El oro sigue siendo el activo refugio por excelencia para los inversionistas, ante la incertidumbre en el comportamiento de la bolsa y la cesta de monedas. Aunque el dólar se ha fortalecido frente al yuan, la debilidad de empresas como Apple han provocado un alza en el precio del oro, que en la apertura del viernes pasado cotizaba en 1.643,30 dólares la onda troy. Este lunes, con el derrumbe de los principales mercados, el oro cotizó hasta en 1 673,96 dólares.

En China recortan los tipos de interés para préstamos a mediano plazo. El Banco Central de ese país procura abaratar los costos para las empresas y evitar un desestímulo en el consumo privado. Mientras tanto, Apple intenta recuperar lentamente su producción y anuncia que no podrá cumplir metas de ventas previstas en el primer trimestre del año.

Pero a pesar de que en China comienzan a reducirse los casos de coronavirus, la economía acusa recibo de la epidemia. Así como el viernes pasado los mercados tendieron a la baja, el apetito de los inversionistas siguió dirigiéndose al oro, evitando a toda costa la renta variable.

De allí que ahora Wall Street se haya derrumbado en la jornada de este lunes: el Dow Jones cayó 2,93 puntos, en tanto que el Standard and Poor’s decreció 2,64 puntos. El Nikkei de Japón, por su parte, se mantenía con tendencia a la baja en -0,39 puntos, mientras que el mercado londinense (FTSE 100), se hundía hasta 3,46 puntos.

La onza troy de oro, a la inversa, cotizaba al alza: 1 673,96 dólares, nuevo récord en más de ocho meses.