El abogado y politólogo Carlos Sánchez Berzaín, director del Interamerican Institute for Democracy, afirmó en una entrevista exclusiva con Sumarium Radio que Bolivia está en una “situación muy especial por la que Venezuela ya ha pasado hace algún tiempo”, a propósito de las elecciones primarias previstas para enero de 2019, de cara a los comicios presidenciales de octubre del mismo año.

Afirmó que el mandatario Evo Morales es un “dictador” que lleva 13 años al frente de la nación suramericana y ha “decidido candidatear nuevamente para, por medio del fraude electoral, perpetuarse indefinidamente en el poder“.

Sostuvo que las próximas elecciones presidenciales son “una farsa”, pues el único fin de las mismas será “simular democracia”, dando como resultado que Morales se va a “declarar ganador y va a decir que tiene más de dos tercios” de la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia.

“Por eso en Bolivia hay dos posiciones: la posición de hacerle el juego al dictador presentándose como candidato y ser un opositor funcional que va a darle legitimidad (…) o la de defender lo que en Bolivia se llama ’21-F Bolivia dijo no’, que es el mandato del referendo constitucional del 21 de febrero de 2016 en el que el propio Evo Morales propuso al país su reelección indefinida, hizo votar por el ‘sí’ a sus adherentes y el país entero votó por el ‘no’, con un resultado de más de 70% que -con fraude electoral- fue reducido a una mayoría absoluta de casi 52%”, argumemntó.

Sánchez Berzaín apuntó que la “ley electoral de la dictadura” ha “inventado esta cosa de las primarias” para habilitar a Morales como candidato a las primarias y a partir de eso “ir convenciendo al país de que alguien le puede ganar a Evo Morales y que de esa manera hay que dejarlo competir”.

“El tema de fondo es que Morales no puede ser candidato y que el paso que se ha dado hasta este momento es la elección de grupos para presentar candidatos, pero a fin de este mes, el 29 de noviembre, se tienen que presentar los precandidatos y si se presenta como precandidato Evo morales, la gente que se quede en el proceso electoral fraudulento y simulado de la dictadura va a ser cómplice; la otra gente tiene que pasar a una actitud de defensa de la democracia”, agregó.

Por tal motivo, sostuvo, si se hacen los comicios en octubre con Morales como candidato, “simplemente esas no son elecciones que sean reconocidas por el pueblo boliviano; de ahí nacerá la necesidad de la abstención, repitiendo un poco lo que Venezuela ha hecho en mayo de este año”, cuando Nicolás Maduro resultó reelecto como presidente de Venezuela.

El abogado y politólogo recordó que el mandatario boliviano “controla la opinión pública y la prensa”, además de mantener tras las rejas a más de 80 presos políticos y 1.200 personas exiliadas de la nación andina.

Bolivia está “un par de capítulos atrasada a la crisis y a la terrible situación de Venezuela, pero ya se está acercando la crisis económica en el marco de un narcoestado”, aseveró.

Asimismo, poniendo como ejemplo al expresidente Carlos Mesa, quien será candidato a las primarias presidenciales de enero y a quien señaló como “socio” de Morales desde 2003, Sánchez Berzaín afirmó que en Bolivia hay “un sector muy fuerte de la oposición que, como vimos en Venezuela, es funcional al régimen y la que no es funcional tiene muy pocas opciones“, por lo que se está trabajando en “una dinámica de ir a la resistencia civil para evitar que el dictador, en una acción de fraude electoral, trate de adquirir legitimidad”.

En todo caso, si Morales se proclama ganador de los comicios de octubre, la comunidad internacional deberá “desconocer esa situación”.

“Las elecciones van a ser un fraude como el fraude que ha hecho Maduro, donde hace votar a vivos, muertos, extranjeros y se arrogan triunfos que nunca han tenido. Será un gobierno absolutamente ilegítimo como lo es Maduro hoy día“, remató.