La UDO (Universidad de Oriente entre las más emblemática sedes estudiantiles públicas del país), se corroe y deteriora física y socialmente a pasos agigantados, de ser de una "veta" ocasional pasó a ser una "mina" esencial dentro la delincuencia común. En lo que va de año, se han registrado alrededor de 46 robos a su patrimonio y centenares de atracos violentos y hurtos a su personal educativo y por supuesto, sus estudiantes.

La cronología de los hechos es extensa, deplorable y espantosa: el mes pasado una adolescente recién comenzaba su básico, le truncaron su vida y su meta como ingeniero, al ser sometida por 3 antisociales quienes bajo amenaza de muerte la montaron en un vehículo y abusaron de ella fisica y moralmente dentro de las instalaciones universitarias, y posteriormente lanzarla con sus ropas y su futuro desagarrados.. se dieron a la fuga.

Al finalizar mayo, su flamante anfiteatro, corazón, alma y epicentro de la cultura "udista", le fue violentada su majestuosidad, cuando le destrozaron sus puertas para robarse más de 80 butacas... ésta semana se supo extraoficialmente, que la UDO pareciera que también funge o se encuentra dentro de una "cadena de producción de ensamblaje", pues hay quienes certificaron que algunas de las llamadas "perreras" (camiones con plataformas que se están utilizando de transporte público), tenían acoplados para comodidad de sus usuarios... los sillones académicos.

La semana pasada (jueves 7) ocurrió otro gran hurto en el Alma Mater del Oriente venezolano, esta vez, desmantelaron el Departamento de Química, en su totalidad, no quedó nada... tan solo una interrogante esparcida en el polvo: “¿Cómo se formará un licenciado o un ingeniero químico sin hacer prácticas?.

Vaya tarea difícil para sus estudiantes llevar con honor su lema: "Del pueblo venimos y hacia el pueblo vamos"...