En una columna del diario NYT firmada por Jorge G. Castañeda explica el rol que debe jugar EEUU en Venezuela, recordando que entre los países de América Latina y Europa hay un consenso sobre el “discreto papel” que debe jugar USA en medio de la crisis venezolana, pese a que “desempeñó un rol clave al orquestar buena parte de lo que ha ocurrido en las semanas recientes”.

“Muchos latinoamericanos y europeos creen que no importa cuán discreta sea la participación de Estados Unidos porque sus motivos son cuestionables. Argumentan que si Trump está involucrado, nadie más debería estarlo. El escepticismo es comprensible si se toma en cuenta el historial intervencionista de Estados Unidos en América Latina, desde su actuación en Guatemala en la década de los cincuenta hasta su participación en Honduras a inicios de este siglo”, detalla.

Asevera que hasta ahora, el Gobierno de Trump ha “jugado sus cartas sorprendentemente bien, con un despliegue ordenado y bien pensado de iniciativas”. “Con excepción de algunas amenazas innecesarias por parte de la Casa Blanca, el gobierno estadounidense ha sido discreto, al menos por ahora. Con suerte, esta prudencia continuará”, continúa.

Califica como acierto que USA no acuda a la reunión en Montevideo sobre Venezuela, al igual que no den la asistencia humanitaria de forma directa: “Una cosa es que Estados Unidos proporcione ayuda y otra que se involucre en la entrega de la asistencia dentro de Venezuela. Washington debería simplemente alentar, organizar y financiar”.

Para el profesor de la Universidad de Nueva York, USA debería garantizar las medidas que logren el “resultado necesario y deseable”.

“Venezuela tiene dos rutas: o bien deja esta pesadilla atrás y se une a sus vecinos democráticos en América Latina y el hemisferio occidental o se transforma en un protectorado y aliado hecho y derecho de Rusia, Cuba y, en menor medida, China. Esta es la elección real que enfrentan Venezuela y sus verdaderos amigos”, señala.