Un equipo periodístico colaborativo llamado como: Alianza Rebelde, realizó un exhaustivo reportaje sobre la minería en el parque nacional Canaima que desde el año pasado permanece etiquetado en “alerta naranja” como consecuencia del extracción devastadora en el ambiente y sus pobladores

Tras un recorrido aéreo y más de 30 horas de navegación fluvial, el equipo comprobó en directo cómo trabajan los mineros del Parque Nacional Canaima, un territorio declarado por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad, el cual se encuentra en una deplorable y alarmante destrucción ecológica. A tan solo 23 kilómetros del famoso Salto Ángel, hay al menos una veintena de balsas mineras y un yacimiento de oro a cielo abierto a donde acuden a diario cientos de indígenas a trabajar.

En Canaima, los yacimientos son controlados por sus propios habitantes originarios: los pemones, quienes empujados por el desplome del turismo se han dedicado a la minería ilegal para poder subsistir. El oro extraído de este paisaje milenario sale a bordo de avionetas turísticas, cuyo propietario es un empresario local a quien el Ministerio Público venezolano señala como miembro de una red de contrabandistas que traslada el mineral desde Venezuela a través de las islas del Caribe.

Fuente: https://alianza.shorthandstories.com/canaima-el-paraiso-envenenado-por-el-oro/index.html