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A pesar de haber sido una enfermedad erradicada hace muchos años por los países "tercermundistas", los habitantes del estado Anzoátegui siguen padeciendo las secuelas de un brote de paludismo registrado durante el 2018 y la muerte reciente de un septuagenario por ésta afección es prueba de ello.

Este miércoles, 14 de marzo, en horas de la tarde Felipe de Jesús Guaiquirima, de 71 años de edad, falleció en el Hospital Luis Razetti de Barcelona tras ser diagnosticado con malaria.

Guaiquirima se habría complicado con una patología de base y además presentaba paludismo falcíparum vivax, el más agresivo en el cuerpo humano. Tras haber iniciado el tratamiento y presentar dificultad respiratoria fue llevado al principal centro asistencial del estado Anzoátegui, donde fue atendido de inmediato, pero cuatro días después falleció.

Esta sería la primera víctima fatal por paludismo en la entidad en este año, donde durante el 2018 se contabilizaron 52 muertes por la afección.

Especialistas alertan que el resurgimiento de esta enfermedad en Venezuela, señalan el retroceso al menos de 50 años en materia de salud pública, por el solo hecho de haber reaparecido la malaria, una enfermedad infecciosa aguda que fue endémica en todo el mundo, pero desde que se introdujo la vacunación universal la frecuencia se redujo de forma drástica. En Venezuela fue erradicada en la década de los años cuarenta, luego de administrar masivamente los componentes de la vacuna DTaP (difteria, tetanus y pertussis acelular).

El doctor Rafael Orihuela, especialista venezolano en medicina tropical alertó: “Se están reduciendo el número de enfermos, pero hoy en día, si no se toman medidas urgentes, el mapa de la malaria en Venezuela regresará al que teníamos en 1930”.