La reciente llegada de 100 militares rusos a Caracas es una señal clara de una “sirialización” que se ha hablado en voz baja en diversos foros internacionales. El presidente de Rusia, Vladimir Putin ya designó a dos hombres para concretar tal objetivo: Igor Sechin y Vasilii Petrovich Tonkoshkurov.

Según Infobae, Sechin es la cabeza visible de Rosneft, la petrolera que quiere quedarse con el crudo venezolano, mientras que Tonkoshkurov es el oficial que aterrizó en un Antonov An-124 el pasado 23 de marzo en Caracas en absoluto sigilo quien trajo la tecnología necesaria para cuidar los intereses económicos rusos en Venezuela.

Moscú no sólo se encamina a quedarse con la mayoría de la producción de crudo sino que además ya está operando en el Arco Minero de Orinoco, donde se concentra una de las mayores reservas de oro y diamantes del continente. Esta área tiene una superficie de 114.000 kilómetros cuadrados con riquezas minerales y está situada en el sur del estado de Bolívar.

Se calcula que bajo la superficie de la nación bolivariana existen unos 40 millones de toneladas de diamantes, de acuerdo a los cálculos hechos por el Ministerio de Desarrollo Minero chavista. Putin se relame: sabe que Maduro firmará el papel que le coloquen delante con tal de conseguir algo del oxígeno que Tonkoshkurov promete inocularle.

Fuente: infobae