noviembre de 2018, Christopher fue subdirector de la Dgcim. Maduro lo nombró mediante decreto para paliar una emergencia en el Sebin, de trascendencia internacional, pues los grupos que operaban con la aquiescencia del general González López fueron responsabilizados por la muerte en custodia del concejal Fernando Albán, las torturas a opositores (relatadas oportunamente por Lorent Saleh) y el encontronazo con la caravana presidencial.

La lectura entonces fue que a Christopher lo enviaron a la policía política para “poner orden en casa”, con la bendición de su antiguo jefe. Sus diversos viajes a Cuba, en los que se retrataba con autoridades de la isla ataviado con guayabera, transmitían la noción de que se trataba de un oficial “revolucionario”, afín al régimen de La Habana, y por ende fiel a Maduro.

Pero la realidad era otra. Esto se dice de manera sencilla una vez conocida la carta de renuncia, en la que pone de relieve la “corrupción desproporcionada” practicada por oficialistas “como deporte”, según los términos usados por el propio oficial. Sin embargo, ya desde febrero se sabía que el máximo jefe del Sebin intentaba marcar distancia del régimen, mitigando en lo posible las prácticas instauradas por su predecesor. Hay testimonios directos sobre mensajes enviados a algunos presos políticos mediante emisarios, en el sentido de que Christopher procuraría hacer más llevadera la reclusión, relajando un poco la dureza de la vigilancia a la que eran sometidos desde meses atrás.

Había además intentos claros de llegar a entendimientos con sectores no oficialistas. A esto se refiere el general en su carta de renuncia, cuando señala que le planteó a Maduro “una acción política”, en la que el gobernante “colocara la agenda”, es decir, diera los términos de una negociación. Algo que por cierto está en la misma línea trabajada por el Grupo de Contacto Internacional.

Lo del ex jefe del Sebin, sin embargo, no puede ser leído como el producto de una iniciativa netamente personal. Fuentes ligadas al chavismo indican que este oficial era exponente de toda una corriente que ha venido cobrando fuerza durante los últimos meses dentro de la Fuerza Armada Nacional, que intenta una salida a la crisis política por medios propios, sin necesidad de mayor intervención extranjera.

La evasión de Leopoldo López y la tímida respuesta posterior por parte de la policía política -que le permitió al líder de Voluntad Popular acompañar la sublevación del martes hasta horas de la tarde- no podía pasar inadvertida para Maduro. No obstante, su reacción con respecto al general Christopher también ha sido timorata. En otros tiempos, este general hubiese sido degradado y llamado a interrogatorio. Esta es una evidencia más de la pérdida de poder de Maduro a lo interno de la Fuerza Armada.

La carta de renuncia del ex jefe del Sebin tiene aspectos indicativos de que su destinatario no sería solo el ocupante de Miraflores sino también sus “compañeros de armas” y, en última instancia, la dirigencia política nacional. Personas que lo conocen sostienen que el texto era cocinado desde días atrás, por lo menos en sus líneas gruesas. Hay algunos pasajes que incluso suenan a proclama, como por ejemplo cuando sostiene la necesidad de “reconstruir el país y reordenar el Estado”, pero no mediante negociaciones a escondidas. También cuando reconoce que la sociedad está “saturada de militares”, cuya prestancia se ha desdibujado.

"La destitución de Christopher y el inmediato nombramiento del general en jefe Gustavo González, con el comisario Calderón a su lado, hacen pensar que Maduro escogió la involución. También, que estamos ante un proceso cuyo ritmo se acelera, por lo menos, durante los primeros días de mayo".

Fuente: javierignaciomayorca/

Estimados Vecinos: Debido a que son muchos de ustedes quienes me han contactado para que les exprese mi posición sobre el declive deplorable de la calidad de vida en nuestra ciudad y del caos en la que ésta se encuentra sumida, preferí entonces contestarles a través de estas líneas que hago públicas.

Creo el momento pertinente, ya que el día de hoy se convocó a un Cabildo Abierto en #Lechería para tratar el tema de la “Anarquia” en la cual está sumida el municipio.

Partamos pues de una premisa: Artículo 138 “Toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos son nulos. Artículo 139 El ejercicio del Poder Público acarrea responsabilidad individual por abuso o desviación de poder o por violación de esta Constitución o de la ley”.

Un cabildo abierto es una institución que según nuestro ordenamiento jurídico es un “medio de participación y protagonismo del pueblo en ejercicio de su soberanía, en lo político: la elección de cargos públicos, el referendo, la consulta popular, la revocatoria del mandato, la iniciativa legislativa, constitucional y constituyente, el cabildo abierto y la asamblea de ciudadanos y ciudadanas cuyas decisiones serán de carácter vinculante, entre otros; y en lo social y económico, las instancias de atención ciudadana, la autogestión, la cogestión, las cooperativas en todas sus formas incluyendo las de carácter financiero, las cajas de ahorro, la empresa comunitaria y demás formas asociativas guiadas por los valores de la mutua cooperación y la solidaridad.

La ley establecerá las condiciones para el efectivo funcionamiento de los medios de participación previstos en este artículo.” Ahora bien, es importante destacar que los alcaldes, concejales municipales y regionales son autoridades que usurpan esos cargos en la actualidad, ya que no solo se subordinaron a la fraudulenta e inconstitucional Asamblea Nacional Constituyente, sino que como tales las ha calificado el Tribunal Supremo Legítimo que por razones de persecución se encuentra en el exilio.

Sabemos pues que los efectos jurídicos emanados de estas instituciones usurpadas son nulos y por tanto ineficaces. Pero quizás más importante aún es el efecto político contraproducente desde el punto de vista de coherencia narrativa. Verán, luego del error que cometimos en ir a las elecciones de gobernadores, la Unidad Democrática decidió no concurrir a más ningún proceso electoral y empezamos a discutir el rumbo que deberían tomar las fuerzas democráticas en adelante, cosa que se tradujo al momento en el que estamos hoy.

Quienes así lo hicieron y se lanzaron a Alcaldes y concejales municipales y regionales lo hicieron en contra de la voluntad de la mayoría y a sabiendas de que no iban a poder brindar soluciones de verdadero impacto de acuerdo a las competencias que en una situación de normalidad democrática tendrían. Los que decidieron ser candidatos luego de las regionales del 15 de octubre de 2017, ahora mal pueden justificar su inoperancia administrativa ya que ellos forman parte del sistema de soporte al régimen porque se sometieron a un sistema electoral aún más viciado que el que había en el 2015 (recordemos la ilegalizacion de los principales partidos políticos del país por ejemplo entre otras cosas) y peor aún, luego formalmente legitimaron a la fraudulenta asamblea constituyente.

En nuestro caso particular, se pretendió hacer creer que Lechería, es una especie de “burbuja” que se puede mantener al margen de la tragedia que vive Venezuela. Que podemos hacer nuestra vida y para sentirnos bien con nosotros mismos, pues organizamos una que otra vez eventos de beneficencia para nuestros conciudadanos de los municipios aledaños. Hemos visto cómo esas ilusiones se han ido desmoronando sistemáticamente.

La Anarquía es producto de la usurpación.
Los usurpadores son el principal problema porque ellos nunca van a desafiar al sistema, más bien tratan de pertenecer y fluir con el sistema. Más allá de las apariencias, los discursos y los ardides publicitarios, los usurpadores usan las elecciones para su beneficio personal, no para quebrar a la dictadura. Los usurpadores están al margen de la legalidad y por ello no tienen capacidad de gestión en función del bien común.

No pueden levantar las banderas de la legalidad como antídoto a la anarquía porque ellos son producto de la ilegalidad. Mal pueden los usurpadores de los concejos municipales emitir ordenanzas para contrarrestar la anarquía reinante ya que dichas disposiciones legales son y serán nulas. Por ende todos los créditos adicionales aprobados, el presupuesto, las aprobaciones de compras, y si, las convocatorias a asambleas ciudadanas y cabildos serán objeto de acciones administrativas y judiciales una vez cesada la usurpación.

Pero llevo más allá estás reflexiones: es que nos puede caber alguna duda de que quienes hoy se quejan por no poder solventar los problemas de servicios públicos, seguridad o pago de sueldos y salarios dignos al funcionariado ¿no sabían que esto iba a ser así? ¿Era esto imprevisible?... Se los digo. Claro que lo sabían, esto se discutió en todos los niveles posibles y yo soy testigo de eso.

Los usurpadoras son el problema llámense dictador, ministros, alcaldes o concejales. Los que se asumen como “opositores” incluso peor, porque favorecen a la narrativa del régimen generando desconfianza en el seno de las fuerzas democráticas que de manera sincera buscan la liberación de Venezuela.

Hay quienes puedan asumir estas líneas desde el punto de vista de la intriga y la división, pero la verdad es que es todo lo contrario. El objetivo de las mismas es traer racionalidad a la interpretación de nuestra realidad para que como ciudadanos seamos consientes del peso de nuestras decisiones y actitudes ante la dictadura.

No quisiera que me malinterpretaran; efectivamente en la Venezuela que estamos reconstruyendo hay espacio para todos. Cuando hay contrición y propósito de enmienda verdadero, cuando se asumen los errores y se actúa en consecuencia, pues sin duda habrá absolución y reencuentro.

Para culminar les pido a todos que estemos más unidos que nunca en apoyo al presidente Guaidó y a la Asamblea Nacional. Apoyo y organización de cara al evento del 1ro de Mayo que será un hito importantísimo en esta ruta que juntos estamos transitando para la liberación del país.

Se vienen tiempos muy duros pero créame que el destino nos depara un porvenir brillante. Hay quienes estamos trabajando muy duro para que así sea.

Un sincero abrazo. Su vecino y amigo

Armando Daniel Armas Cuartin
Diputado a la Asamblea Nacional.

Washinton DC.
24/04/2019

La poeta uruguaya ofrece una lección de espontaneidad y sabiduría al recoger su Premio Cervantes. Es la quinta mujer distinguida con el máximo galardón de las letras en español desde que se instauró en 1976.

Un final improvisado lo dijo todo. Ida Vitale (Montevideo, 1923) había finalizado su discurso. Acalló los aplausos con un gesto. “Querría hacerme perdonar la audacia de venir aquí, a este lugar, y meterme a hablar de Cervantes”. Solo después descendió las escaleras del púlpito laico del paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, donde esta mañana ha recibido el Premio Cervantes 2018 de manos del rey Felipe VI. Había dicho lo que no estaba escrito y quería decir, una de esas “cosas absurdas y desacomodadas” que le salen del alma, como los besos que envió con la mano al público al recoger el premio y al Rey tras escuchar su discurso.

Si una estadística tuviese sentimientos, se podría concluir que al Premio Cervantes le gustan tan poco las escritoras como los autores uruguayos. Con Ida Vitale mitigó una pizca ambas cojeras. Ayer se convirtió en la quinta mujer en recibir el galardón y el segundo autor uruguayo, tras Juan Carlos Onetti (1980), compañero de filiación poética de la propia Vitale: la Generación de 1945.

Incluso en una ceremonia protocolaria, ensayada ya en más de 40 ocasiones desde que se concedió el premio por primera vez en 1976, afloró esa naturaleza híbrida de la poeta uruguaya, tan dotada para la erudición como para la espontaneidad. “Ahora seres benévolos y palpables movieron las piezas de un superior ajedrez, situándolas en posición favorable y acá estoy, agradecida, emocionada”, señaló ante un auditorio con más poetas que políticos, salvo algunas excepciones obligadas como la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y el ministro de Cultura, José Guirao.

Confesó Vitale que, pese a su escepticismo, mantiene cierta confianza infantil en las coincidencias. Estos días, mientras el discurso rondaba por su cabeza, escuchó en dos ocasiones por casualidad Pompa y circunstancia, de Elgar, cuya pertinencia hoy habría quedado fuera de duda. También que al reordenar su biblioteca en Montevideo descubrió un apego a prueba de mudanzas y exilios por El Quijote, cuyas ediciones repetidas la acompañan aunque escasee el espacio. Un libro en el que ha depositado, como un pensamiento mágico, la capacidad “de precipitar hacia mí la buena voluntad del azar”.

El Quijote llegó a la vida de la niña Ida Vitale mediante las baldosas de una pileta que reproducía molinos y jinetes y donde bebía agua en el patio de su colegio. Ante académicos y demás popes de la lengua, confesó que aún hoy prefiere la versión ilustrada que le regalaron en la adolescencia a los ocho volúmenes de los Clásicos Castellanos. Luego hizo lecturas tardías y parciales, a menudo con la intención de encontrar “una aprovechable aplicación a un tema importante en ese momento para mí, en busca de alguna iluminación necesaria o por recordar con suma precisión la felicidad de mi primer encuentro con aquellas páginas”.

Toda la admiración por el “maravilloso mundo cervantino” culminó, sin embargo, en una disensión que da cuenta de la humildad de la poeta: “Con todo lo que las afirmaciones de don Quijote, prudente y aun sabio, me reclaman de acatamiento, para terminar debo disculparle una afirmación que como suya, podría ser aceptada sin más: ‘Que no hay poeta que no sea arrogante y piense de sí que es el mayor poeta del mundo’. No es mi caso, puedo asegurarlo”.

La poeta se detuvo especialmente sobre las influencias de su niñez, ya fuesen libros, familiares o profesoras. En aquellos días de la infancia en los que devoraba obras como Los tres mosqueteros le pidieron que leyera el poema Cima, de Gabriela Mistral: “La hora de la tarde, / la que pone su sangre en las montañas”. El ministro de Cultura, José Guirao, recordó esta mañana esa piedra fundacional de su vocación: “No alcanza a entenderlo [el poema]. Sin embargo, ese supuesto ‘error pedagógico’ a su vez le impone un misterio. Se trata del misterio de la verdadera poesía que en su desciframiento nunca queda del todo revelada al plantear otros misterios continuados”.

En su discurso, el Rey evocó algunas figuras esenciales en la carrera de Ida Vitale, como el escritor José Bergamín, su profesor en la Facultad de Humanidades y Ciencias en Montevideo a finales de los cuarenta; o Juan Ramón Jiménez, al que ella considera el mejor poeta de España del siglo XX. “Lo que no podían sospechar los maestros complementarios de Ida Vitale es que ella también se vería obligada a trasterrarse décadas después con su marido, el poeta Enrique Fierro”, recordó el Monarca, en alusión al exilio de una década que ambos pasaron en México durante la dictadura en Uruguay.

La biografía de Ida Vitale está repleta de varias vidas. En 2018 emprendió una nueva: decidió regresar al origen al tiempo que el mundo de las letras se atropellaba en reconocimientos. Hizo las maletas en Texas, donde había residido tres decenios con su marido, Enrique Fierro, hasta que este falleció, y se instaló en Montevideo mientras la distinguían con el Premio Internacional de la Feria del Libro de Guadalajara y el Cervantes.

Y los premios son importantes. También para esa señora culta, vitalista y bienhumorada. “Es elegante decir que los premios no significan nada pero, caramba, ¡si todos sabemos que reina la idea de que los premios 'hacen a los escritores!”, escribió en 2012 en un artículo en Letras Libres. Hablaba entonces de Nicanor Parra y recordaba que ella también había pertenecido a “una secta adicta, participativa y detractora” que aguardaba por el Cervantes para el poeta chileno.

Un día Vitale y Parra estuvieron a punto de matarse en un coche. Viajaban de Valparaíso a Santiago de Chile, acompañados también por Enrique Fierro, en un volkswagen conducido por el chileno por una carretera de montaña que zigzagueaba entre abismos. “En una curva dimos casi de narices con un camión detenido. Por un milagro no había quedado el auto bajo el trasero inmenso del vehículo que ocupaba buena parte del estrecho camino”, relato la poeta en Resurrecciones y rescates. Pero no ocurrió. En 2011 el antipoeta ganó el Cervantes y, siete años después, lo hizo Vitale, la única superviviente de aquel coche que serpenteaba entre abismos chilenos. El milagro, el azar, la vida o lo que sea decidió ignorar el verso con el que la uruguaya cierra su poema Reconozco que se me caen las lágrimas: “El futuro no es tuyo”.

No hay precedentes en la historia de las investigaciones de corrupción en España. El saqueo de Venezuela tiene muchos nombres, pero el de Roberto Enrique Rincón ocupa una posición destacada. Nació en 1960 en un barrio obrero de la ciudad de Maracaibo, la capital de la industria petrolera, principal fuente de ingresos del país. Pronto empezó a dar sus primeros pasos en ese lucrativo sector, pero su verdadero despegue no se produjo hasta 2002, gracias a sus contactos con el régimen de Hugo Chávez. A partir de ese año, se convirtió en uno de los principales proveedores de la petrolera estatal, PDVSA, mediante el pago de sobornos a la cúpula chavista. También aprovechó sus buenas relaciones con el politburó de Caracas para vaciar parte del patrimonio de la compañía más importante de Venezuela. Rincón fue detenido en 2015 en Houston y ya se ha declarado culpable por el desvío de más de 1.000 millones de dólares de PDVSA.

El FBI nunca encontró todo el dinero. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional y la Fiscalía Anticorrupción han conseguido en los últimos meses localizar una parte en España. Lo tenía su hijo y no estaba tan escondido. José Roberto Rincón Bravo fue detenido el 6 de junio de 2018 en Madrid en la llamada operación Maraca junto a su madre, María Lila Bravo, que en esas fechas acababa de viajar desde Miami para pasar unos días con su hijo.

El capo de la familia, Roberto Rincón padre, se hizo famoso en Venezuela por su facilidad para hacer ostentación de su fortuna con mansiones, aviones, deportivos de alta gama y todo tipo de lujos. Para hacerse una idea, su casa en Houston tenía 1.400 metros cuadrados y ocho baños. Pero, en el tiempo que llevaba refugiado en España, José Roberto Rincón se había convertido en un digno portador del apellido.

Lo que halló la UDEF en el registro de las tres propiedades que José Roberto Rincón controlaba en Villarejo de Salvanés, Pozuelo de Alarcón y el barrio de Salamanca no tiene precedentes en la historia de las investigaciones de corrupción. La primera vivienda era una hacienda de 400 hectáreas, la Finca La Losilla, adquirida a través de una mercantil por 22 millones de euros procedentes presuntamente de la red de blanqueo de capitales de su padre. Los diferentes inmuebles levantados en su terreno superan los 2.000 metros construidos. Dispone de helipuerto, tentadero, varias piscinas, pista de tenis y cuadras. La propiedad es tan grande que, el día de la operación, la UDEF tuvo que recurrir a la unidad de caballería para asegurarse de que lograba bloquear todas las salidas.

Entre las paredes del edificio principal, los investigadores localizaron una colección de 37 relojes de las marcas más exclusivas del mundo, como Cartier, Bulgari, Rolex, Audemars Piguet, Jaeger-Lecoultre, Patek Philippe, Girard-Perregaux y Harry Winston. Parte de los relojes eran de María Lila, que había llegado a España con su propio joyero. En el momento de la operación, estaba montando a caballo por los terrenos de La Losilla. Solo tenía planeado pasar unos días con su hijo y su nuera, pero los expertos en delitos económicos de la Policía Nacional se sorprendieron cuando comprobaron que en sus maletas tenía un auténtico tesoro tasado en 12 millones de euros. Su cotización comercial triplica probablemente ese importe.

Solo uno de los anillos encontrados, un enorme diamante con forma de corazón, fue cuantificado por un perito gemólogo en tres millones de euros. Otro anillo, un diamante amarillo y cuadrado, tendría un precio de 2,5 millones. A esas piezas hay que sumar un “anillo con piedra [es decir, diamante] blanca grande rodeada de piedras [más diamantes] blancas pequeñas”; un “anillo circular brillante con talla tijera”; un “anillo circular brillante grueso”; un “anillo con piedra azul grande”; “un par de pendientes con piedra blanca engarzada”; “una pulsera de la marca Cartier dorada”; “pulsera rígida color plateado con piedras brillantes”; “una pulsera tipo brazalete de color plateado, rosa y dorado”; “una gargantilla con piedra brillante”; “un collar de bolas blancas [perlas] de tres filas intercaladas con bolas doradas [oro]”; “un anillo dorado Bulgari” y “una caja Montblanc con tres plumas”, entre un total de 89 objetos de altísimo valor. La UDEF necesitó 17 páginas para reflejar en las actuaciones todas las joyas intervenidas.

Los agentes también inmovilizaron en La Losilla una verdadera flota de vehículos de lujo: un MG-1600, un Shelby Cobra descapotable, un Mercedes SLS-AMG, un BMW eléctrico i8, un Ferrari, un Land Rover Defender, una motocicleta BMW... En total, más de un millón de euros solo en coches. Pero la finca era en realidad la segunda vivienda de José Roberto Rincón y su esposa.

La residencia habitual del matrimonio estaba a solo unos kilómetros de distancia, en la exclusiva urbanización de La Finca, junto a las viviendas que ocupaban Cristiano Ronaldo y Alejandro Sanz. El cantante vendió la suya en 2018 por 11 millones de euros. Cuando los policías entraron en el chalé 50 del paseo de los Lagos, descubrieron algo muy parecido a un museo. Había cuadros y esculturas por todas las estancias, incluso en la cocina.

En el sótano, José Roberto Rincón escondía una colección de numismática y estilográficas dentro de una caja fuerte. Había decenas de monedas perfectamente catalogadas. A poca distancia, los agentes se llevaron otra sorpresa. El dueño de la mansión había construido una enorme bodega en la que guardaba algunos de los vinos más selectos del mundo. Había centenares de botellas. La UDEF documentó cajas enteras apiladas de blanco Oremus Tokaji Eszencia y de tinto Pingus, un Ribera del Duero considerado el caldo más caro de España, a 1.300 euros la botella, aunque algunas añadas se pagan a más de 10.000 euros.

A José Roberto Rincón no solo le interesaba el vino. Al lado de la bodega, tenía su propia cava de puros con la temperatura y humedad idóneas para conservarlos y dos sillones para disfrutarlos. Todas las salas quedaron precintadas. Los agentes también se incautaron de decenas de joyas, relojes, plumas y dinero en efectivo en euros, libras, dólares y francos suizos. En el garaje había aún más coches: dos Land Rover, un Mercedes C220, un Nissan Qashqai...

En la tercera vivienda, un domicilio en el número 26 de la calle General Oraá, en pleno barrio de Salamanca, se localizó otra colección de monedas, en este caso, ejemplares históricos de los imperios romano y bizantino, balboas de Panamá y todos los dólares acuñados por Estados Unidos desde la fundación del país, entre otras.

José Roberto Rincón y su madre se enfrentan ahora a una acusación por blanqueo de capitales presuntamente sustraídos a PDVSA mediante la trama societaria que lideraba el padre de familia. La investigación está lejos de concluir. Este viernes, la UDEF detuvo a otro de los ilustres miembros de esta red de corrupción a gran escala, el general Hugo Carvajal, máximo responsable de los servicios de inteligencia militares con Hugo Chávez. La detención se produjo a petición de Estados Unidos, que ya había logrado apresarlo en 2014 en la isla caribeña de Aruba. Aquella primera vez, Carvajal esgrimió una identidad diplomática para quedar libre y aprovechó para regresar rápidamente a Venezuela. Huyó en un 'jet' privado... El 'jet' de Roberto Rincón.

Fuente: elconfidencial.es

“¡Es la prensa amarilla!”, grita y se indigna Maikel José Moreno Pérez cada vez que un cronista le pregunta sobre su pasado tras las rejas. Lo atribuye a un sector del periodismo que no le tiene simpatía. La historia, en cambio, dice que fue en 1989 cuando el ex guardaespaldas, agente de inteligencia y abogado pasó un tiempo detenido por el asesinato de un adolescente, publica Infobae.

Moreno, nacido en El Tigre, Anzoátegui hace 53 años, es actualmente el presidente del Tribunal Supremo de Justicia chavista. Asumió la responsabilidad en febrero de 2017 y desde entonces ha sido una herramienta más de la dictadura comandada por Nicolás Maduro. A la máxima instancia del país ingresó en 2014, pese a sus oscuros antecedentes. O gracias a ellos.

Conoce el submundo criminal como pocos. Lo transitó en casi todas sus modalidades. Debió ser parte cuando ejerció funciones en los 80 en la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP), actual Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, el temido SEBIN. Entre sus responsabilidades estuvo la de cuidar las espaldas del ex presidente Carlos Andrés Pérez. Pero tras su tropiezo con la justicia al ser investigado por un crimen -el de Rubén Gil Márquez, 19 años– y purgar tiempo en la sombra, el agente se internó en los libros de la Universidad Santa María de la que egresaría en 1995 como abogado. A partir de entonces tendría más herramientas para forjar su destino.

Durante sus años de traje y corbata se lo vinculó con una peligrosa organización delictiva: La banda de los Enanos, dedicada a presionar y sobornar a magistrados y a orquestar causas contra enemigos.

Como hombre de leyes comenzó a darse cuenta que donde enfrentaría mejores resultados sería como defensor de aquellos que quebrantaban las normas. Un negocio que le resultó redondo. Fue así como tras años de hacerse conocido en la arena legal, Moreno empezó a tejer vinculaciones con el poder político de turno: Hugo Chávez ya concentraba todo Venezuela bajo su brazo y el delfín de los tribunales le sería de gran utilidad.

Hasta fue investigado -siendo ya magistrado- por haber amenazado a un juez para que dejara en libertad a Saúl Coredero, traficante de armas y estupefacientes. Las grabaciones de aquella conversación figuran en un expediente.

Los archivos que muestran su pasado violento y su participación en el homicidio de Gil Márquez desaparecieron. Son pocos los registros que quedan sobre el hombre que supo velar por la seguridad de un presidente demócrata. Ningún testigo habla al respecto. Y la familia de la víctima no tiene recursos para continuar con el caso. Más: su madre, Carmen Romelia Márquez de Gómez murió en 2007.

Un año antes, en 2006, cuando el Tribunal Supremo todavía mantenía en sus filas jueces comprometidos con la verdad, algunos de sus miembros pidieron informes sobre Moreno, quien ya era juez desde 2002 gracias a la generosidad de un compadre entrañable: Nicolás Maduro. El resultado de la pesquisa ordenada por ese órgano fue lapidario y el ex guardaespaldas fue apartado por breve tiempo.

El régimen lo premió y ganó tiempo: fue delegado diplomático en Roma, Italia y luego aterrizó como representante de Caracas en Trinidad y Tobago. En 2010 regresó a Venezuela y se doctoró. Finalmente, una vez muerto Chávez, su padrino político lo catapultó a lo más alto con pompa y honores.

El 28 de diciembre de 2014 miles de venezolanos se despertaron con una noticia que creyeron broma. El mismo Día de los Santos Inocentes Moreno ingresaba como magistrado al Tribunal Supremo del país. El mismo hombre que había sido acusado de asesinato y que presionaba a colegas para liberar a narcos, ahora hacía pie en el máximo organismo judicial.

Desde allí comenzó a trepar y a formular las estrategias que servirían a la dictadura para perseguir a líderes opositores y activistas incómodos. Fue uno de los autores intelectuales de maniobras como la declaración de desacato de la Asamblea Nacional, vaciándola de poder. A cargo de la Sala de Casación ratificó la condena a 14 años de prisión contra Leopoldo López por las protestas contra Maduro en todo el país en 2014. En ellas, el régimen ejecutó a 41 víctimas.

Cuando la dictadura colapse, Moreno sabe que será uno de los primeros en rendir cuentas. Él y los demás miembros del Tribunal Superior encubrieron delitos de lesa humanidad. Para la justicia internacional encubrirlos reviste similar gravedad a cometerlos.

La última de Moreno es contra Juan Guaidó, líder parlamentario y presidente encargado de Venezuela. El joven opositor es reconocido por más de 50 países como el jefe de estado interino y puso en jaque a la dictadura de Maduro.

Ahora el régimen está ejecutando una movida arriesgada contra el político. Los arquitectos de dicha trama son el usurpador de Miraflores y su compadre, el espía-guardaespaldas-¿asesino?-abogado-juez. Le robarán su inmunidad legislativa y lo golpearán con una causa penal para así tener una excusa para detenerlo.

“Se declara el desacato del ciudadano Juan Gerardo Guaidó Márquez a la sentencia del 29 de enero. En consecuencia se impone a dicho ciudadano la multa de 200 unidades tributarias […] se ordena remitir copia certificada de la presente decisión al presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) a los fines del allanamiento a la inmunidad parlamentaria del referido ciudadano Juan Gerardo Guaidó Márquez en su condición de diputado de la Asamblea Nacional por el estado Vargas”, ordenó Moreno.

La jugada -de concretarse un arresto contra el presidente interino- podría ser terminal para el dictador que habla con pájaros. También para Moreno. La condena diplomática contra el régimen podría escalar demasiado. Incluso, hay quienes hablan de un posible bloqueo naval, como lo sugirió el intelectual cubano Carlos Montaner.

Fuente: infobae.com

La falta de profesionales en los cargos de gobierno es el primer acto de corrupción con destino al desastre. Así lo evidencian todas las administraciones que basan sus gestiones en personas no aptas ni capacitadas para los cargos que ocupan.

Este es, en resumen, la tragedia que Venezuela vive en este momento de su historia. La falta de personas expertas en puestos claves ha hecho que los servicios públicos en el país sean los peores de América Latina y de gran parte del mundo.

¿A qué se deben los prolongados apagones que hemos vivido en el país? Se deben a la gente incapacitada al frente del servicio, a la desprofesionalización del sector, a los altos niveles de corrupción que no ha permitido el cumplimiento de los planes de inversión y mantenimiento que se acostumbraba y que estaban previstos para la generación, transmisión y distribución de la red eléctrica del país.

la paralización de los planes de descentralización y más bien la centralización de la empresa eléctrica

El Guri, que en su tiempo fue una de las principales centrales eléctricas del mundo, hoy es tan solo el despojo de lo que un día fue la envidia de América Latina. Pasamos de exportar energía eléctrica a Brasil a ser un país que es un punto negro en el mapa del mundo.

La falta de personas capacitadas, y la falta de operatividad de aquellos que están a cargo de posiciones emblemáticas es la razón por la cual hace unos meses en Anzoátegui presentamos una horrible epidemia causada por el agua contaminada que estaba llegando a los hogares de los barceloneses, portocruzanos, guanteños y leherienses.

La misma Pdvsa es una demostración del punto. Luego que fueron expulsados los mejores ingenieros y personal técnico capacitado de Petróleos de Venezuela, el holding nacional se vino a pique.

Pdvsa pasó de ser la empresa de mayor crecimiento en el mundo de los hidrocarburos a ser una empresa que no está garantizando la extracción de petróleo necesaria de acuerdo con los estándares y acuerdos de la Opep.

¿Razón de esto? La politización de la organización y la carencia de personas que sepan manejar el consorcio.

Mientras no tengamos a los profesionales adecuados en los espacios adecuados Venezuela no podrá salir del atolladero en el cual estamos sumergidos.

Y sí, es verdad, tenemos que cambiar el gobierno, pero también cambiar la mentalidad que nos ha llevado al nivel en el cual nos encontramos.

Venezuela necesita ser dirigida por profesionales, que dediquen sus conocimientos, sus esfuerzos y su capacidad en hacer una mejor nación. Venezuela necesita de hombres y mujeres que se preparen para servir al país.

Sin duda, parafraseando una famosa frase: “sin profesionales no hay paraíso”… Y no lo habrá hasta que no contemos con gente comprometida, de verdadero amor al país y con la capacitación necesaria para asumir un cargo de responsabilidad colectiva.

La transición en Venezuela no es solo política-partidista, también debe ser una transición que vaya desde la politiquería a la profesionalización del poder.

@malemalaver

Ayer fue jueves 21 de marzo. En Twitter me encuentro con un intercambio entre tú y la escritora Gisela Kozak Rovero, donde –una vez más- diriges tus misiles en contra de Gustavo Dudamel. Todo comenzó por un tuit de la también escritora Sonia Chocrón, quien escribió:

“¿Pero cómo es que ahora este enano moral habla de “pesadilla”?

¿No es acaso la “pesadilla” que el mismo ayudó a construir?

¿No es acaso la pesadilla que el publicitó como el paraíso en el mundo entero hasta hace 15 minutos?

¿Se puede ser más cínico?”

A este tuit, Kozak Rovero responde:

“Dudamel no torturó, no expropió, no metió preso a nadie, no manipuló el hambre ajena. Es un simple músico. Espero verlo pronto dirigiendo a @monterogabriela en Venezuela. Todo el rollo es su éxito, porque otros músicos del sistema también le tocaron a la camarilla revolucionaria”.

(¡A mí también me gustaría ver a Dudamel dirigiéndote, sería un concierto para la historia!)

Entras tú en el chat:

“Es cierto que Dudamel no es la Fiscal, estimada Gisela. Pero sí se lucró, rumbeó con la élite Chavista y representó al régimen lavándole la imagen. Para mí, los cómplices mantuvieron al régimen. Le sacaron provecho hasta que ya no les sirvió más. Nunca me verán con un cómplice”.

A esto, Kozak te responde:

“Estimada Gabriela, entiendo que Dudamel respaldó al régimen como lo hizo el Maestro Abreu. Si se lucró de forma deshonesta no tengo elementos para afirmarlo, aunque todo cabe. Pero si le estamos ofreciendo amnistía a militares, por qué tanta dureza con él. Este es mi punto”.

Y tú le respondes:

“Yo no lo llamaría dureza, estimada. Lo llamaría información que no divulgo. ¿Por qué crees que mis denuncias han sido tan frontales? El sólo hecho que haya sido amigo cercano de J. Rodríguez, para mí basta. Pero hay mucho más. Eventualmente, todo sale a la luz pública. Saludos”.

Gisela Kozak interviene una vez más:

“Saludos. Si todo eso sale a la luz pues ni hablar, se le arruinará la carrera. Mientras no se prueben sus delitos, el encono es excesivo. También Paredes y Vásquez le tocaron al gobierno”.

Y tú acotas:

“Tú lo llamas un “encono excesivo”. Yo lo llamo “sé lo que digo y por qué”. Para mí cómplice es cómplice. Me tiene sin cuidado a que se dedique. El que haya formado parte del chavismo y se haya beneficiado de él, siempre será parte responsable de este horror que vivimos. Me despido”.

Voy a aclararte la memoria, porque me parece que se te están olvidando las cosas:

Hugo Chávez, el gran destructor de Venezuela, ganó las elecciones en 1998 y accedió al poder en 1999. En 2007, cuando arbitrariamente cerró RCTV, muchos se quejaron de que Gustavo Dudamel hubiera salido dirigiendo el Himno Nacional en la primera transmisión de TVES. Parece que nadie sabe que esa GRABACIÓN la usaron –no que Gustavo estuviera dirigiendo en vivo- pero tú en aquel momento no dijiste nada. Presumo que sabías que era un video. Eso lo presumo. Pero de lo que estoy segura es de que eras parte de El Sistema, de ese Sistema que hoy vituperas y que pareciera que quisieras destruir. Fuiste parte hasta 2010, si la memoria no me falla. ¿Es que acaso en aquel momento no pensabas que el Maestro Abreu y Gustavo eran cómplices? ¡Porque si ellos eran cómplices en aquel momento, tú también lo eras!

Gustavo Dudamel no necesita robarle a la Nación. Su talento y su trabajo le han sido suficientes para construir su patrimonio. ¿Por qué no publicas las pruebas que supuestamente tienes?… Me comprometo contigo a retractarme públicamente si eso se demuestra.

El viernes 2 de marzo de este año, tres orquestas se dieron cita en el Centro de Acción Social por la Música en Quebrada Honda, Caracas. Las tres juntas forman la Orquesta Juvenil Metropolitana del Oeste. Celebraban los 44 años de nuestro Sistema de Orquestas. Tres jóvenes directores –tres promesas de la dirección mundial, Enluis Montes Olivar, Kevin Rodríguez y Gradysmarli Vadel Marcano- llevaron a los jóvenes maestros a alcanzar un excelso virtuosismo interpretando a Inocente Carreño y a Piotr Tchaikovsky.

Estando allí pensé en ti. Pensé en qué dirías si los vieras, si los oyeras. Esos jóvenes músicos pertenecen a las orquestas del 23 de enero, el núcleo de Montalbán y la Orquesta Andrés Bello. Jóvenes que, si no hubieran ingresado a las orquestas, quién sabe qué futuro tendrían hoy. Pero allí estaban, orgullosos de su esfuerzo, mostrando el resultado de su trabajo arduo y comprometido.

También estaban allí, Gabriela, los familiares de esos muchachos. Estaban exultantes, orgullosos, felices, con todas las razones para estarlo, porque la interpretación fue, objetivamente, excelente. Tú mejor que nadie sabes del poder de la música: donde entra la música, sale la marginalidad. Donde entra la música también se incorpora un círculo virtuoso de valores. Ojalá, así como hablas con detractores de El Sistema, hablaras también con sus defensores. Si quieres ser justa como pregonas, tendrías que escuchar ambas partes.

Fíjate que yo que pensaba en ti ese viernes y apareciste cuatro días después. Una vez más, para descargar tu rabia contra El Sistema. Como te comenté en la carta que te escribí menos de un año atrás, contigo El Sistema no tiene salida: si hablan, los criticas. Si no hablan, los criticas. Si tocan, los criticas. Si no tocan, los criticas. Si salen a una gira, los criticas. Si no salen a una gira, los criticas también. Y con Gustavo, peor aún.

Esta vez lo hiciste para “denunciar” el viaje al Vaticano, donde tocaron el jueves 7 de marzo. Dijiste que iban como enviados de Maduro a lavarle la cara al régimen. Que serían el puente para un supuesto diálogo entre oposición y régimen donde el mediador sería el Papa. Si eso fuera verdad, la oposición, sólo con negarse, tendría. Usaste una información falsa publicada en Runrunes (y puedo imaginarme quién se las dio). Nelson Bocaranda -como buen periodista que es- sacó inmediatamente una aclaratoria. La nota falsa decía que Maduro había pagado el viaje de la orquesta, cuando no era verdad. Yo vi la invitación que cursó el Vaticano. Y Nelson la publicó. El viaje lo pagó completo la Santa Sede.

El concierto fue apoteósico. La ovación de pie que le dieron a nuestra Sinfónica Simón Bolívar -me dice un primo que estuvo allí- fue impresionante. La gente deliraba y pedía más, hasta que tocaron el Alma Llanera. Lo mejor de Venezuela se presentaba, haciendo aún más obvio el contraste entre ellos y el régimen. Como guinda de ese postre, NO ASISTIÓ quien usurpa el puesto como embajador de Maduro ante el Vaticano. ¿Crees que, si hubiera sido como tú denunciaste, un plan del régimen para lavarse la cara, no hubiera estado ahí el embajador usurpador para tomarse fotos y publicarlas en todos los medios de los que disponen?

Gabriela, Gabriela, tú no necesitas de estos dramas para ser famosa, porque ya lo eres y con todos los méritos para serlo. Mucho menos para tener más seguidores. Por cierto, hablando de algunos de estos últimos, con quienes tuve la oportunidad de intercambiar opiniones en Twitter, te aseguro que jamás te han visto tocar, ni siquiera en video. Tampoco han visto las orquestas de El Sistema contra el que tanto despotrican. Son fanáticos que se pegan a cualquiera que critique a El Sistema, creyendo que así critican al régimen, con o sin razón. Y cada vez que hablas en contra de El Sistema, algo negativo sucede. A ti no te afecta, porque tú eres un agente libre. Ni siquiera vives en Venezuela. Puedes decir lo que te dé la gana. Pero hay niños que se ven afectados por tus palabras. En el concierto del que te hablé al principio había niños que no medían un metro de altura, y tocaban con la misma maestría que sus compañeros. ¿Acaso El Sistema no se merece independencia, verticalidad, transparencia y cooperación? ¡Ayúdalos, por favor, no los hundas! No se trata de los que ya salieron, sino de los que ahora están.

La Venezuela que viene requiere del concurso de todos. Sé que tienes “informantes” dentro de El Sistema. Busca también quienes te informen de las cosas buenas que continúan pasando ahí adentro. Repito: tú fuiste parte de esa maravillosa institución hasta 2010 y formulo votos porque vuelvas a enriquecer a tantos niños que quisieran tenerte de modelo como excelsa pianista que eres… Pero cuando tú estabas ahí, ya Chávez llevaba 11 años siendo presidente. ¿Entonces se volvió malo El Sistema después de que tú te saliste? Difícil de creer.

Por favor, Gabriela. Te pido encarecidamente que dirijas esa energía que tienes en ayudar a sacar a Maduro de una vez por todas. Dices que no tienes nada en contra de El Sistema, sino en contra de sus directivos (yo también lo tengo contra Delcy Rodríguez y Nicolás Maduro, hijo, que me parecen nefastos e inapropiados), pero cada vez que criticas le haces daño a quién sabe cuántos niños que están siendo beneficiados por el solo hecho de pertenecer a esa obra maravillosa.

Te espero para celebrar en el concierto por la libertad. Y ojalá toques el Concierto No. 1 de Tchaikovsky e improvises “Los Pollitos”. Será uno de los mejores regalos.

Con aprecio, Carolina

Mucho más debe estar ocurriendo en el Alto Mando Militar para que se tomen iniciativas de este tipo. Ya se sabe: el generalato ha establecido contacto con “viejos soldados” con el fin de que les aconsejen en estas horas tan complicadas para el país. Varias han sido la iniciativas. Y en varias direcciones. El mensaje inicial es que necesitan hablar. Que requieren del consejo de aquellos militares que en el pasado fueron líderes dentro de la Fuerza Armada y todavía gozan de prestigio y respeto en la institución.

Lo que decida el Alto Mando Militar, lo que escuche el Alto Mando Militar, lo que haga el Alto Mando Militar, es otro cosa, y no es posible saberlo. Pero ya el hecho de que se produzcan estos movimientos implica que los generales del poder quieren escuchar otras voces.
Y otras voces diferentes a las habituales. Ya no bastan las que provienen del centro de poder político chavista, o que puedan llegar desde el liderazgo de la oposición, e inclusive desde el chavismo disidente, y desde oficiales que solicitaron la baja, o pasaron a retiro, y que se fueron del país, que ya no respaldan a Nicolás Maduro, y les dicen a la Fuerza Armada que es momento de dar el paso, que es momento de poner los colectivos violentos en cintura, de combatir al ELN y los grupos de las FARC que no se acogieron a los acuerdos de paz en Colombia, y que es el momento de rescatar la institucionalidad y el prestigio.

Los generales quieren escuchar voces con experiencia que a su vez escucharon en el pasado a otras voces con más experiencia. Además, voces a las que tal vez consideren independientes, más apegadas y preocupadas por el futuro de la institución castrense, que al juego partidista e ideológico. Pero ¿qué desean escuchar los generales? ¿Qué desean que se les aconseje? ¿Se atreverán los viejos soldados a decirlo todo?

La presión se centra sobre la Fuerza Armada, último sostén del régimen de Maduro. Sobre esa Fuerza Armada con una base desmotivada, con una oficialidad media que piensa en un sentido, crítica de la actuación de los superiores. Es una Fuerza Armada que corre el riesgo de ser arrastrada por los acontecimientos. De allí los contactos.
¿Qué está viendo el generalato? ¿Acaso más movimientos internos? ¿Inclusive movimientos en la estructura del Alto Mando? ¿Hay dudas? ¿Está viendo que la situación del país se deteriora cada vez más? ¿Que la presión internacional es firme? ¿Y el movimiento ciudadano está ganado para el cambio? ¿Qué va a hacer el Alto Mando Militar liderado por el general Vladimir Padrino López?

Inclusive, dentro del chavismo, la firma Datincorp detectó en un reciente estudio que el 56% de los chavistas está inconforme. Esto significaría que el porcentaje que aun respalda a Maduro se reduce a la mitad, lo cual asoma un piso muy frágil para el régimen. ¿En esto piensa el Alto Mando?