La crisis generada por la pandemia mundial del coronavirus de Wuhan (China) ha obligado a la administración de Nicolás Maduro a lo que parecía impensable: acudir ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) para solicitar 5.000 millones de dólares en crédito.

Así lo dio a conocer el canciller Jorge Arreza a través de su cuenta en twitter, donde informa que el régimen de Maduro solicitó formalmente al FMI «financiamiento por 5 mil millones de dólares para fortalecer las capacidades de respuesta de nuestro sistema de salud en la contención del covid-19. Otra acción oportuna para proteger al pueblo«.

En carta dirigida a Kritalina Georgieva, directora del FMI, y fechada el 15 de marzo, Maduro señala para combatir la epidemia que afecta al pueblo venezolano, su gobierno ha acometido una serie de medidas de control y prevención para atender a la población.

«Es por ello que acudimos a su Honorable organismo para solicitarle su evaluación respecto a la posibilidad de otorgarle a Venezuela una facilidad de financiamiento de 5.000 millones de dólares del fondo de emergencia del Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR)».

Aunque es la primera vez que Venezuela solicita un crédito al FMI, no es la primera vez que acude al organismo en busca de fondos. En varias oportunidades, el gobierno retiró recursos de sus derechos especiales de giro (DEG), un monto que el país mantiene para cumplir con algunos pagos de deuda externa.

Cabe recordar que el 1° de mayo de 2007, el entonces presidente Hugo Chávez anunció el retiro de Venezuela del Banco Mundial (BM) y del Fondo Monetario Internacional (FMI), instituciones cuyas políticas responsabilizó por los males de la economía nacional al considerar que servían a los interese del «imperio» (Estados Unidos).

Décadas sin relaciones
Tras la decisión de Chávez, Venezuela y especialmente el Banco Central de Venezuela (BCV) y los ministerios dedicados a la economía del país dejaron de tener relaciones con los representantes de las misiones del FMI. Estos encuentros servían para que el organismo multilateral tuviera conocimiento de primera mano de la situación macroeconómica de las naciones (reunión de artículo IV).

Desde ese entonces, el gobierno chavista dejó paulatinamente de enviar las estadísticas económicas del país, tales como Producto Interno Bruto (PIB), déficit fiscal, balanza de pagos (importaciones y exportaciones), índice nacional de precios al consumidor, entre otros.

Es por ello que para entablar nuevas relaciones, Maduro deberá entregar todas las cifras macroeconómicas. Habrá que esperar ver cuál será la respuesta del Fondo, ya que este organismo no acostumbra entregar financiamiento para ayuda humanitaria.

Por otra parte, tanto Maduro como varios de sus funcionarios y hasta el propio BCV han sido sancionados por el gobierno de Estados Unidos, por lo que el FMI estaría imposibilitado para aprobar estos recursos.

El economista y director de la consultora Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, señaló que la petición de Maduro al FMI, demuestra un grave problema de flujo de caja externo. Para ello utilizará la figura del Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR) que tiene el organismo multilateral.

Explicó que el IFR proporciona asistencia financiera rápida y de acceso limitado a países miembros que enfrentan una necesidad urgente de balanza de pagos, pero que no necesitan aplicar un programa propiamente dicho. Por lo que este mecanismo está diseñado para atender emergencias y situaciones extraordinarias.

«Pero amerita, acuerdos políticos, que no necesariamente son fáciles de implementar, dada las circunstancias».

Sostiene Oliveros que Maduro no pretende aplicar un plan de reformas sino acceder a los recursos externos. «Una vía rápida pero fácil políticamente y se apalanca en la grave situación que existe actualmente ven los mercados internacionales». Pero también implica «rendición de cuentas, construcción de acuerdos políticos (con la Asamblea Nacional) y mecanismos transparentes de administración de recursos».

Fuente: talcualdigital