La oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos reclamó ayer una “investigación transparente” sobre las circunstancias de la muerte del concejal opositor venezolano Fernando Albán, quien, según el fiscal de Venezuela, se suicidó durante su detención.

“Fernando Albán se encontraba detenido por el Estado. El Estado tenía la obligación de garantizar su seguridad, su integridad personal. Nosotros pedimos una investigación transparente para clarificar las circunstancias de su muerte”, ya que existen “informes contradictorios sobre lo ocurrido”, declaró una portavoz del Alto Comisionado, Ravina Shamdasani, en rueda de prensa en Ginebra.
Por su lado la Unión Europea (UE) también exigió ayer una “investigación independiente” sobre las circunstancias de la muerte de Albán”.
Esperamos una investigación exhaustiva e independiente para aclarar las circunstancias de la trágica muerte del concejal Albán”, indicó en un comunicado la oficina de la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini.

La UE, que se suma así al llamado de la ONU, impuso en el último año sanciones a Venezuela -un embargo de armas y medidas restrictivas contra 18 altos funcionarios- por, a su juicio, menoscabar la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos.

Según el fiscal general venezolano, Tarek William Saab, Albán, detenido en relación al presunto ataque con drones explosivos contra el presidente Nicolás Maduro, se suicidó el lunes en la sede del servicio de inteligencia.

Saab explicó telefónicamente a la televisora gubernamental VTV que Albán “solicitó ir al baño y estando allí se lanzó al vacío desde un piso diez”.