(NOTA: Este mensaje tuvo que ser publicado desde el exterior hoy viernes 8 de marzo a esta hora 9:00 a.m.)  Un hecho nunca antes visto en la historia de Venezuela. La zona norte del estado Anzoátegui, el país, padece de un clima de desasosiego con 16 horas sin servicio eléctrico y sin expectativas de cuando regresará. El oficialismo mantiene la tesis del "sabotaje", a pesar que el responsable y máxima autoridad a nivel nacional del suministro, Motta Dominguez, además Ministro para el Poder Popular para la Energía Eléctrica (MPPEE), decretó el año pasado (POR PROTECCIÓN Y PREVENCIÓN), la toma y militarización de todas las centrales eléctricas de la nación (???) lo que despierta muchas interrogantes.

Son 22 estados los afectados, eso suma un 93 por ciento de la población nacional, sin luz, sin internet, sin telefonía básica, ni celular. El país en general pasó una noche a oscuras e incomunicada. 
Cerrando el día de ayer jueves, vía radial, se logró un informe de Motta Dominguez, donde aseguraba que la falla había sido ubicada en Guri, causada por un "sabotaje" debido a una "guerra eléctrica" y que en 3 horas el servicio sería restablecido...

A estas alturas, de continuar la situación que se presenta, se podrían confirmar la hipótesis menos esperada: el sistema eléctrico nacional está en el piso, en su infraestructura y manejo técnico gerencial. Por otro lado también se confirmaría otra sospecha: el sistema de comunicaciones también está en el piso, los radios bases del sistema de de telefonía celular dejaron de funcionar y también la telefonía básica, por una simple explicación: no tienen equipos de suministro eléctrico autónomo como el soporte auxiliar (plantas, UPS, baterías). Una falla de esta magnitud solo es consecuencia de un deterioro general en la economía de mercado, donde el incentivo principal, es que nunca fallen sus servicios.
En el estado Anzoátegui más de millón y medio de personas han sido afectadas en su vida diaria, esto sin contar los que se encuentran en estado emergente en hospitales y centros asistenciales. El servicio del agua está suspendido, el gas directo, la venta de gasolina, escuelas, liceos, universidades, comercios, bancos, cajeros automáticos, transporte... las calles vacías están empapadas de incertidumbre.

NOTA: Este mensaje tuvo que ser montado desde el exterior